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A pesar de la compra de dólares del BCRA y de reciente mejora de calificación crediticia, el riesgo país argentino se ubica por encima de sus comparables.

La probabilidad de default de Argentina bajó y el mercado confía aun más en la deuda. Aun así, el riesgo país sigue cotizando en valores por encima de sus comparables y el mercado ve un potencial alcista mayor para los títulos de deuda local. Cuáles son los bonos que recomiendan los analistas.

Compras del BCRA y menos riesgo de default

El ritmo de compras de dólares ha sorprendido a todo el mercado. El martes el Banco Central adquirió u$s 121 millones y otros u$s 121 mllones, llevando las compras acumuladas a más de u$s 10.500 millones.

Con el actual registro de compras y manteniendo el ritmo, el mercado confía en que la meta con el FMI de mitad de año ya habría sido alcanzada y que las reservas podrían seguir incrementándose en los próximos meses, logrando cumplir la meta anual.

El nivel de reservas netas, según la metodología del FMI, se ubicaría en niveles cercanos a los u$s 6000 millones negativos. Esto se encuentra por encima de los u$s 8000 millones negativos que planteaba el FMI como objetivo.

A su vez, la meta de fin de año se encuentra en torno a los u$s 4000 millones negativos, algo que el mercado ve como cumplible, dado el actual ritmo de compras de dólares del BCRA.

Los analistas de la consultora 1816 indicaron que las compras del BCRA hacen que la meta 2026 del FMI esté muy bien encaminada.

“Según nuestros cálculos, el objetivo para fin de junio ya está sobre cumplido en unos u$s 2000 millones y parecen ser muy buenas las perspectivas pensando en la meta de diciembre. Aún así, la meta de sumar USD 8.000 millones no era nada sencilla y a esta altura luce muy cumplible”, dijeron desde la consultora.

Con una visión similar, Adrián Yarde Buller, economista jefe de Facimex Valores, consideró que el programa de compra de divisas viene muy bien encaminado, tanto en relación a las metas de compras de divisas como las de acumulación de reservas.

“Bajo la metodología del Programa de Facilidades Extendidas con el FMI, estimamos que el BCRA acumuló reservas netas por más de u$s 6000 millones en el año. Esta cifra refleja un sobrecumplimiento de 1,7 veces contra la meta del segundo trimestre de 2026, que exige acumular u$s 3500 millones. De esta forma, la meta del segundo trimestre ya se puede considerar como cumplida”, dijo.

El impacto en el mercado

La mejora del frente externo y la decisión de fortalecer el stock de reservas contribuyeron a un cambio de percepción sobre la capacidad de pago del país.

Desde el anuncio del programa de compras en diciembre, la probabilidad implícita de default (calculada vía Credit Default Swaps) mostró una caída sostenida a lo largo de la curva.

Es decir, dado que el BCRA cuenta con una mayor cantidad de dólares, dispone de mayores recursos para hacer frente a sus compromisos de deuda.

Por lo tanto, el mercado percibe como menos riesgosa la deuda, al considerar que existen ahora menos chances de default de los bonos. Es decir, se refleja una mejora gradual en las expectativas de solvencia soberana.

En noviembre de 2025 el mercado asignaba probabilidades de incumplimiento cercanas al 45% a 10 años.

Sin embargo, y luego del ritmo de compras, hoy esa cifra se ubica en torno al 33%.

Incluso, la corrección también se observa en los plazos más cortos, donde la reducción fue incluso más pronunciada.

Nery Persichini, head de estrategia de GMA Capital, destacó que el mercado empieza a reflejar la mejora de las reservas en la curva de bonos en dólares.

La probabilidad implícita de default a 10 años cayó del 45% en noviembre de 2025 al 33% hoy. Aun así, los Globales siguen rindiendo entre 8% y 9,7%, por encima de emisores con perfiles similares. Si la consolidación macro sostiene la mejora en la percepción crediticia, una convergencia hacia tasas de un dígito podría generar ganancias de capital relevantes en los bonos largos. La pregunta no es si ese proceso está en marcha, sino a qué velocidad avanza”, sostuvo Persichini.

