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Además de pensar en qué activos poner plata, invertir hoy implica gestionar los ingresos que esos activos generan.

Los Cedears (Certificados de Depósito Argentino) ofrecen a los ahorristas locales una vía práctica para acceder a empresas del exterior desde el mercado argentino, combinando exposición internacional con la operativa local.

Muchos inversores principiantes miran solo la suba del precio de un Cedear y olvidan otra fuente de rendimiento: los dividendos.

Mientras que el avance nominal del precio atrae atención, los pagos periódicos que algunas empresas distribuyen a sus accionistas pueden, si se reinvierten, convertirse en un motor potente de crecimiento patrimonial.

Qué son los Cedears y cómo funcionan los dividendos

Un Cedear es un título que representa acciones de empresas extranjeras y se negocia en el mercado local, por ejemplo en BYMA. Permite a inversores argentinos exponerse a compañías internacionales sin operar directamente en bolsas del exterior.

Tener un Cedear implica un derecho económico vinculado a la acción subyacente: podés beneficiarte de la suba o baja del precio y, cuando corresponda, recibir dividendos (sujetos al proceso de acreditación y conversión).

¿Qué son los dividendos?

Los dividendos son distribuciones de ganancias que algunas empresas pagan a sus accionistas, en efectivo o en acciones.

En el caso de los Cedears, los dividendos que paga la compañía extranjera suelen convertirse y acreditarse en pesos o en moneda disponible según la operatoria del intermediario y la normativa aplicable.

Es clave atender que no todas las empresas reparten dividendos. Muchas reinvierten utilidades para financiar su crecimiento.

Qué significa reinvertir dividendos y por qué importa

Reinvertir dividendos significa usar el dinero recibido por dividendos para comprar más unidades del mismo activo (más Cedears) en vez de gastarlo o dejarlo en efectivo.

Efecto del interés compuesto

Cada dividendo reinvertido aumenta la cantidad de Cedears que poseés. Esos Cedears adicionales pueden generar nuevos dividendos en el futuro. Repetir ese proceso produce un crecimiento acumulativo: el interés compuesto.

Éste implica que pequeñas aportaciones periódicas en un plazo largo pueden resultar en montos muy superiores a la suma de los aportes iniciales: el rendimiento se genera sobre el capital y sobre los rendimientos ya obtenidos.

Para tener en cuenta: por qué la reinversión no elimina el riesgo de mercado

Es crucial entender que la reinversión de dividendos no elimina el riesgo: el precio del Cedear y de su acción subyacente puede subir o bajar, y una caída pronunciada del mercado puede más que compensar los beneficios de los dividendos reinvertidos.

Además, las empresas pueden reducir o suspender dividendos frente a dificultades financieras o cambios en su estrategia.

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Por eso la decisión de reinvertir debe enmarcarse en una estrategia acorde al horizonte de inversión y la tolerancia al riesgo.

Cedears y dividendos: aspectos operativos y fiscales a considerar

El proceso de cobro y conversión de dividendos en Cedears depende del custodio, del broker y de la normativa vigente. Las fechas de pago, la forma de acreditación y los plazos pueden variar.

En materia fiscal, la tributación sobre dividendos y sobre ganancias de capital depende del régimen impositivo aplicable en el momento y puede incluir retenciones en el país emisor y en Argentina.

Además, existen costos por comisiones y spreads que reducen el monto neto disponible para reinvertir. Dado que estos aspectos varían en el tiempo y según el intermediario, conviene verificarlos en fuentes oficiales (BYMA, normativa de la CNV) y, ante dudas, consultar con un asesor contable o fiscal.

Qué evaluar antes de elegir un Cedear por su dividendo

Antes de priorizar un Cedear por su dividendo conviene chequear la política de dividendos de la empresa (frecuencia de pago, consistencia histórica y sostenibilidad), la salud financiera del emisor (márgenes, flujo de caja libre y nivel de deuda), y la naturaleza del sector (algunas industrias pagan más, otras reinvierten).

También hay que mirar la liquidez del Cedear en BYMA y el spread. Si el título no se negocia con volumen suficiente, reinvertir puede resultar caro por diferencias entre precio de compra y venta.

No menos relevantes son los costos operativos: comisiones por operar, posibles cargos por reinversión automática y retenciones fiscales que afectan lo que finalmente podés reinvertir.

Finalmente, es vital considerar el efecto del tipo de cambio y la conversión que aplique el custodio, porque pueden reducir el monto efectivo recibido.