El rollover positivo hace que el contexto de iliquidez se sostenga, a pesar de la merma estacional en la demanda de dinero. Por lo tanto, las tasas en el mercado de deuda en pesos podrían mantenerse altas.
El escenario de carry trade se fortalece y los analistas señalan cuáles son sus bonos favoritos.
Rollover superior al 100% y absorción de pesos
En la última licitación se dio una señal que muestra que el equipo económico quiere mantener las tasas altas por más tiempo, probablemente con el objetivo de reforzar el proceso de desinflación.
En la licitación de esta semana, el Tesoro adjudicó $10,3 billones frente a vencimientos por $8,3 billones, es decir, un rollover del 124%.
El exceso de financiamiento se tradujo en $2 billones que quedaron en la cuenta del Tesoro, reforzando esta cuenta que venía disminuida en $2,4 billones.
Este rollover por encima del 100% implicó un esfuerzo del tesoro por absorber liquidez en un contexto en el que las tasas cortas de la economía comenzaron a mostrar una menor estacionalidad de la demanda de dinero hacia fines de enero.
Es decir, si baja la demanda de dinero, hay espacio para que baje la tasa de interés. Sin embargo, el tesoro decidió rollear más del 100%, aspirando pesos y haciendo que las tasas en pesos queden altas.
Por lo tanto, estamos en un contexto de tasas altas por más tiempo, siendo esto una variable clave para los inversores, en especial para aquellos que intentan llevar a cabo estrategias de carry trade.
Las tasas de interés al alza y el continuo apretón monetario que ha implementado el Gobierno en las últimas semanas, combinado con la compra de dólares del BCRA hacen que los inversores desarmen posiciones de dólares y se inclinen por posiciones en pesos.
Las tasas de interés al alza y el continuo apretón monetario que ha implementado el Gobierno en las últimas semanas, combinado con la compra de dólares del BCRA hacen que los inversores desarmen posiciones de dólares y se inclinen por posiciones en pesos.
Desde Portfolio Personal Inversiones explicaron que, con un rollover superior a los vencimientos, el Tesoro absorberá $2 billones de pesos este viernes y que esto reflejaría la decisión del equipo económico de retirar liquidez del sistema, reforzando la idea de que la política monetaria está siendo, en los hechos, contractiva.
“Esto podría traducirse en rendimientos más elevados en las próximas ruedas”, anticiparon.
Por su parte, para los analistas de Delphos Investments, De esta manera, el mecanismo de absorción de pesos eleva las alarmas sobre el potencial de compresión en las curvas en pesos, en un contexto donde la principal variable a monitorear por parte del gobierno continúa siendo el tipo de cambio”.
Tasas más altas
Si el Tesoro absorbe pesos con un rollover mayor al 100%, esto hace que haya menos liquidez en el mercado y que el costo del dinero sea más alto, es decir, las tasas en pesos en el mercado se desplazan al alza.
Además de la señal de absorber pesos, el tesoro decidió pagar premios en las tasas de la licitación en comparación con los niveles de tasa que operaban en el mercado secundario.
En particular, al valuar las nuevas Lecap por curva, desde Facimex Valores estiman que el Tesoro convalidó un importante spread contra el secundario de aproximadamente 600pbs para la lecap a marzo (S16M6) que cortó en 42,4% (TEA) y, en menor medida, de 200pbs para la lecap a julio (S31L6) que cortó en 38,5% (TEA).
En cambio, hubo leves subas de tasas para los instrumentos CER, que salieron alineados con el secundario.
Los analistas de Sailing Inversiones afirmaron que el endurecimiento de las condiciones monetarias, reflejado en tasas de interés reales elevadas y un control más estricto de la liquidez, está comenzando a modificar el comportamiento de los portafolios.
A esto le suman el hecho de que inversores corporativos y sub soberanos estén colocando montos significativos de obligaciones negociables en el exterior, lo que incrementa la oferta de dólares en el mercado local.
“En conjunto, estos factores elevan la seguridad del carry trade y generan incentivos claros para desarmar posiciones en dólares y migrar hacia instrumentos en pesos, especialmente en un contexto donde el tipo de cambio se mantiene contenido dentro de la banda”, explicaron desde Sailing Inversiones.
En este marco, desde Sailing Inversiones observan flujos orientados al carry trade, pero también un renovado interés internacional por los bonos argentinos en dólares, impulsado por la compra sostenida de reservas del BCRA.
