

El Banco Central compró u$s 50 millones, pero las reservas cayeron en u$s 236 millones por el contexto internacional hasta los u$s45.768 millones. La caída se explicó por la corrección bajista que marcaron las cotizaciones de los activos que las integran y pagos de deuda a organismos internacionales, específicamente, al BIS.
“Unos u$s 130 millones de la caída se explica por las cotizaciones internacionales y hubo pagos a organismos por algo más de u$s30 millones", informaron desde el BCRA a El Cronista.
Esto, en un contexto en que el oro bajó 1,5% a u$s 5091,62 la onza en un contexto en el que el mundo vive un fenómeno de risk off por la guerra entre Estados Unidos e Irán y en el país del norte crecen las preocupaciones por las condiciones macoreconómicas, que podrían derivar en una suba de tasas de la Reserva Federal (Fed).
El vicepresidente del BCRA, Vladimir Werning destacó en una presentación el jueves pasado en un hotel porteño que el eje del programa de estabilización que lleva el Gobierno “es eliminar todas las fuentes de vulnerabilidad externa”. El foco está puesto en:
• Eliminar el déficit fiscal (el desahorro del sector público)
• Adoptar flexibilidad cambiaria (facilitando ajustes de precios relativos)
• Comprar reservas internacionales (consistente con el equilibrio monetario)
• Cumplir contratos y pagos netos de deuda (para bajar el riesgo país)
• Priorizar la IED (fuente de financiamiento externo a mediano plazo)
En el mercado ven como positivo que el Central aproveche momentos puntuales de mayor oferta para ir acumulando reservas, pero todavía es un proceso bastante táctico, no estructural.
La expectativa es que, si en las próximas semanas aumenta la liquidación del agro y se mantiene la calma cambiaria, es esperable que el Central siga sumando reservas, aunque probablemente de manera gradual y con altibajos.














