

Los vinos frizantes siguen ganando adeptos entre los jóvenes y las mujeres, segmentos donde tiene que lidiar con competidores de peso, como la cerveza y los tragos. Estas bebidas burbujeantes, dulces y de menor graduación alcohólica que el resto (de 9% a 11%) son más fáciles de tomar para paladares no acostumbrados a la estructura y alcohol del vino. Por eso, permiten acercar a nuevos consumidores a la bebida en segmentos donde el vino tiene mayor potencialidad de crecer, según un diagnóstico realizado por el sector para lanzar la campaña de promoción de la bebida, tras años de caída sostenida.
Mientras la venta de botellas de vinos finos retrocedió un 7% en 2004 y 1% hasta agosto de este año, la de frizantes trepó 24% y 8%, en ese orden, a 3,45 millones de unidades, según datos de la consultora CCR sobre super e hipermercados de todo el país. Si a estos datos se suman las ventas en bares y discos, el número se duplica, ya que estos productos se ganaron su lugar en la movida nocturna. De hecho, la mayoría de las marcas tiene su botellita para consumo personal.
Así, los frizantes lograron captar, en 2004, el 6% del mercado de vinos de más de 3,5 pesos, y el 13% del valor del segmento de finos de $ 6 a $ 12, según CCR. A diferencia del resto, el 90% de los frizantes que se venden son blancos.
Competencia burbujeante
New Age fue la primera etiqueta en salir al mercado, cuando Bodegas Bianchi creó la categoría, en 1996. En 2001 llegaron más jugadores: Chandon (O2), Trapiche (Septiembre), Robino (Suá), Andean Viñas, del grupo Peñaflor (Frizzé), Esmeralda, de Catena Zapata (Afrodita) y La Riojana (Neo), a las que se acaba de sumar Pernod Ricard, con Wish.
A diferencia del resto del mercado, donde retroceden los vinos de mesa (de bajo precio) y repuntan los finos, sobre todo de alta gama, son los frizantes más económicos (menos de $ 8) los que crecen más rápido. En especial, impulsados por Frizzé ($ 6 o menos en promociones), que logró captar el 47% de las botellas vendidas, destronando del primer lugar a New Age ($ 10,5).
“Seguimos liderando el segmento premium. Este año mantuvimos el nivel de ventas, no crecimos porque salieron al mercado muchas marcas de vinos jóvenes y blancos, además de frizantes , explica Enrique Pérez, embajador de Marca de Bodegas Bianchi, que capta, con New Age, el 26,3% del mercado en botellas y el 34,6% de la facturación. En 2006, planea volver a crecer, promocionando la marca con fiestas temáticas (con decoración y burbujas que caen del cielo) que llegarán a la costa atlántica este verano.
Pero New Age no está solo entre los premium. O2, a $ 10,50, creció 15% este año, según Denise Chanel, gerente de Marca de Vinos de Chandon, que tiene el 7,8% del mercado en volumen, pero trepa al 11,2% en valor. “O2 viene muy bien, teniendo en cuenta las nuevas marcas baratas y las ofertas en supermercados, en las que no participamos , comenta. Con acciones en discos y bares, planea crecer un 10% en 2006.
El cuarto jugador es Septiembre Cool Wine ($ 10), de Trapiche, que espera un 26% más este verano. “En 2005 crecimos menos que en años previos, ya que, tras la tragedia de Cromañón, se cerraron muchos lugares nocturnos , dice Mayra Maioli, jefe de Relacionas Públicas de la firma.
Además está Robino, la bodega que produce Suá ($ 9,80) para el segmento premium y Fiancee, Saint Lambert y Dancer ($ 5,40) para el más bajo. “Vamos a vender un 20% más de botellas de Suá, impulsadas por acciones en la movida nocturna y publicidad en TV por cable. Y apostamos a volver a crecer otro 20%, al ganar presencia en el interior , dice Rafael Squassini, director Comercial de Robino, que acaba de cerrar con Suá la exclusividad para la disco Ku (Pinamar) este verano. Y también está Neo, el vino burbujeante de Cooperativa La Riojana, que prepara acciones en la costa, Córdoba y Rosario, para crecer un 25% este verano.
El último ‘premium’
Pero la última gran novedad llegó de la mano de Pernod Ricard, que acaba de lanzar Wish ($ 11), en una moderna botella azul y tapa a rosca, y espera ganarse un lugar entre las premium. “Planeamos captar el 8% del mercado en el primer año, con nuestra amplia red de distribución, acciones en boliches (que llevaremos a la costa), con shows de magia y degustaciones, también en supermercados , explica Agustín Beccar Varela, gerente de Marketing de Vinos y Espumantes de Pernod.