“Para estrategias en pesos, preferimos devengar tasa en el tramo corto de la curva, dado que se encuentra fuertemente invertida y castiga el alargamiento de duration. En particular, la lecap a febrero (S27F6), con una TEM cercana al 2,7%, nos parece una alternativa atractiva para capturar rendimiento en pesos manteniendo flexibilidad ante eventuales cambios en el régimen monetario o cambiario”, indicaron.
Los analistas de Research Mariva tambien mantienen su inclinación por la deuda a tasa fija.
“Consideramos que la curva de Lecap aún no refleja la narrativa desinflacionaria que proyectamos, que normalmente se expresaría mediante una curva de rendimiento invertida. En cambio, la curva de Lecap se mantiene prácticamente plana, con rendimientos que oscilan entre el 2,6 % y el 3,0 % sobre la base de la tasa efectiva mensual (TEM)”, dijeron.
En esa línea, explicaron que las tasas de inflación de equilibrio actuales implican una inflación del 24 % para 2026, muy por encima de nuestra proyección base del 12,8 % para ese año, e incluso por encima del punto medio entre nuestros escenarios base y pesimista (20,9 %).
“En este contexto, consideramos que las Lecaps son más atractivas que los instrumentos vinculados a CER, en particular los bonos de mayor duración como el Boncap a mayo (T31Y7) y el Boncap a junio (T30J7)”, detallaron desde Research Mariva.
Compra de dólares del BCRA
Una de las formas por las que el equipo económico venía inyectando liquidez era a través de las compras de dólares del BCRA, el cual acumuló compras de divisas por más de u$s 1000 millones en el mes de enero.
Esa inyección de pesos gracias a compra de dólares provocó una merma en el margen en las tasas de interés.
Sin embargo, el rollover de más del 100% y tasas por encima del secundario volvieron a poner en escena que el tesoro busca mantener las tasas en niveles más elevados.
“Las intervenciones cambiarias venían conduciendo a una reducción de las tasas de corto plazo, y ayer el Tesoro modificó esa postura al absorber liquidez y convalidar tasas más altas en sus instrumentos más cortos, complementando la política del BCRA. La licitación mostró cómo se ajustará la liquidez proveniente de las compras de dólares del BCRA”, explicaron desde Max Capital.
Es justamente este ritmo de compra de reservas lo que ha permitido que el mercado se muestre más confiado sobre las inversiones en pesos, las cuales hoy encuentran fundamentos desde el lado fiscal, tasas de interés y mayor respaldo del peso contra el dólar.
Mariano Ortiz Villafañe, Chief Economist de Aldazabal y Cia, agregó que tras del salto de la demanda de cobertura hacia fin de 2025, ésta parece haber aflojado en las últimas semanas.
Además, explicó que el buen ritmo de liquidaciones de expo agrícolas viene facilitando las compras de divisas del Central para acumular reservas, lo que refuerza la confianza en el actual esquema, a lo que se suma el flujo proveniente de las colocaciones de deuda corporativa en el exterior.
“Esta estabilidad cambiaria viene favoreciendo las estrategias de carry, aprovechando rendimientos en torno a 2,8% TEM en el tramo corto de la curva”, remarcó Ortiz Villafañe.
No obstante, agregó que, para perfiles más conservadores, no ve con malos ojos aprovechar la reciente baja del tipo de cambio para tomar posiciones dolarizadas, en particular de bonos corporativos de compañías de primera línea.
“Si bien los rendimientos comprimieron en los últimos meses, todavía se pueden encontrar oportunidades atractivas”, consideró.
Pablo Lazzati, CEO de Insider Finance, consideró que las compras de dólares del BCRA son positivas para la Argentina, ya que cuando el Central compra divisas inyecta pesos en la economía.
“En el contexto actual, esos pesos tienden a volcarse al consumo, lo que impulsa la actividad económica”.
A su vez, para Lazzati el punto clave es el ritmo de esas compras.
“Si se realizan de manera demasiado acelerada, pueden generar presiones inflacionarias. En cambio, si las compras de dólares se distribuyen de forma gradual a lo largo del año y el BCRA logra acumular cerca de USD 10.000 millones hacia fin de año, el efecto sería muy favorable. Esa mayor base monetaria, absorbida por la economía vía consumo y actividad, puede contribuir a un crecimiento económico más sólido y sostenido durante todo el año”, sostuvo.
