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Con el riesgo país en mínimos de 430 puntos, el mercado de acciones encuentra otras variables clave que impactarán sobre los papeles argentinos.

Cuáles son las acciones que ven potencial los analistas y los factores determinantes para ver avances adicionales.

Drivers para acciones

Desde la perspectiva de la valuación financiera, el nivel de riesgo país constituye un factor clave para determinar el valor actual de las acciones.

El valor de mercado de una empresa, reflejado en el precio de sus acciones, depende de los flujos de fondos que se espera que genere en el futuro, descontados a su valor presente.

Para efectuar este cálculo se utiliza una tasa de descuento, cuya magnitud está estrechamente vinculada al riesgo país.

En consecuencia, cuando el riesgo país disminuye, la tasa de descuento es menor, lo que incrementa el valor presente de los flujos futuros de la empresa. Como resultado, aumenta el valor de la compañía y, en general, también el precio de sus acciones.

Por el contrario, un mayor riesgo país implica una tasa de descuento más elevada. Esto reduce el valor presente de los flujos proyectados, generando una disminución en la valuación de la empresa y una tendencia a la baja en el precio de sus acciones.

Esto es determinante para las acciones y en particular luego de la última mejora en calificación de riesgo de Argentina, en la que tanto Fitch como S&P Global mejoraron la nota del país, combinado también con el proceso de compras de dólares del BCRA.

Tales compras de divisas y las mejoras en la nota crediticia hicieron que suban los bonos y que el riesgo país alcance mínimos de 430 puntos, permitiendo también un avance en las acciones.

En el ultimo mes se dispararon las acciones bancarias, lideradas por Grupo Supervielle, que avanzaron 57%. Le siguieron BBVA Argentina, con un rally del 53% y Banco Macro y Grupo Financiero Galicia, con una suba de 43% y 41% respectivamente.

Mas abajo se encuentran Telecom, IRSA. Loma Negra, Edenor, Corporación América, Central Puerto, Cresud, YPF y Pampa, con avances de entre 5% y 23% en el ultimo mes.

Es decir, el upgrade de Fitch y S&P Global no solo mejora a los bonos y contribuyó a una baja en el riesgo país, sino que ello favoreció también a las acciones.

El S&P Merval se encuentra en u$s 2200 y el riesgo país en 435 puntos, ubicándose en el extremo de la relación entre ambos indicadores.

Ahora bien, la clave es qué puede ocurrir hacia adelante ahora que el riesgo país se encuentra en niveles bastante bajos.

Si bien los analistas esperan mayores retrocesos en el riesgo país, la baja en dicho indicador es reducida, lo cual podría poner en riesgo el avance en las acciones.

Para que las acciones puedan seguir subiendo, las variables sobre las mismas ya no dependerán fundamentalmente del riesgo país sino de otros factores.

Dante Ruggieri, socio de AT Inversiones, afirmó que con para el futuro de las acciones, las variables domesticas en materia económica se vuelven importantes.

Inflación

“Creemos que es crucial mantener el sendero decreciente de la inflación, con el fin de lograr en los próximos meses que los salarios recuperen parte lo perdido en los primeros meses del año. Además, entendemos que un mayor dinamismo en la actividad económica y sobre todos en los intensivos en mano de obra como el sector infraestructura podría beneficiar a la renta variable local”, detalló.

En cuanto a nombres puntuales, Ruggieri destacó a Loma negra y a YPF como papeles atractivos.

“Pensando una mejora en cuanto al rubro y los despachos de cemento, me parece atractivo estar posicionado en Loma Negra, ya que, hoy se encuentra con el 50% de la capacidad instalada ociosa, algo que se podría empezar a revertir en los próximos 12 meses”, indicó.

Con relación a YPF, Ruggieri le sigue viendo potencial.

“Sigo siendo muy constructivo con el sector energético y para eso seguiría posicionándome en YPF, debido a que considero que tendremos precios relativamente más altos por un periodo más largo de tiempo y en ese sentido ayudaría a seguir generando mejoras en los ratios de la compañía”, remarcó.

Las acciones argentinas podrían verse favorecidas de un contexto de crecimiento económico.

Si la macro se expande, los negocios de las grandes empresas argentinas deberían crecer, registrando mayores ganancias que deberían verse reflejado en sus balances.

Además, si la macro crece con más fuerza, la aceptación social al Gobierno debería crecer y elevar las chances de una victoria electoral en 2027 por parte de Milei, reforzando el potencial a largo plazo en los papeles locales.

