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La emisión de Entre Ríos dejó una doble lectura para el mercado y para las provincias que evalúan salir a financiarse: funcionará como referencia obligada para futuras colocaciones, pero también como advertencia sobre el costo que hoy exige el riesgo país en torno a los 570 puntos.
La provincia logró u$s 300 millones, lejos de los u$s 500 millones que buscaba, y debió convalidar una tasa efectiva cercana al 9,8%, en línea con la curva soberana, aunque analistas consultados por El Cronista señalaron que, de haber ampliado el monto, el corte habría sido aún más alto.
Para el mercado, el resultado fue tibio: reflejó tanto la situación fiscal y financiera específica de la provincia como un contexto de mayor cautela y “cierta saturación” en el segmento subsoberano, en medio de la reciente suba del riesgo país.
El detalle de la emisión
Entre Ríos volvió al mercado internacional con una emisión por u$s 300 millones bajo ley de Nueva York y marcó así su regreso al financiamiento externo y el cuarto desembarco de deuda provincial en dólares desde el cambio de ciclo político.
La estructura del bono tiene una vida promedio de 6 años, un cupón anual del 9,55% con pagos semestrales y vencimientos de capital de 33,3% en 2031, 33,3% en 2032 y 33,3% en 2033.
En términos de rendimiento, el bono fue emitido con una prima de 6,18% sobre un bono soberano americano de similar duración, lo que representa una mejora de 50 pbs respecto al spread convalidado en la emisión de 2017, comunicaron desde la provincia.
La operación se inscribió en la reapertura gradual del crédito externo para las provincias argentinas, luego de las colocaciones realizadas por Córdoba, la Ciudad de Buenos Aires y Santa Fe. Según pudo conocer este medio, CABA intentará buscar en las próximas semanas financiamiento externo al igual que Chubut, aunque sin fecha definida.
En términos de pricing, el nuevo título se alinea con el spread histórico de Entre Ríos sobre la Ciudad de Buenos Aires: mientras el bono a siete años de CABA rinde hoy en torno a 7,2%, la provincia entrerriana opera con una prima cercana a 270 puntos básicos, lo que ubica su rendimiento teórico en torno a 9,9% en el mercado secundario, prácticamente en línea con la tasa de salida.
Asimismo, la operación incluye una oferta de recompra y/o canje para los tenedores actuales del bono ERF28, cuyo resultado se conocerá el 27 de febrero.
“La emisión internacional tiene como objetivo la refinanciación del título actual como así también la cancelación de pasivos denominados en pesos, de mayor costo y que presentan vencimientos de corto plazo”, comentaron desde la provincia.
Con esta colocación, Entre Ríos consolida el regreso del crédito sub soberano en dólares bajo la gestión actual y testea, una vez más, el apetito del mercado internacional por riesgo argentino provincial en un contexto en el que el riesgo país aún se mantiene elevado, pero con ventanas de oportunidad selectivas para emisores que logran mostrar disciplina fiscal y un perfil de vencimientos ordenado.
La mirada de la City sobre la colocación
Adrián Yarde Buller, estratega jefe de Facimex Valores, dijo en declaraciones a El Cronista que la colocación de Entre Ríos en New York “estuvo dentro de lo razonable, si bien tal vez se había generado una expectativa algo más optimista con el guidance de u$s 500 millones”.
Sin embargo, señaló que, antes que nada, “no hay que perder de vista el contexto global”. Recordó que se viene de un arranque de año con mucha oferta de instrumentos high yield en el mundo emergente y en estas últimas semanas comenzaron a aparecer algunas señales de que “el mercado está teniendo mayores dificultades para digerir tanta oferta”.
Para Yarde Buller, el costo de financiamiento estuvo aproximadamente un punto por encima de otros subsoberanos de alta calidad crediticia como Santa Fe o Córdoba, “algo que luce razonable para una provincia que tiene fundamentos fiscales y financieros algo más débiles, si bien vienen recorriendo un sendero de recuperación”, advirtió.
Por último, el estratega aseguró que el monto colocado parece reflejar que la provincia “priorizó contener el costo financiero y limitarse a tomar los montos que necesitaba para ejecutar la recompra de su bono 2028 y fortalecer su capital de trabajo”.
Lejos del objetivo y el mercado pidió más tasa
Por su parte, Francisco Speroni, estratega en renta fija de Cohen, comentó en diálogo con este medio que al considerar que buscaban colocar u$s 500 millones a 2033 para en parte recomprar deuda que vence en 2028 (unos u$s 280 millones) y “en parte inversiones para la provincia, la colocación dejó gusto a poco”.
Speroni analizó que la colocación por u$s 300 millones a una tasa efectiva de 9,8%, que está en línea con la curva soberana, y con el riesgo país actual de en torno a 560 pb.
“Sin embargo, si consideramos las ofertas que quedaron fuera de la licitación, si se hubieran colocado los u$s 500 millones, la tasa de corte habría sido superior”, aseguró el experto.
Speroni recordó que la colocación de un subsoberano más cercana es la de Córdoba, que licitó por u$s 800 millones a una tasa de 8,9% a 2035, aunque con un riesgo país de 500 pb.
Así, el estratega concluyó que, para futuras emisiones de provincias, la colocación de Entre Rios es una referencia, “pero también influye la situación individual de cada provincia en cuanto a su situación fiscal y ratios de deuda, y por otro lado la coyuntura y riesgo país, que son factores volátiles”, aseveró.
Y agregó: “Entre Rios no tiene un problema de stock de deuda, aunque tampoco cuenta con muchos recursos líquidos, y cierto deterioro en sus cuentas fiscales”.
La alerta para el mercado subsoberano
Pablo Repetto, jefe de Research de Aurum Valores, evaluó que la colocación de Entre Ríos “no fue buena”. Señaló que la provincia consiguió menos de lo que buscaba y que, ajustado por duration, “terminó pagando una tasa alta, prácticamente en línea con lo que rinde la provincia de Buenos Aires”.
“Eso no es una buena señal”, planteó, al comparar además el contexto político de ambos distritos.
Según explicó, Entre Ríos no parte de una posición financiera especialmente sólida. Mencionó que distintos análisis privados, que consideran variables como resultado primario, dependencia de transferencias nacionales y nivel de deuda en dólares sobre ingresos fiscales, no ubican a la provincia en una situación holgada. En ese marco, sostuvo que el costo de financiamiento que debió convalidar refleja ese riesgo específico.
Repetto agregó que el mercado podría empezar a mostrar mayor cautela con futuras emisiones provinciales, en un contexto en el que ya hubo colocaciones relevantes tanto de provincias como de corporativos subnacionales. “Hay cierta saturación”, deslizó.
También remarcó que, si bien parte de los fondos se destinarán a recomprar deuda de corto plazo, Entre Ríos casi no genera ingresos en dólares, a diferencia de distritos con regalías petroleras u otras fuentes de divisas, lo que probablemente haya influido en la tasa exigida por los inversores.
Por último, Milo Farro, research de Rava Bursátil, agregó en que la colocación de La provincia de Entre Ríos podría ser una señal de que las emisiones subsoberanas están empezando a sentir el impacto de la suba de 76 puntos básicos en el riesgo país durante el último mes.
Y concluyó: “Sin embargo, con este indicador en 568 puntos básicos aún hay cierto espacio para que continue la dinámica de emisiones en el exterior”.
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