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El panorama financiero global atraviesa una fase de reacomodamientos, pero los activos locales hoy parecen demostrar una fortaleza inusual frente a la volatilidad.

Según el último informe de la consultora Delphos, al que tuvo acceso El Cronista, existe un apetito renovado y palpable por el riesgo argentino en Wall Street.

Esta tendencia no solo se refleja en la resistencia de las cotizaciones frente a las turbulencias externas, sino en el ingreso paulatino de capitales por parte de jugadores institucionales de peso pesado en el mercado internacional.

La dinámica actual de los mercados está fuertemente condicionada por el contexto macroeconómico.

El reciente repunte del petróleo, que llegó a encadenar varias ruedas consecutivas al alza, presionó las tasas de interés en los Estados Unidos. Este escenario suele golpear de manera directa a los activos de riesgo a nivel global, afectando los flujos hacia los mercados emergentes y condicionando a la región latinoamericana en su conjunto.

En este marco, la plaza bursátil porteña no está completamente aislada de la volatilidad global, pero su comportamiento revela una asimetría muy favorable.

Desde Delphos advierten que, si bien el Merval sufre las caídas de forma similar a sus pares regionales cuando los flujos de capitales salen de los mercados emergentes, los movimientos al alza de las acciones argentinas resultan ampliamente superadores frente a los de sus vecinos.

Así, y más allá de la dependencia marginal de los flujos externos, el equity local parece mostrar un soporte propio.

El caso más emblemático de este desacople positivo en la plaza porteña es YPF. La petrolera se convirtió en el termómetro del nuevo clima de negocios que perciben los extranjeros frente a los activos del país.

El análisis de la consultora subraya un patrón claro: la acción logra sostener su precio en los momentos en que el crudo retrocede a nivel global, pero capitaliza con fuerza y acompaña las subas cuando el commodity avanza, operando actualmente en máximos de los últimos veinte años.

Los inversores de Wall Street que eligen el “riesgo argentino”

La confirmación documental de este cambio de expectativas quedó plasmada en las recientes presentaciones de los formularios 13-F correspondientes al primer trimestre del año. El dato que más resonó en el mercado es el movimiento de Duquesne Family Office, comandado por el reconocido inversor Stanley Druckenmiller.

Este fondo adquirió posiciones por 128 millones de dólares en YPF, al tiempo que amplió su participación en la petrolera Vista y en el ETF de Argentina (ARGT).

El posicionamiento de Druckenmiller no es un hecho aislado, ya que los principales bancos de inversión de Wall Street también están sumando activos argentinos a sus carteras.

Instituciones del calibre de Morgan Stanley, UBS y Goldman Sachs concretaron compras en el fondo cotizado ARGT, un instrumento que ya acumula entradas netas por u$s 63 millones en lo que va del año.

Por su parte, JPMorgan tomó acciones de Vista, mientras que el Citi decidió apostar por el sector financiero e ingresó al Grupo Financiero Galicia.

El consenso en el mercado es que los fundamentos detrás del respaldo a los activos argentinos siguen firmes, sostenidos ahora por el ingreso de estos capitales de primera línea que validan las cotizaciones.

Con el apetito inversor en niveles que no se observaban hace tiempo, la plaza local se encuentra en una posición sumamente expectante. Tal como refleja el reporte de Delphos, el optimismo por Argentina se mantiene intacto; ahora solo falta que el escenario internacional vuelva a alinearse a favor para darle vía libre a una continuación de las subas.