Potencial de suba

A pesar de la compra de dólares del BCRA y de reciente mejora de calificación crediticia, el riesgo país argentino se ubica por encima de sus comparables.

Si bien el reciente upgrade de S&P Global y Moodys sobre la deuda argentina potenció a los bonos e hizo que el riesgo país caiga, aun así, el mismo se mantiene en niveles por encima de sus pares.

Del mismo modo, las tasas de los bonos en dólares de países similares a la Argentina se encuentran en valores bastante inferiores a los títulos locales.

Comparando el nivel de tasas de los bonos soberanos, la deuda local a 5 años rinde 8%, cuando los títulos de países como Ecuador, Pakistán, El Salvador, Egipto o Turquía rinden 6,5%. Estos países cuentan con una calificación crediticia entre B- y BB-.

Es decir, los bonos soberanos locales rinden por encima de sus comparables de igual calificación crediticia y de países similares a la Argentina y de los cuales tienen fundamentals iguales o peores.

Por lo tanto, la renta fija local podría seguir estando barata y con posibilidades de que haga un catch up a lo que rinden los títulos de deuda de países similares.

Es decir, los bonos argentinos aun podrían presentar un potencial alcista de mejora para que puedan cotizar como sus comparables.

Según cálculos del mercado, si el riesgo país llegase a los 400 puntos, similar a Ecuador, esto implicaría una suba de 2% en los bonos a 2029, del 2,7% en los títulos a 2030 y de 5,1% en los bonos a 2035.

Para los bonos de mayor duration, el Global 2038 avanzaría 5,3% para que el riesgo país llegue a los 400, mientras que el 2041 debería avanzar 5% para dicho target.

Finalmente, el bono más largo, es decir, a 2046, debería avanzar 3,6% para que el riesgo país llegue a los 400 puntos.

Persichini remarcó que aún con el riesgo país por debajo de los 500 pbs, los activos argentinos continúan operando con una prima elevada respecto de otros emisores similares.

Bajo este panorama, el estratega jefe de GMA Capital se mantiene optimista con la deuda local.

“Si la consolidación macro logra sostener la mejora en la percepción crediticia, una convergencia hacia tasas de un digito podría generar ganancias de capital relevantes. Los mayores beneficiarios de ese proceso serían los bonos de mayor duration. Bajo un escenario de compresión de rendimientos hacia 7%, el GD41 y el GD46 ofrecerían retornos de capital de entre 16% y 17%, mientras que una convergencia hacia niveles cercanos al 6% los elevaría por encima del 23%”, indicó Persichini.

En esa línea, desde Max Capital resaltan que los bonos argentinos cotizan con spreads de 130 puntos básicos por encima de sus pares.

Dicho ello, y dado los fundamentals locales, desde Max Capital se mantienen constructivos con la renta fija local.

Sin embargo, en cuanto a la magnitud del avance, desde Max Capital solo esperan un rally de un par de puntos.

“Nos gustan particularmente los Bonar38, que ofrecen un rendimiento significativamente más atractivo (10,5% vs 9,3% para los Global38). El tramo corto de la curva ley local continúa barato, pero la estrategia del gobierno de apoyarse en colocaciones bajo ley local para financiar sus necesidades genera un técnico negativo”, afirmaron.

Reservas versus pagos

El nivel del riesgo país también se encuentra explicado por el hecho de que el perfil de deuda de Argentina continúa siendo exigente y todavía no existen suficientes dólares para disipar por completo las dudas respecto al cumplimiento de esos compromisos. A esto se suma que el Gobierno aún no ha realizado emisiones de deuda en el mercado internacional.

