Desde la segunda quincena de enero la demanda de pesos comienza a caer y el mercado ve a los bonos en pesos más largos como atractivos.
Además, la forma de la curva a tasa fija muestra una forma invertida, abriendo las chances de buscar bonos de mayor duration.
Mirando la demanda de pesos
Algo está por ocurrir en las próximas semanas que podría hacer que los bonos en pesos más largos vuelvan a ser atractivos para los analistas.
La demanda de dinero comienza a caer desde la segunda quincena de enero, y esto podría evidenciar una baja en las tasas de interés.
La demanda de dinero se dispara en diciembre y se mantiene alta en enero, y desde la segunda quincena de este mes, comienza a caer.
El descenso en la demanda de dinero se profundiza hasta mayo, donde toca su mínimo, para luego reanudar las subas a mitad de año, junto con las vacaciones de invierno.
Esta dinámica resulta importante para la deuda en pesos.
Al bajar la tasa de interés, y dado que el precio de los bonos tiende a moverse de manera inversa a la tasa, la deuda en pesos podría volver a resultar atractiva.
En ese caso, los analistas creen que puede presentarse un punto de entrada para los bonos de mayor plazo.

Los analistas de Facimex Valores consideraron que estacionalidad de la demanda de dinero a la baja invita a alargar duration.
“La suba estacional de la demanda de dinero llevó el stock de simultáneas a niveles muy bajos, motivó la reaparición de los pases activos y presionó sobre las tasas de interés reales. Pero este efecto se empieza a revertir en la segunda semana de enero y se consolida con fuerza en febrero, por lo que las tasas reales deberían caer en las próximas semanas”, indicaron desde Facimex.
Así, consideran que es un momento para tomar duration en CER para aprovechar el carry de una inflación transitoriamente alta y el potencial para una ganancia de capital cuando la demanda de dinero presione tasas reales a la baja.
“Los Boncer de marzo 2027 (TZXM7) y noviembre 2028 (TX28) son ideales para esta apuesta”, indicaron.
Esta semana se dio a conocer el dato de inflación, el cual resultó más elevado del previsto.
El dato de diciembre fue de 2,8%, por encima del 2,3% que esperaba el mercado.
Esto tuvo un impacto en los bonos en pesos, aunque las expectativas de desinflación se mantuvieron intactas, con un sendero de inflación a la baja en los próximos meses.

Desde el equipo de Fondos Fima coinciden en que es momento de alargar duration en las carteras, aunque también advierten que si bien el dato de inflación de diciembre podría ser un atenuante a continuar con este proceso de tomar más duration en universos como tasa fija pesos, continúan trabajando bajo el escenario de compresión de tasas a futuro e inflación convergiendo a la zona de 2% en breve.
“Veremos un proceso de desinflación más lento a lo previsto hace unas cuantas semanas atrás. Revisaremos esta preferencia por duration en caso de que se mantenga la iliquidez en el mercado de pesos más allá del mes de enero”, dijeron.
En ese sentido, desde FIMA detallaron que, en las carteras que administran con mayor apetito de riesgo, ya vienen aprovechando los niveles de rendimientos de las curvas de pesos con las que cerró 2025 para extender duration.
“En aquellas carteras cuyos lineamientos lo permiten, venimos migrando exposición desde vencimientos 2026 para concentrarnos en plazos más largos. También en las carteras en pesos con un perfil objetivo de riesgo más acotado que las anteriores, estamos incorporando posiciones con mayor duration, pero en esos casos, acotando el porcentaje de la exposición y siempre en títulos con mayor liquidez relativa”, sostuvieron.
Alejo Rivas, Estratega en Balanz, también entiende que es un buen punto de entrada para tomar duration en las carteras en algunos instrumentos en particular.
“En pesos, nos gusta la parte larga de tasa fija, con los Boncaps T30A7 y T31Y7, mientras que para manejo de liquidez seguimos inclinándonos por instrumentos más cortos como el T30E6, ya que vemos bastante volatilidad en las tasas cortas”, comentaron.
Curva invertida
Por otro lado, hoy la curva de bonos en pesos se muestra invertida, es decir, que los tramos más cortos operan con tasas más altas que los más largos.
El mercado cree que la curva podría volver a tener pendiente positiva ante un escenario de expectativas inflacionarias ancladas y de menor nominalidad hacia adelante.
Hoy el mercado busca de mayor plazo ya que existe cierta expectativa de que las tasas en el futuro sean mas bajas ante un contexto de nominalidad más reducida.
De esta manera, para fijar tasa por más tiempo, el mercado se adelanta y se posiciona en títulos de mayor plazo.