Por ello, los analistas comienzan a ver por fuera del riesgo país para determinar el futuro de los papeles argentinos.

Maximiliano Tessio, asesor financiero, agregó que, con un riesgo país en la zona de 430 puntos básicos, el mercado ya capturó buena parte de la normalización macro y financiera.

De esta manera, entiende que el driver principal para las acciones deja de ser la compresión de spreads soberanos y pasa a ser el crecimiento de ganancias.

“Hacia adelante, los catalizadores más relevantes son una inflación en descenso, recuperación del crédito, mejora de la actividad y una mayor probabilidad de reclasificación de Argentina en índices internacionales”, comentó.

En este contexto, Tessio resalta que ve valor en bancos.

“El sector bancario es el principal beneficiario de la profundización financiera y aún cotizan con múltiplos inferiores a comparables regionales. Dentro del sector, preferimos Grupo Financiero Galicia y BBVA Argentina”, dijo Tessio.

El potencial sectorial

Al margen de las variables fundamentales de la macro a nivel general, también luce importante el futuro de cada compañía y de cada sector.

El mercado se muestra confiado sobre el futuro del sector de Oil & Gas, a la vez que también ven valor en el sector financiero, esperando un repunte del crédito y del nivel de actividad.

Julio Calcagnino, head de research de TSA Bursátil, explicó que buena parte de la compresión del riesgo país ya fue incorporada por el mercado y que, desde estos niveles, la renta variable dependerá cada vez menos de una caída adicional del EMBI y más de la evolución de los fundamentales corporativos.

Para Calcganino, los principales drivers para las acciones argentinas pasan a ser la actividad económica, la expansión del crédito, la recuperación de los salarios reales y la capacidad de las compañías de transformar la estabilización macroeconómica en crecimiento de resultados.

“Durante gran parte de 2026 se observó una divergencia interesante entre renta fija y renta variable: mientras los bonos se mostraron respaldados por variables como el superávit fiscal, la acumulación de reservas y la mejora del perfil crediticio soberano, las acciones necesitan una aceleración más visible del ciclo económico para justificar nuevas subas significativas. Más que una historia de compresión de riesgo país, las acciones parecen estar transitando una etapa donde el foco pasa a estar en las ganancias futuras”, dijo Calcagnino.

Juan Manuel Franco, economista jefe de Grupo SBS, indicó que sigue favoreciendo al sector de Oil & Gas, con Vista, Pampa e YPF como los papeles con mejores fundamentos de mediano plazo.

Para el sector bancario, Franco remarcó que la dinámica del crédito y la política monetaria seguirán siendo los drivers principales.

“Creemos que un papel muy líquido como Grupo Financiero Galicia (GGAL) sigue siendo el ´play Argentina´por su alto beta”, afirmó Franco.

Facundo Barrera, socio de Fincoach, remarcó que sigue viendo potencial en la renta variable local, aunque con la condición de mayor selectividad.

“Nos gustan YPF y Vista Energy. Ambas operan en sectores estratégicos para el país, tienen estructuras de management sólidas y están directamente expuestas al avance de Vaca Muerta, uno de los activos energéticos con mayor proyección de crecimiento en producción y exportaciones de la región”, sostuvo.

En cuanto a los catalizadores que pueden mover estas acciones, Barrera entiende que el mismo está relacionado con un eventual upgrade de la calificación soberana por parte de Moody’s, que todavía no acompañó los movimientos que ya realizaron S&P y Fitch y las elecciones del año que viene.

“Una mejora en esa nota podría profundizar la compresión del riesgo país y traccionaría positivamente sobre el equity. Por otro lado el recorrido hacia las elecciones de 2027 va a ser determinante. Cuanto menor sea la turbulencia política y mayor la consistencia macroeconómica, más se van a beneficiar los activos argentinos en general y las acciones en particular”, indicó.

El riesgo país

Al margen de que importan otros factores por fuera del riesgo país, el valor del EMBI sigue siendo determinante.

Las acciones no solo dependen del riesgo país por una cuestión de valuaciones, sino porque la renta variable se contagia de la deuda local.

Si los bonos suben, el entorno financiero local tiende a ser más favorable para las acciones ya que estas se contagian del avance en los bonos.

Al mismo tiempo, si los bonos caen y sube el riesgo país, las acciones argentinas tienden a acoplarse al contexto negativo, operando a la baja.

De esta manera, el riesgo país sigue siendo determinante para las acciones argentinas, al margen de que otros factores también importen.

