

La escalada de tensión en Medio Oriente dejó de ser un tema meramente geopolítico para convertirse en un factor determinante en las pizarras de la City porteña. Salvador Di Stéfano, conocido popularmente como el “Gurú del Blue” y uno de los analistas más escuchados por el mercado, advirtió que el escenario internacional obliga a una reconfiguración de carteras.
Bajo la premisa de que “la suba del petróleo trae oportunidades y amenazas”, el consultor analizó el aumento del riesgo país y las proyecciones de inflación, señalando que los inversores deben “recalibrar los objetivos para 2026”.
Las recomendaciones del Gurú del Blue: ¿Qué comprar y qué vender?
El núcleo del análisis de Di Stéfano se centra en las oportunidades que abre el actual nivel de riesgo país, que volvió a tocar los 600 puntos. Para el Gurú, este valor no tiene una “razón lógica”, por lo que insta a los inversores a actuar: “Si el mercado nos coloca en esta posición, hay que tratar de aprovechar la oportunidad. Los bonos soberanos de largo plazo rinden el 10% anual en dólares, a comprar mientras la oferta lo permita”.
El consultor es contundente al comparar activos. “Con estos rendimientos en dólares, las acciones empalidecen ante semejante ganga”.
Si bien reconoce las subas en YPF y Vista, lanza una advertencia clásica: “Recordar que nadie se fundió por tomar ganancias, y que el precio del petróleo parecería que no tiene mucho para escalar desde los niveles actuales”.

Di Stéfano advierte que la tasa en pesos se mantiene por debajo de la inflación esperada, generando tasas negativas a futuro. Ante una letra que rinde el 32,12% de tasa efectiva anual, su consejo es claro: “Creemos que es tiempo de bonos que ajustan por inflación o bien bonos en dólares”.
Por su parte, el analista identifica que el tipo de cambio encontró un soporte en la zona de los $ 1390 y $ 1400, pero advierte que “en algún momento tendrá que copiar la inflación corrida”. Según su visión, si el dólar no acompaña, la inflación en dólares será excesiva, provocando una contracción de exportaciones. El mercado ya descuenta una inflación cercana al 28,7% anual.
El “fantasma del populismo” en los precios
Finalmente, Di Stéfano hace hincapié en la brecha de rendimientos entre los títulos públicos según su fecha de vencimiento. El bono AO27, que vence dentro del actual mandato, tiene una tasa interna de retorno (TIR) del 5,2% anual. En cambio, el AN29 rinde un 9,3%.
Para el analista, esta diferencia es el reflejo del sentimiento del mercado: “Hay una gran diferencia entre los bonos que vencen en el mandato de este gobierno, y los que vencen pasado el mandato actual, aquí se nota la incertidumbre sobre las políticas públicas argentinas, y el fantasma de que retorne el populismo”. Bajo este diagnóstico, Di Stéfano concluye que, mientras la incertidumbre política de largo plazo persista, los rendimientos actuales de los bonos soberanos representan una oportunidad única de compra para quienes confían en la continuidad del rumbo económico.

















