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Cada 31 de octubre se celebra el Día Mundial del Ahorro, una fecha que invita a reflexionar sobre la importancia de administrar los ingresos de forma inteligente y planificar el futuro financiero. Para muchas personas, también es una oportunidad para establecer metas a corto y largo plazo, ordenar el presupuesto, revisar las inversiones o empezar a construir un plan de retiro.
En la Argentina, donde una parte de los hogares tiene dificultades para llegar a fin de mes, ahorrar representa un desafío. Pero, para quienes consiguen reservar una parte del sueldo, el paso siguiente es decidir qué hacer con ese dinero para evitar que pierda poder adquisitivo y, dentro de lo posible, generar un rendimiento.
Sin embargo, los especialistas coinciden en que ahorrar es apenas el primer paso. En un contexto económico cambiante, dejar los pesos inmovilizados puede implicar perder oportunidades de rendimiento e incluso perder poder adquisitivo a lo largo del tiempo.
En diálogo con El Cronista, especialistas recomiendan distintas herramientas para poner a trabajar los pesos y evitar que pierdan valor con el tiempo. La elección depende de cuándo se necesitará el dinero, cuánto se puede inmovilizar y qué nivel de riesgo está dispuesto a asumir cada ahorrista.
Por qué no alcanza con ahorrar
Según estimaciones citadas por Vector Investments, boutique financiera especializada en asesoramiento y gestión patrimonial, alrededor del 15% de los hogares logra destinar una parte de sus ingresos al ahorro y, en promedio, esa porción representa cerca del 5% de los ingresos disponibles.
Aun así, desde la firma consideran que el desafío no pasa únicamente por ahorrar más, sino también por canalizar esos recursos hacia inversiones que permitan generar rendimiento y financiar proyectos productivos.
“En Vector Investments consideramos fundamental promover políticas que fomenten el crecimiento de la tasa de ahorro, ya que sin ahorro suficiente es difícil sostener la inversión necesaria para aumentar la productividad, los salarios reales y el crecimiento”, afirmó Andrés Azicri, presidente y Chief Investment Officer de la compañía.
El especialista agregó que el desarrollo del mercado de capitales es una condición necesaria para que esos fondos encuentren canales de inversión más amplios y eficientes.
En ese sentido, Nahuel Bernués, asesor financiero y fundador de Quaestus Advisory, destacó que en los últimos años comenzó a observarse un cambio en el comportamiento de los ahorristas argentinos.
“El ahorrista pasó de solo comprar dólar y hacer plazo fijo a una cartera más diversificada que combina FCI, bonos, acciones y cedears”, explica en diálogo con El Cronista. Entre los factores que impulsan ese cambio, menciona una mayor conciencia sobre la pérdida de poder adquisitivo, un acceso más amplio a la información y la facilidad para operar a través de billeteras virtuales y brokers digitales.
Sin embargo, el especialista aclara que el núcleo del ahorro argentino sigue siendo conservador: la mayor parte continúa concentrada en plazos fijos y fondos comunes de inversión de bajo riesgo, aunque hay una porción creciente que empieza a sumar otros activos.
Dónde poner a invertir los ahorros
No existe un único instrumento que sea el mejor para todos los ahorristas. La decisión depende, en primer lugar, de cuándo se necesitará recuperar el dinero.
“No es lo mismo administrar pesos para pagar una obligación mañana que tener fondos disponibles dentro de 30 o 60 días”, señaló Nicolás Parreira, asesor financiero y director financiero de Grupo Sigma, en diálogo con este medio.
Para necesidades inmediatas, el especialista señala las cuentas remuneradas y los fondos comunes de inversión (FCI) money market, que permiten obtener rendimientos con una elevada disponibilidad de los fondos.
La contrapartida es que sus tasas pueden variar y los rendimientos no están garantizados. Además, antes de invertir, es importante verificar las condiciones y los horarios de rescate de cada fondo.
Entre sus alternativas preferidas aparecen las cauciones bursátiles. “Son alternativas muy interesantes porque permiten colocar dinero desde un día hábil, con una tasa pactada al momento de operar y un vencimiento conocido. Similar a un plazo fijo, pero actualmente tienen tasas más elevadas”, explicó.
