

El Banco Central compró ayer u$s 85 millones y las reservas brutas se ubicaron en u$s 46.905 millones, quedaron al borde de romper un nuevo límite clave, los u$s 47.000 millones, y se ubican por encima del nivel del 21 de octubre de 2019, cuando alcanzaron los u$s 46.886 millones. El Gobierno decidió priorizar el proceso de acumulación de reservas y el mercado lo ve con buenos ojos, aunque considera que no está exento de riesgos, por lo que deberá controlar algunos frentes en este camino.
“Lo veo bien, creo que tiene más riesgos no acumular y creo que ya se dieron cuenta, 2025 mediante. No es gratis, obviamente. El principal costo es aceptar una desinflación un poco más lenta, pero, a la larga es más costoso no acumular”, dijo Gabriel Caamaño, director de Outlier a El Cronista.
Y es que, según explicó el economista Federico Glustein, “faltan pesos para acumular reservas y hay que buscar la remonetización de la economía para mover la actividad”. Señaló que eso se logra a través de la emisión con respaldo de forma cuidada: absorber las divisas disponibles en el mercado sin que eso tenga impacto en la inflación mensual.
Por su parte, Mariano Fernández, economista asociado en el Centro de Economía Aplicada de la UCEMA, apuntó que, “con el actual sistema cambiario, la acumulación de reservas esconde un problema de dominancia fiscal a la Sargent-Wallace”, que se manifiesta cuando la política fiscal domina la política monetaria.
“Mientras siga el capital inflow (la entrada de capitales), no afecta la trayectoria de los precios presentes. El problema es que los ingresos de capital inflow no son permanentes y no se traduce en inversión real. Entonces, cuando venga el ‘sudden stop’ o el BCRA vende las reservas, o sube la tasa y genera más recesión y salto inflacionario”, detalló. Para Fernández, ese es el dilema actual.
Según su previsión, “la tasa de inflación en los próximos meses volverá a desacelerarse en forma transitoria”, pero el punto clave es la sensibilidad del mercado de bonos
Por otro lado, en el mercado se observa que el sendero de compra de reservas es positivo, pero algunos analistas advierten que le falta cierta intensidad. Lo que observan es que acumular unos $80 millones diarios permite mantener el flujo de acumulación, pero que parece algo bajo dadas las obligaciones que tiene el Estado Nacional en materia de vencimiento de intereses y capital y si se tiene en cuenta la habitual volatilidad cambiaria de a Argentina.
Hoy, las reservas netas están en niveles bajos: son positivas en u$s 2000 millones, pero es un buen dato si se tiene en cuenta que estaban en terreno negativo hace poco. “Eso da cierta previsibilidad, pero, si descontamos los vencimientos de Bopreales de este año y las tenencias del Tesoro en el BCRA, ya son negativas, por lo que es necesario acumular al menos unos u$s 1000 millones más”, analizó Glustein.
En ese contexto, los analistas ven que sería necesario aprovechar con intensidad el momento de la cosecha gruesa y la fina para embolsar dólares y tratar de evitar que el dólar se ponga demasiado atractivo y se desarme el carry trade. Ese es un riesgo, junto con un contexto de tasas altas que atentan contra el nivel de actividad. Por eso, el mercado considera que sería importante bajarla sin que eso afecte de manera fuerte la volatilidad cambiaria.