Finalmente, desde Cohen señalaron que la emisión de pesos asociada a las compras de divisas podría aliviar las condiciones de liquidez en un mercado de pesos que aún no logra ganar tracción, contribuyendo a descomprimir la iliquidez que en las últimas semanas se reflejó en una mayor volatilidad de las tasas de interés.
Sin embargo, resaltaron que este efecto convive con una política activa del BCRA, que viene realizando operaciones de mercado abierto para postergar la demanda de cobertura cambiaria mediante la venta de letras dollar-linked, al mismo tiempo que absorbe pesos del sistema, lo que termina acotando el impacto neto sobre la liquidez en el corto plazo.
En ese marco, desde Cohen recomiendan el posicionamiento tanto en instrumentos CER como dollar-linked.
“Recomendamos estos bonos en especial considerando que, a partir de febrero, el techo de la banda cambiaria comenzará a ajustarse al 2,8% mensual, ampliando el margen para una eventual corrección del tipo de cambio. Particularmente, favorecemos el tramo medio de los bonos CER, como el TZX26 (CER +5,9%) y el TZXD6 (CER +7%), que descuentan una inflación implícita del 2% m/m entre febrero y abril y del 1,8% m/m entre mayo y octubre de 2026”, dijeron desde Cohen.
Baja volatilidad cambiaria
La conjunción de la compra de dólares por parte del BCRA, combinado con buenos datos fiscales y externos, tasas de interés en pesos al alza y una mayor distancia del dólar respecto del techo de la banda, favorecen un contexto positivo para las inversiones en pesos.
El inversor en pesos ve argumentos para posicionarse en pesos. Entre ellos, el mercado ve que el BCRA ataca y comienza a resolver el punto más débil en su programa económico como es el de la acumulación de dólares.
Además, los flujos de dólares futuros son importantes ya que le permitirán al BCRA contar con mayores divisas para seguir haciéndose de dólares.
La liquidación del agro aun no entró en su fase de mayor dinamismo, mientras que se espera que se sigan liquidando los dólares provenientes de las colocaciones de compañías en el exterior.
Según datos del BCRA restan u$s 3600 millones que se liquiden, lo cual le podría dar espacio al equipo económico para hacerse de divisas.
Por lo tanto, esto implica una buena noticia para aquel que está posicionado en pesos y hace que la volatilidad cambiaria se mantenga acotada, siendo esto música para los oídos de los inversores en pesos.
Lisandro Meroi, Analista de Research de TSA Bursátil, agregó que con la relativa calma que se transita en el tipo de cambio, con volatilidad manteniéndose acotada desde principios de diciembre, los inversores buscan alternativas en el universo de instrumentos en pesos.
En ese sentido, Meroi explicó que para llevar a cabo tales estrategias se debe considerar no solo el nuevo ajuste de las bandas cambiarias, sino también la incertidumbre en torno a los índices de inflación para los próximos meses.
“El dato de diciembre y la expectativa de que enero se haya mantenido en niveles elevados sugiere una mayor ponderación de corto plazo en instrumentos con ajuste por CER, en un contexto donde las implícitas de mercado se encuentran entre la mediana y el percentil 90 del último REM del BCRA”, detalló Meroi.
Sin embargo, a la hora de llevar a cabo un análisis e inversiones con un horizonte más extenso, Meroi agregó que sigue considerando atractivos a títulos como el Boncap a abril 2027 (T30A7).
“La T30A7 mostraría retornos reales de 2 dígitos en caso de que la trayectoria de inflación sea la que prevé la mediana de los encuestados. En este punto es válido destacar que la cifra interanual para 2026 se mantuvo relativamente estable en torno a +20% durante los últimos 4 relevamientos. Estos títulos complementan el portfolio de inversiones, beneficiándose de una desaceleración en la inflación a partir del segundo trimestre del año y una caída en las tasas de interés”, sostuvo Meroi.
Finalmente, Dante Ruggieri, socio de AT Inversiones, coincidió en que se está dando un escenario positivo para las inversiones en pesos.
“Además de las compras de dólares del BCRA, todavía resta por liquidar deuda que se tomó en el exterior por las empresas casi u$s 3.600 millones. Esta semana también sale Córdoba también a colocar deuda. A su vez, la Bolsa de Comercio de Rosario dice que va a ser una muy buena temporada en cuanto al sector agroexportador, que puede llegar a dar entre u$s 35.000 a u$s 36.000 millones, potenciada también por la balanza energética, que se podría favorecer de un petróleo, el cual esperamos que suba”, estimó Rugggieri.