Parreira destacó además que las cauciones cuentan con garantías administradas por el mercado, aunque aclaró que el dinero permanece comprometido hasta el vencimiento y que también deben considerarse las comisiones.
Los plazos fijos, en tanto, continúan siendo una opción para los perfiles más conservadores. Su principal ventaja es que permiten conocer de antemano cuánto se cobrará al vencimiento, mientras que su principal limitación es la inmovilización de los fondos durante el período pactado.
Cuando el horizonte de inversión es algo mayor, pueden evaluarse letras del Tesoro o fondos de renta fija de corto plazo. En estos casos, sin embargo, existe riesgo de precio: si el inversor necesita vender antes del vencimiento, puede obtener un resultado diferente del que esperaba inicialmente.
Desde Quaestus Advisory, Bernués considera que el plazo fijo solo tiene sentido como herramienta de liquidez de muy corto plazo y sostiene que existen alternativas más flexibles, como las cauciones, las Lecap o los fondos comunes de inversión de rescate inmediato.
Qué estrategia seguir para hacer rendir los pesos
Más que buscar la tasa más alta, los expertos recomiendan construir una estrategia acorde a las necesidades futuras. “La estrategia debería organizarse según el momento en que vamos a necesitar el dinero”, explicó Parreira.
Como ejemplo, señaló que alguien que dispone de $ 1.000.000 y sabe que necesitará una parte del dinero durante la próxima semana, otra dentro de 30 días y otra dentro de 60 días, puede distribuir esos fondos entre distintos instrumentos según cada vencimiento.
La porción destinada a gastos inmediatos podría mantenerse en un fondo money market o una cuenta remunerada. Para compromisos con fecha conocida, en cambio, pueden utilizarse cauciones bursátiles, mientras que el dinero que permanecerá invertido por más tiempo podría canalizarse hacia instrumentos de renta fija de corta duración.
“Combinar instrumentos no garantiza una rentabilidad superior, pero permite administrar mejor los vencimientos y evitar ventas anticipadas”, señaló.
La diversificación también es uno de los principios que destacan desde Vector Investments. La firma considera que distribuir la exposición entre distintos activos, monedas y plazos permite administrar mejor el patrimonio y reducir riesgos innecesarios.
Frente al escenario actual, marcado por la evolución de las tasas internacionales y la incertidumbre electoral de cara a 2027, la firma plantea una estrategia selectiva que prioriza obligaciones negociables en dólares con vencimientos cercanos a 2030 y una posición del 10% en el bono AO27 para mantener liquidez y aprovechar eventuales oportunidades.
Se trata de una estrategia específica de la compañía, no de una recomendación general para todos los ahorristas. “La clave está en evaluar los riesgos internacionales y locales, sin perder de vista los objetivos y el horizonte de cada inversor”, afirma Azicri.
Qué mirar antes de invertir los ahorros
Uno de los primeros aspectos a comparar es el plazo. No es lo mismo una inversión que permite rescatar el dinero durante el día que otra que exige esperar hasta una fecha determinada. También hay que revisar si el rescate está sujeto a horarios, condiciones o comisiones.
Otro punto es la tasa de rendimiento. La tasa nominal anual (TNA), la tasa efectiva mensual (TEM) y la tasa interna de retorno (TIR) no son equivalentes y no deben compararse sin considerar el período de inversión y las características de cada activo.
Parreira advierte que una caución con una tasa cercana al 21% nominal anual y una letra de tasa fija con un rendimiento cercano al 26% anual hasta su vencimiento no son inversiones directamente comparables. La letra incorpora riesgo soberano y puede variar de precio si se vende antes de su vencimiento, mientras que la caución tiene una tasa pactada para un plazo corto.
Otro aspecto clave es la liquidez. Mientras que un fondo money market puede ofrecer rescate prácticamente inmediato bajo determinadas condiciones, una caución obliga a esperar al vencimiento y un bono o letra puede requerir su venta en el mercado si se necesita recuperar el dinero antes de tiempo.
Por último, resulta importante analizar el rendimiento neto de comisiones, gastos e impuestos, además de la inflación esperada para el período de inversión.
“El error más frecuente es elegir la tasa más alta sin preguntarse qué riesgo estamos asumiendo, cuándo podremos recuperar el dinero y cuánto vamos a ganar efectivamente después de todos los costos”, concluyó Parreira.