El mercado considera la posibilidad de que el Gobierno coloque deuda en los mercados y refinancie sus vencimientos mediante operaciones de rollover. Sin embargo, se trata de una alternativa que todavía no se ha concretado.

En materia de financiamiento, el Gobierno ya cuenta con los dólares necesarios para afrontar los vencimientos de capital correspondientes a este año y es probable que vuelva a acceder a los mercados internacionales de capitales antes de que finalice el año.

En julio, Argentina debe afrontar pagos de capital por aproximadamente u$s 3000 millones, además de otros u$s 1300 millones en concepto de intereses, lo que suma cerca de u$s 4300 millones en vencimientos totales.

De cara a 2027, los vencimientos de deuda en moneda extranjera con privados y organismos internacionales ascienden a u$s 32.000 millones, con u$s 12.700 millones correspondientes a organismos internacionales (u$s 7400 millones con el FMI) y u4s 19.300 millones a deuda de mercado y repos con bancos internacionales.

De estos u$s 19.300 millones, unos u$s 9700 millones corresponden a Globales y Bonares, u$s 4300 millones a Bopreal y u$s 5300 millones a los repos.

Dado estos vencimientos, el mercado observa a un posible regreso a los mercados de deuda como una variable clave que podría hacer bajar mas el riesgo país.

Juan Manuel Franco, economista jefe de Grupo SBS, destaca las compras de dólares del BCRA como una variable clave sobre la renta fija local.

“El BCRA aceleró su ritmo de compras en la semana, y ya son dos semanas consecutivas de aceleración, aprovechando las liquidaciones del agro. No obstante, los drivers de los bonos exceden la acumulación de reservas. El mercado pondera también qué tan probable puede ser una emisión internacional y cómo evoluciona el humor social de cara al ciclo electoral. Igualmente, siempre será bienvenida la acumulación de reservas netas, en especial teniendo en cuenta los abultados pagos de 2027”, indicó Franco.

Si bien el mercado espera la noticia del regreso a los mercados, por ahora el Gobierno ha dicho que a estos niveles de tasas no buscará emitir deuda y que buscará financiamiento alternativo.

Para Yarde Buller, regresar al mercado a tasas sustancialmente menores requerirá una mejora idiosincrática.

“Desde las elecciones pasadas, , la evolución de los Globales argentinos volvió a acompañar la de sus comparables; de los cuales prácticamente todos estuvieron accediendo al mercado, muchos a tasas cercanas o superiores a los dos dígitos. Sin demasiado espacio para una mayor compresión de spreads high yield, acceder al mercado a tasas sustancialmente menores requerirá una mejora idiosincrática”, afirmó.

Finalmente, desde Research Mariva indicaron que restablecer el acceso al mercado será esencial para que Argentina pueda refinanciar sus grandes vencimientos de 2027 sin ejercer presión sobre las reservas, y también podría proporcionar un catalizador adicional para reducir el riesgo país.

Hacia adelante, desde Research Mariva detallaron que esperan que el desempeño de los bonos soberanos siga estrechamente vinculado a la evolución global, ya que la incertidumbre geopolítica se mantiene elevada y probablemente continuará influyendo en el sentimiento de riesgo a corto plazo.

Pese a que el contexto internacional luce desafiante, desde Research Mariva se mantienen optimistas con los bonos y ven espacio para que la deuda local pueda comprimir a sus pares.

“A pesar de este difícil contexto externo, mantenemos una postura de sobre ponderación en bonos soberanos, respaldada por rendimientos atractivos, la continua acumulación de reservas por parte del Banco Central y una posición fiscal más sólida. En conjunto, estos factores deberían impulsar una mayor compresión del riesgo soberano con respecto a los niveles actuales”, indicaron.

Según cálculos de Research Mariva, en un escenario a tres meses en el que la curva soberana se normalice hacia un perfil crediticio B, con rendimientos cercanos al 8%, los bonos GD35 y GD41 ofrecen el mayor potencial alcista, en torno al 14%.