Los analistas de Baires Asset Management remarcaron que la inversión de la curva en pesos abre una ventana de oportunidad para los inversores con una visión de mediano plazo.
“Históricamente, estas distorsiones duran poco. O bien la tasa corta baja o la larga sube. Nuestra apuesta es que, con la consolidación fiscal y reformas de fondo, veremos una normalización hacia abajo, lo que beneficiará a quienes hoy se animen a estirar los plazos de sus posiciones, asegurando rendimientos que el mercado pronto dejará de ofrecer”, afirmaron.
Desde el lado de las inversiones, desde Baires Asset Management consideran que alargar duration en instrumentos en pesos es ideal para los inversores de perfil agresivo que buscan maximizar el carry trade y proyectan una profundización en la compresión de tasas.
“Los BONCAPs de tramo largo (T30A7 y T31Y7) se presentan como el vehículo ideal para capturar ganancias de capital. En contrapartida, para aquellos con menor tolerancia al riesgo, recomendamos volcar la estrategia hacia instrumentos indexados (Bonos CER como el TZX26 y el TX26), o Bopreales (en especial el BPOC7), buscando un equilibrio entre cobertura y rendimiento”, sostuvieron.
Por su parte, Pablo Lazzati CEO de Insider Finance, sostuvo que, si bien hoy la curva en pesos está invertida y el corto plazo ofrece tasas más altas, su escenario base es de inflación descendente y, en consecuencia, de compresión de tasas hacia adelante.
“Esto ya empieza a verse en instrumentos como las cauciones, más allá de picos puntuales de liquidez vinculados a necesidades transitorias de los bancos”, explicó.
En ese contexto, según Lazzati, la estrategia pasa por alinear duration con horizonte de inversión.
“Para necesidades de corto plazo tiene sentido quedarse en la parte corta de la curva, pero para plazos de 5 a 8 meses o más creemos que es momento de empezar a alargar duration y fijar tasas hoy, anticipándose a un escenario de tasas más bajas”, dijo Lazzati.

Asumir mayor volatilidad
Aquellos inversores que quieran apostar a bonos de mayor plazo, el riesgo es que tengan que asumir mayor volatilidad.
Ya sea en bonos en pesos, así como en bonos en dólares, aquellos inversores que se posicionan en plazo más largos indefectiblemente deberán asumir una cuota mayor de incertidumbre y, por lo tanto, de mayor riesgo.
Ese riesgo tiende a venir asociado a mayor volatilidad.
Por ello, las apuestas a duration más elevadas vienen asociadas a perfiles de inversor más arriesgados, algo que remarcan los analistas a la hora de individualizar al inversor en pesos de mayor plazo.
Matias Waitzel, socio de AT Inversiones, considera que, con la curva en pesos invertida, se abre una oportunidad clara para alargar duration, especialmente para inversores que pueden inmovilizar capital por más tiempo.
“La volatilidad en las tasas de corto plazo responde más a factores tácticos y de liquidez que a un cambio estructural del escenario macro. En cambio, los tramos medios y largos de la curva empiezan a ofrecer tasas reales positivas, y con mayor visibilidad a medida que la inflación continúa desacelerándose”, sostuvo.

Por su parte, Lisandro Meroi, Analista de Research de TSA Bursátil, consideró que, si bien las expectativas de inflación de corto plazo se corrigieron al alza, algo reflejado en el último REM del BCRA, el tramo largo de tasa fija muestra hoy rendimientos atractivos para quien esté dispuesto a extender la duration de su portfolio.
“La Boncap a abril de 2027 (T30A7) mostraría retornos reales de 2 dígitos en caso de que la trayectoria de inflación sea la que prevé la mediana de los encuestados. En este punto es válido destacar que la cifra interanual para 2026 se mantiene relativamente estable en torno a +20% durante los últimos 4 relevamientos”, afirmó.
A su vez, agregó que “ajustando el ejercicio para considerar los escenarios más pesimistas, el retorno real de estos títulos se encuadraría con lo que muestra actualmente la curva CER, pudiendo entonces obtener un rendimiento diferencial en caso de una desaceleración en el avance de los precios”.














