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Los activos argentinos operan este martes con un tono claramente negativo, en una rueda donde el contexto global vuelve a jugar en contra y deja al mercado local más expuesto que sus pares.
La combinación de toma de ganancias afuera y menor apetito por riesgo se traduce en caídas tanto en acciones como en bonos y la Argentina con un desempeño más débil que el promedio emergente.
A nivel internacional, el clima es de cautela. En Europa, las bolsas cerraron con bajas generalizadas: el Euro Stoxx 50 cayó 1,1%, el DAX perdió 1% y el CAC 40 retrocedió 0,7%, en una jornada de corrección extendida.
En Wall Street, la dinámica es similar aunque más moderada, con el S&P 500 que baja 0,3%, el Dow Jones 0,3% y el Nasdaq 0,5%. En Latinoamérica, el movimiento acompaña: Brasil cae 0,5%, México 0,4% y Colombia 0,8%.
En ese contexto, los ADR argentinos en Nueva York muestran una amplia mayoría de bajas y fuerte selectividad. Solo Bioceres (7,5%) logra destacarse con una suba significativa, mientras que MercadoLibre (7%) avanza de forma más moderada.
El resto del panel opera en rojo, con los bancos liderando las caídas —Galicia (2,1%), BBVA (2,5%), Supervielle (2,6%) y Banco Macro (2,9%). Las energéticas también corrigen tras el rally reciente: Pampa Energía cae 0,9%, Central Puerto pierde 2,7% y Edenor se desploma 4,3%.
En Buenos Aires, el S&P Merval cae 1,6% en dólares y pierde los u$s 2000. Las bajas son para Aluar, COME y Edenor.
Bonos soberanos
La deuda soberana acompaña la debilidad. Los bonos en dólares operan con mayoría de bajas a lo largo de toda la curva, con mayor presión en los tramos medio y largo, más sensibles al movimiento de tasas globales. En este escenario, el riesgo país sube a 622 puntos básicos, avanza 11 unidades en la rueda y se aleja de la zona de 600 puntos.
Al respecto, Nau Bernués, asesor financiero y CEO de Quaestu, explicó a El Cronista que ls activos argentinos venían de cierto desacople respecto de la dinámica global en las últimas semanas, algo que en parte era esperable.
“Sin embargo, en un escenario más binario como el actual, es lógico que vuelvan a alinearse con lo que ocurre en el resto del mundo. Argentina puede estar jugando su propio partido, pero sigue inserta en un sistema financiero global donde los shocks externos terminan impactando”.
Por otro lado, Bernués aseguró que el factor político agrega incertidumbre. “Donald Trump se mantiene como una figura impredecible, lo que dificulta anticipar con precisión los próximos movimientos”, aseveró.
Aun así, Bernués deslizó algunas señales que el mercado empieza a leer: “A Trump le interesa sostener mercados en alza y, en ese sentido, tendría incentivos para cerrar el conflicto lo antes posible y reorientar la agenda hacia cuestiones internas, especialmente considerando que las elecciones de medio término empiezan a acercarse”.
En Wall Street
Los principales índices de Wall Street caen este martes mientras los inversores siguen de cerca los acontecimientos en Medio Oriente en busca de señales sobre cómo podría evolucionar el conflicto, a la espera de la fecha límite fijada por el presidente Donald Trump para que Irán reabra el estrecho de Ormuz.
Trump advirtió que “una civilización entera podría morir esta noche”, luego de que Irán no mostrara señales de aceptar el ultimátum para reabrir el paso clave para el comercio de petróleo antes del martes por la noche, hora de Washington.
El Wall Street Journal informó que Irán habría cortado la diplomacia directa con Estados Unidos, aunque el diario estatal Tehran Times señaló en X que los canales de diálogo no están completamente cerrados.
En paralelo, un funcionario estadounidense dijo a Reuters que el país atacó objetivos militares en la isla Kharg, un nodo central para las exportaciones petroleras iraníes, lo que refuerza la idea de que el conflicto no se resolverá rápidamente.
Las acciones tecnológicas lideran las bajas. El índice tecnológico del S&P 500 cae 1,4%, con Apple que pierde 4,2% tras un informe que indica problemas en la fase de pruebas de su teléfono plegable, lo que podría retrasar su producción. La compañía es el principal lastre para los tres índices.
En contrapartida, Broadcom sube 3,7% luego de firmar un acuerdo de largo plazo con Alphabet (Google) para desarrollar chips de inteligencia artificial, lo que ayuda a moderar las caídas. El sector energético del S&P 500, por su parte, avanza 1%.
En sentido opuesto, UnitedHealth sube 8,8%, mientras que Humana y CVS Health avanzan 6,5% y 6,7%, respectivamente, luego de que Estados Unidos anunciara que elevará los pagos a aseguradoras privadas que ofrecen planes Medicare Advantage, superando la propuesta inicial que preveía un ajuste casi nulo.
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