

“¿Ese es tu walkman? Qué moderno que es ... decía Pedro Aznar, antes de que Charly García comenzara a cantar Peluca Telefónica, en 1982, un tema creado junto a Luis Alberto Spinetta. Símbolo de una época, el aparato creado por Sony en julio de 1979 marcó un antes y un después a la hora de escuchar música, revolucionando a toda una generación, en la década de los ‘80 y ‘90, al permitir llevar la música a todas partes y ofrecer la posibilidad de “aislarse en diferentes ritmos musicales incluso en medio de la muchedumbre. Con esta creación, la empresa japonesa dio inicio a la categoría de dispositivos de música portables, un fenómeno que lejos está hoy de desaparecer y en el que hoy brillan reproductores de MP3, MP4 y celulares, sus sustitutos digitales.
Pero ese hito de Sony, creado 31 años atrás con el modelo TPS-L2, formará definitivamente ya parte de la historia. La empresa japonesa anunció ayer que en abril dejó de producir su legendario producto en su país de origen y que ya no lo venderá más en el mercado nipón, una vez que se agoten los últimos productos existentes en comercios, por la escasa demanda de este tipo de reproductores de cinta, en plena era digital. Sin embargo, aclaró que esos modelos se seguirán fabricando en China para algunos países, sobre todo de Asia y Oriente Medio, donde la demanda de reproductores portátiles de casetes –aunque exigua– todavía existe.
El último modelo de Walkman había sido lanzado en 2008, a un costo en Japón de unos u$s 49.
A lo largo de tres décadas, Sony lleva vendidas 220 millones de unidades de su producto insignia en todo el mundo.
En la Argentina, el Walkman fue furor en la década del ‘80, transformando los hábitos de escuchar música, a un precio inicial, como toda nueva tecnología, no económico. El producto se fue masificando a lo largo de esa década y vendiendo con éxito en los ‘90, a un valor más accesible con el paso del tiempo, por una cuestión de escala.
Si bien a lo largo de los ‘80 el resto de las empresa lanzaron sus productos para competir en el segmento, la marca registrada por Sony siguió siendo utilizada como genérico para definir el producto, así como Movicom fue, en su momento, sinónimo en el país de telefonía celular.
Más allá de la actual decisión de la empresa a nivel internacional, Sony dejó de comercializar estos dispositivos portables de cinta en el país ya en 2005. Hoy, sólo pueden conseguirse en algunos comercios los grabadores con casete de la marca nipona, pero que nunca llevaron la marca Walkman.
Pese a todo, el fin de este legendario producto no significa la desaparición de la marca Walkman. “Años atrás, la compañía decidió unificar en la marca Walkman a todos los dispositivos de música portátil, más allá de los de cinta. Hoy, los reproductores de MP3 y MP4 llevan ese nombre, al igual que algunos modelos de celulares, centrados en la música, como un atributo de portabilidad y alta fidelidad en sonido , explicó Rafael Vieyra, presidente de Sony Argentina.
Incluso los Discman, marca registrada de Sony para los reproductores portátiles de CD –nacidos en 1984 con el modelo D-50, si bien el más recordado es el D-E01, lanzado en 1999– pasaron luego a llamarse CD-Walkman. Un producto que, con la aparición de los archivos en MP3, dejaron también de venderse en el país. Hoy en día, quien desee adquirir un Walkman podrá conseguir sólo los nuevos modelos, en formato digital, con un logo aggiornado. Conseguir uno que reproduzca casetes será un hallazgo que, según parece, será trabajo sólo de coleccionistas.












