El Banco Central sigue con la acumulación de dólares, embolsó u$s 95 millones este lunes y desde el comienzo del año ya lleva comprados u$s de 2.498 millones. Así, las reservas brutas alcanzaron los u$s 46.634 millones, el máximo nivel desde agosto de 2021.
El BCRA ya compró u$s 1.158 millones en enero y u$s 1.350 millones en lo que va de febrero. “El ritmo de acumulación mejoró respecto a comienzos de año. Hoy el Banco Central está comprando con más regularidad y eso ordena expectativas”, dijo al respecto Leo Anlzalone, director de CEPEC, a El Cronista.
Por otro lado, señaló que esto se da “con un tipo de cambio que viene cediendo de forma sostenida, por lo que el Central todavía tiene margen para comprar bastante más y fortalecer reservas netas”.
El ritmo se ubica en un nivel aceptable, pero algunos analistas advierten que es algo bajo si se tiene en cuenta que tenemos un peso que se está apreciando demasiado favorable respecto al dólar y comparable con otras monedas de la región para apagar un poco la inflación.
Cabe recordar que el año pasado acumuló u$s 3565 millones distribuidos u$s 1617 millones el primer mes y u$s 1948 millones el segundo.
Efecto deuda
Asimismo, algunas voces advierten de un efecto negativo en la economía real. “Esto representa una tasa alta, una economía más contraída y un favorece del carry trade, que se favorece con este peso apreciado”, indicó a El Cronista el economista Federico Glustein.
En esa misma línea, señaló que “la Argentina tiene obligaciones a pagar, bopreales que vencen, y eso se traduce en reservas netas negativas”. Es por eso que se debe apuntar a acumular reservas con dólar barato para evitar endeudarse a tasas altas en el mercado o con algún socio estratégico.
Para Glustein, faltan pesos para acumular reservas y hay que buscar la remonetización de la economía para mover la actividad. “Eso se logra emitiendo con respaldo de forma cuidada, absorber las divisas disponibles en el mercado sin que eso tenga impacto en la inflación mensual”, sostuvo.
Emisión de pesos para comprar
El gran tema es que: “Para comprar, necesita emitir pesos o, al menos, no absorber tanto y ahí empieza la tensión”, acotó Anzalone.
Así, el mercado empieza a mirar la escasez de pesos. “Si la política monetaria sigue muy contractiva y la liquidez se ajusta demasiado, podés tener tasas presionadas, más volatilidad en la curva y cierto ruido financiero”, apuntó el economista.
En ese equilibrio está hoy la discusión: acumular reservas es positivo, pero no al costo de generar una sequía de pesos que complique el funcionamiento del sistema.
¡Queremos conocerte!
Registrate sin cargo en El Cronista para una experiencia a tu medida.
















