La curva CER opera con tasas mas elevadas que los bonos en dólares. En un contexto con menores restricciones cambiarias, las curvas deberían operar en niveles similares. Esto implica que, o bien la curva en dólares está cara, o los CER baratos.
El mercado se inclina por ver oportunidades en bonos CER en la semana en que se publicará el dato de inflación. Cuáles son los bonos que prefieren los analistas.
Cepo y desarbitraje de tasas
A pesar de que el Gobierno avanzó en liberar el cepo cambiario, el mercado muestra que algunos des arbitrajes persisten.
Bajo un escenario sin cepo, las curvas en pesos y en dólares deberían arbitrarse, es decir, operar en niveles similares.
El rally que se evidenció tras la salida del cepo favoreció especialmente a la deuda en dólares, llevando al riesgo país desde los 1100 puntos hasta los 600 puntos.
Luego, las compras de dólares del BCRA permitieron ver un empujón adicional en la curva en dólares, que alcanzó nuevos máximos.
Así, el riesgo país llegó a cotizar debajo de los 500 puntos, para luego situarse ne los 515 actualmente.
El tramo corto de la curva en dólares opera con tasas por debajo de lo que lo hace la curva CER en el mismo tramo.
Los Globales cortos como el Global 2029 y Global 2030 operan con tasas de 7,3% y 8,3% respectivamente. En cambio, el tramo medio de la curva CER, que empalma con la duration de los Globales, opera con tasas más altas, en torno al 9%.
Esto deja como conclusión que, o bien los Globales se muestran caros (y deberían ampliar su spread al 9% como operan los CER), o bien los CER están baratos y deberían comprimir sus spreads a niveles del 7%.

Los analistas de Facimex Valores señalaron que el tramo largo de la curva CER quedó rezagado frente al rally de la curva hard dollar.
“Para una modified duration benchmark de 2 años, como la del Boncer de diciembre de 2027 (TZXD7) o la del Boncer de junio de 2028 (TZX28), la curva CER opera con rendimientos del 8,69% que se ubican 13pbs por encima de los observa-dos en la curva de Bonares (MEP) para igual modified duration”, remarcaron.
A la hora de explicar tal desarbitraje, desde Facimex Valores indicaron que el tramo largo de la curva CER no pudo seguirle el paso al rally de la deuda hard dollar, que además estuvo muy impulsado por no residentes.
En esa línea, indicaron que los Bonos CER largos como el Boncer a diciembre de 2027 (TZXD7), el Boncer a junio de 2028 (TZX28) y el Discount a 2033 (DICP) tienen potencial para una compresión de hasta 400pbs.
“Para quedar arbitrados con respecto a la curva hard dollar, los rendimientos de los CER largos tendrían que caer al rango 4,75% y 6,00%, es decir, unos 340pbs por debajo de los niveles actuales en promedio. La caída estacional de la demanda de dinero y el creciente apetito de inversores offshore por jugar estrategias de carry en pesos crean un punto de entrada tácticamente atractivo para este tipo de apuestas”, detallaron.
Con una visión similar, Fernando Menéndez, Estratega de Research Mariva, consideró que, en un escenario de normalización macroeconómica y levantamiento total del cepo cambiario, es esperable una convergencia entre las curvas en pesos y en dólares.
Bajo este marco, Menéndez entiende que los bonos CER podrían ofrecer valor relativo frente a los Globales, dado que hoy rinden tasas reales elevadas (CER +8% / +9%) en comparación con los bonos en dólares en torno al 9%.
“Considerando que una tasa real sostenible luce más cercana al 5%, consistente con una dinámica de deuda más saludable, la curva CER parece estar priceando un mayor nivel de estrés que el implícito en los bonos en dólares. De darse esta convergencia, el ajuste más probable sería vía compresión de tasas reales en los instrumentos CER, a medida que mejora la percepción de sostenibilidad y se consolida la demanda por deuda en moneda local”, explicó Menéndez.
Señales de la curva
Como dato positivo, ambas curvas muestran pendiente positiva, lo cual demuestra que el mercado mantiene confianza en la capacidad y voluntad de pago del Gobierno en ambas monedas.
El hecho de que la curva en dólares muestre pendiente positiva es aun mas importante ya que refuerza la idea de que el Gobierno hará frente a sus pagos.
Esta señal del mercado para con el Gobierno también le da fortaleza al tipo de cambio ya que de alguna manera, garantiza que la volatilidad cambiaria podría quedar contenida dado que se reducen los temores de incumplimiento y resta la necesidad de buscar activos de cobertura por parte de los inversores.
De esta manera, si los bonos CER operasen en niveles similares a la deuda en dólares, esto implicaría una apreciación del tipo de cambio real y un entorno de mayor confianza.
Alejandro Fagan, Estratega en Balanz, resaltó que dentro del universo de bonos en pesos, (CER y tasa fija) comparados con las tasas en dólares, hoy prefiere la deuda a tasa fija en moneda local.
“Con la parte corta de los Bonares rindiendo en torno a 10% y los CER comparables rindiendo por debajo de 9%, el tipo de cambio real debería apreciarse para preferir CER, lo cual parece razonable en el corto plazo con la mayor credibilidad en el sistema de bandas a medida que el BCRA continúe comprando reservas. Sin embargo, dado que vemos a la inflación implícita algo sobreestimada, preferimos tasa fija”, detalló Fagan.