Así, definir las claves que afectan al riesgo país terminan siendo variables que impactan también en las acciones.

El hecho de que el BCRA siga comprando dólares permite que el riesgo de incumplimiento sea mas bajo y por lo tanto, que el riesgo país siga en niveles bajos.

De esta manera, un driver de segundo orden para las acciones es la compra de dólares del BCRA ya que beneficia a la baja del riesgo país.

Mariano Ortiz Villafañe, Chief Economist de Aldazabal y Cía, entiende que un escenario virtuoso con la deuda soberana argentina podría ser un factor positivo para la renta variable local.

“La mejora del riesgo país reabre la ventana de oportunidad para un retorno de Argentina a los mercados, lo que sería un paso clave para fortalecer el esquema macro al despejar las dudas sobre el refinanciamiento de la deuda y potenciar la acumulación de reservas. Esto implicaría un avance significativo en el proceso de normalización macro que refuerza el potencial de crecimiento de las compañías argentinas”, sostuvo.

En cuanto a las acciones, Ortiz Villafañe detalló que ve atractivo en el sector energético y el de servicios.

“Nos gustan acciones como YPF, Vista y TGS, siendo el sector energético uno de los principales beneficiarios del actual esquema de inserción internacional. Tambien creemos que existe valor en acciones del sector de servicios n la medida que debería continuar el sendero de recomposición tarifaria y normalización del marco regulatorio. Nos gusta en particular papeles como Pampa, Transener, Metrogas y TGN”, afirmó.

Lejos de los máximos

Si bien el S&P Merval se disparo 18% este año, todavía el índice se ubica más de un 17% debajo de los máximos históricos.

En ese sentido, las acciones argentinas muestran aun un potencial alcista mayor para volver a los máximos previos.

De esta manera, para que ello ocurra, tanto las variables fundamentales de la macro a nivel general, así como la baja del riegso país y fundamentals sectoriales deberían seguir siendo favorables para que los papeles locales mantengan la racha alcista y puedan regresar a máximos previos.

Pablo Lazzati, CEO de Insider Finance, consideró que para que las acciones argentinas puedan dar un nuevo salto y el Merval en dólares logre romper la zona de resistencia de u$s 2450, el factor central debería ser una nueva compresión del riesgo país, idealmente hacia la zona de 300 puntos básicos.

“Una nueva baja del riesgo país sería clave porque habilitaría una baja del costo de capital, mejoraría las expectativas de financiamiento externo y podría ampliar el universo de inversores dispuestos a tomar riesgo argentino”, sostuvo.

Además, Lazzati agregó que se suma otro catalizador relevante y que está relacionado con la posible reclasificación de Argentina por parte de MSCI.

El calendario correcto a monitorear es junio. La compañía MSCI anunció que publicará los resultados de su Annual Market Classification Review 2026 el 23 de junio de 2026, no en julio. Si ambos factores se alinean, riesgo país comprimiendo fuerte y una señal positiva desde MSCI, las acciones argentinas podrían tener combustible suficiente para intentar superar esa zona técnica y abrir un nuevo tramo alcista”, estimó.

Los analistas de Research de Balanz explicaron que las señales de corto plazo parecen apuntar a un optimismo táctico para los próximos meses.

Por un lado, entienden que la baja reciente del riesgo país podría empujar al alza aun mas a las acciones, junto con buenos datos corporativos que le dan mayor sustento a los precios de los papeles locales

“Una macro más ordenada gracias al proceso de acumulación de reservas, apuntalada por la mejora en el superávit comercial y la recalificación crediticia podrían seguir ayudando a comprimir el riesgo país. Por otro lado, tenemos resultados corporativos que mejoran y valuaciones que lucen acordes para el Merval en comparación con los índices de América Latina”, detallaron desde Balanz.

Mirando hacia adelante, desde Balanz entienden que el sendero para el segundo semestre debería ser algo más benigno, con lo que podría abrirse una ventana temporal favorable para las acciones argentinas.

“A medida que nos acerquemos a 2027, la dinámica de las acciones argentinas estará más dominadas por las elecciones. Una percepción de continuidad podría potenciar a los activos de riesgo, mientras que un escenario adverso podría generar el efecto contrario. De momento, los vientos de corto plazo parecen soplar a favor”, afirmaron

En cuanto a nombres puntuales, desde Balanz destacan acciones como Pampa Energía (PAMP), Central Puerto, Ternium y Corporación América.