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La economía argentina parece haber ingresado en una fase de “normalización” tras un 2025 marcado por la volatilidad política. Es por esto que el economista Antonio Aracre trazó un mapa detallado sobre las variables que dominan el inicio de 2026, durante una entrevista con Radio Con Vos.

El exjefe de asesores del gobierno de Alberto Fernández vislumbró un Banco Central (BCRA) comprador, una tasa de interés en descenso y un cambio de paradigma en el ahorrista promedio que, según sus palabras, está dejando de lado el refugio verde para volver a los pesos.

“Lo que estamos viendo desde diciembre para acá es una completa desdolarización de la economía“, sentenció Aracre. Para el economista, el fenómeno es el reverso exacto de la crisis de confianza del segundo semestre de 2025, cuando el 50% de la base monetaria y las carteras privadas se volcaron al dólar ante la incertidumbre legislativa. Hoy, la dinámica es la inversa: el ahorrista y las empresas venden divisas para afrontar costos y capitalizar las nuevas oportunidades del mercado local.

El objetivo del 1%: la batalla contra la inercia, según Aracre

Uno de los puntos críticos que observa el mercado es la dificultad de la inflación para perforar el piso del 2% mensual. Sin embargo, Aracre se muestra optimista respecto a la convergencia de precios para el primer semestre de 2026.

“La inflación es un fenómeno monetario, pero no solo relativo a la emisión, sino también a la demanda de dinero. En 2025 la demanda se derrumbó, pero hoy se está restableciendo”, explicó. Según su visión, el “monetarismo hiperrestrictivo” aplicado por el Gobierno está empezando a dar frutos, permitiendo una normalización de los encajes y el restablecimiento del crédito.

Aracre proyecta que la inflación de 2026 se ubicará en torno al 20% anual, una baja sensible frente al 31% registrado en 2025. “A lo largo del primer semestre nos iremos acercando cada vez más al 1% mensual. Los alimentos ya están corriendo a una tasa menor y, aunque los servicios pesarán por la nueva fórmula del INDEC, la tendencia es clara", subrayó.

Inversiones: ¿qué hacer con los dólares “bajo el colchón”?

El economista dio una tajante opinión sobre el manejo de carteras y fue directo al decir que el tiempo del dólar billete como reserva de valor pasiva terminó. Para el economista que anticipó la salida del cepo, la combinación de una inflación en EE.UU. que erosiona el poder de compra externo y un tipo de cambio local estabilizado bajo el sistema de bandas genera un costo de oportunidad altísimo para el ahorrista.

“Tener los ‘canutos’ bajo el colchón y perder la inflación de EE.UU. es una locura”, advirtió. En ese sentido, identificó dos perfiles de inversión para el escenario actual; en primer lugar, se refirió al “perfil conservador”. Para este primer grupo, el especialista recomendó las Obligaciones Negociables (ON). “Hay ofertas muy razonables de empresas como YPF o firmas agropecuarias y petroleras que sacan instrumentos al 8% o 9% anual en dólares", detalló.

“Tener los ‘canutos’ bajo el colchón y perder la inflación de EE.UU. es una locura”, advirtió Aracre,
“Tener los ‘canutos’ bajo el colchón y perder la inflación de EE.UU. es una locura”, advirtió Aracre,

Asimismo, recomendó a los “perfiles más agresivos” -quienes buscan retornos mayores y confían en la estabilización macro-, el Merval y las Letras públicas en pesos.

“El Merval está muy bajo y las tasas de interés, respecto de la devaluación, van a ser mucho mayores en este primer semestre”, analizó.

La “ventana de oportunidad” y el costo argentino

Más allá de la city financiera, Aracre puso el foco en la economía real y la necesidad de reformas estructurales para que el crecimiento sea sustentable. La aprobación de la reforma laboral y cambios en la matriz impositiva son, a su juicio, “críticos”.

“Es fundamental trabajar sobre el costo nacional: el laboral, el impositivo, el previsional y el logístico. Son factores que hacen que los productos argentinos sean caros con independencia de la tecnología”, explicó. Para el economista, existe hoy un “consenso racional” en sectores de la oposición que antes no existía, lo que abre una ventana de oportunidad excepcional para el oficialismo.

No obstante, Aracre no escatimó críticas hacia los sectores que aún resisten la disciplina fiscal, apuntando directamente al modelo de la provincia de Buenos Aires. “Hay gobernadores que hablan con desdén de la cuestión fiscal y prefieren trasladar costos inviables a los empresarios vía ingresos brutos o tasas municipales. Eso solo genera miseria y sueldos lamentables”, disparó.

Un segundo trimestre “de oro”

Hacia adelante, el economista vaticina un primer semestre “muy cómodo” para el Gobierno. La clave estará en el segundo trimestre, el “trimestre de oro” por la liquidación de la cosecha gruesa, que inyectará una oferta masiva de divisas en un mercado que ya muestra al BCRA comprando volúmenes atípicos para el verano.

“Si en enero, que es un mes de escasez tradicional, el Central pudo comprar u$s 1000 millones, el escenario de acumulación de reservas para el resto del año es muy promisorio”, concluyó Aracre. La hoja de ruta para los inversores parece estar trazada: salir de la liquidez en dólares, aprovechar el carry trade o los rendimientos corporativos y monitorear de cerca el termómetro legislativo en febrero, mes que será clave para consolidar la confianza de largo plazo.