Los analistas de Criteria afirmaron que ven oportunidades en ambos segmentos de bonos en pesos, aunque de manera selectiva.
“En pesos, para perfiles conservadores, dada la estabilidad cambiara seguimos priorizando la parte más corta de la curva a tasa fija, destacando T13F6 y S27F6. En el caso de la curva ajustada por CER, preferimos una exposición selectiva en instrumentos de corta y media duración, como el Boncer a junio (TZX26) y la Lecer a mayo (X29Y6)”, indicaron.
Finalmente, los analistas de Cohen indicaron que la mayor estabilidad del tipo de cambio nominal, apoyada en una mayor liquidación del agro y en la oferta de divisas asociada a colocaciones de deuda corporativa, configura en el corto plazo un marco más favorable para estrategias de carry trade.
Sin embargo, advierten que el proceso de desinflación continúa mostrando resistencia, lo que nos lleva a priorizar los instrumentos CER frente a la alternativa a tasa fija dentro de este tipo de estrategias.
“Reforzamos el posicionamiento en bonos CER, con foco en el tramo medio de la curva. El TZX26 (CER +8%) y el TZXD6 (CER +8,6%) resultan atractivos al descontar una inflación implícita promedio del 1,8% m/m entre febrero y abril y del 1,6% m/m entre mayo y octubre de 2026”, sostuvieron desde Cohen.

Esperando el dato de inflación
En medio de posibles oportunidades en bonos CER, esta semana se conocerá también el dato de inflación, variable que impacta directamente sobre los títulos ajustables.
La semana pasada, el BCRA difundió el ultimo REM de enero y en la que la mediana de los analistas relevados anticiparon una inflación de 2,4% mensual en enero, es decir, unos 0,4pp por encima de lo esperado el mes previo.
Para el resto de los meses individuales relevados, incrementaron su previsión respecto al REM anterior.
Esperan para 2026 una inflación de 22,4%, es decir, unos 2,3pp por encima de lo esperado el mes previo.
La mediana de los analistas elevó su proyección de inflación hasta 22,4% en 2026, )por encima del 20,1% estimado el mes pasado) y al 15% en 2027, por encima del 12,7% del REM anterior.
De esta manera, la clave pasa por determinar la inflación esperada y su posible impacto en las curvas en pesos.
Los analistas de Adcap Grupo Financiero también favorecen los bonos que ajustan por CER.
“Una vez disipadas las tensiones financieras de octubre y tras agotarse el impulso inicial de la recuperación —que suele favorecer a la tasa fija—, los Boncer vuelven a mostrar su ventaja relativa”, dijeron.
Hacia adelante, desde Adcap Grupo Financiero esperan que los bonos ajustados por inflación continúen superando al resto, en particular en los próximos meses, ya que los datos de inflación podrían arrojar sorpresas negativas.
“Mantenemos nuestra posición a lo largo de la curva Boncer. En este informe, además, detallamos nuestras proyecciones de retorno para los bonos soberanos bajo las distintas clases de activos”, afirmaron.

Juan Manuel Franco, economista jefe de Grupo SBS, detalló que el segmento CER luce como el activo mas atractivo en el mundo de bonos en pesos.
“Creemos que la inercia inflacionaria, junto a la menor demanda estacional de pesos esperada y a la acumulación de reservas, hacen a los bonos CER como asset class más atractivo en el espacio de pesos. Mantenemos como top picks el Boncer a noviembre (TX26), a octubre (TZXO6), a diciembre (TZXD6) y diciembre de 2027 (TZXD7). El riesgo a la baja en CER sería una desinflación más acelerada que la esperada en el escenario base”, afirmó Franco.
Matias Waitzel, socio de AT Inversiones, entiende que existe potencial en los bonos CER, aunque no de corto plazo.
“Desde mi punto vista, se podría ver una compresión de spreads en la curva, pero no de corto plazo. Aún el mercado cuenta con algunas restricciones cambiarias, si a esto le sumamos que aún no se incorporó la nueva metodología del INDEC, que si bien el mercado no reaccionó de manera negativa, debido a que el cálculo en el término absoluto es marginal, puede generar aún más que esas divergencias se mantengan”, afirmó.
En esa línea, y bajo este escenario, Waitzel resaltó que, dentro del universo de renta fija en pesos, se inclina por seguir aprovechando las tasas altas de los instrumentos de tasa fija.
“En este sentido, observamos como alternativa la Lecap a marzo (S16M6), que hoy cuenta con una TEA en torno al 40%”, dijo Waitzel.















