El Banco Central (BCRA) compró u$s 21 millones este lunes por primera vez en el año y tras nueve meses sin embolsar. El paso está en línea con lo que prometió cuando anunció el inicio de un nuevo plan de política monetaria a partir de enero de este año. Los datos disponibles en las pantallas también indican que el Tesoro habría embolsado entre u$s 100 y u$s 200 millones.
Se trata de alrededor del 5% de lo operado en el mercado libre de cambios este lunes, que rondó los u$s 400 millones. Así, las reservas del BCRA subieron unos u$s 301 millones hasta los u$s 43.400 millones. No obstante, algunos analistas observaron posibles ventas del BCRA en el mercado de futuros del dólar y no descartan operaciones de ventas de bonos.
Cabe recordar que, a mediados de diciembre del año pasado, el BCRA iniciará un programa de acumulación de reservas internacionales consistente con la evolución de la demanda de dinero y la liquidez del mercado de cambios.
El escenario base de remonetización del prevé un aumento de la base monetaria del 4,2% actual a 4,8% del PBI para diciembre de 2026, que podría ser abastecido mediante la compra de u$s 10.000 millones, sujeto a la oferta de flujos de la balanza de pagos. El monto de ejecución diaria del programa de acumulación de reservas estará alineado con una participación del 5% del volumen diario del mercado de cambios.
“Todo indica que salieron a vender en la apertura de la rueda y recompraron al cierre”, informó una fuente cercana al BCRA a El Cronista. Esto se dio en una jornada en la que se vio un mercado con bajo volumen de operaciones.
“Parece que arrancó la Acumulación de Reservas, de acuerdo al Plan 2026 comunicado por el equipo económico”, señalaron desde Guardian Capital. Aunque de manera muy tímida, el BCRA busca volver al mostrar un sendero de compra de dólares.
Esto, tras un 2025 en el que el BCRA no compró dólares por su cuenta y se vieron intervenciones del Tesoro y del Central con el propósito de contener presiones sobre el tipo de cambio dentro del esquema de bandas.
“Según nuestras estimaciones, el Tesoro vendió entre u$s 3500 millones y u$s 5000 millones desde mitad de año para contener presiones sobre el tipo de cambio. Fueron intervenciones puntuales en el mercado oficial para sostener el dólar dentro de las bandas vigentes y evitar saltos que desordenen expectativas y precios, sobre todo antes de las elecciones”, describió Leo Anzalone, director de CEPEC.
Según su visión, las nuevas bandas, al ajustarse por inflación, dan más previsibilidad y anticipó que “la tendencia puede mantenerse estable, siempre que no haya shocks externos, pero el equilibrio sigue siendo delicado sin un colchón de reservas que lo respalde”.
Desde OPEN, Federico Machado señaló que “lo preocupante es que las ventas del Tesoro continuaron postelecciones e incluso cerca de la fecha del pago de bonos de enero, dado que que vendieron 220 millones el 29 de diciembre”.
Señala que esto implicó “una distorsión de las funciones del Tesoro la intervención en el MLC para regular el precio del dólar, que rompe con el diseño del programa económico, donde la única intervención debería ser por parte del BCRA en el techo de la banda”.
Y, por orto lado, advirtió que “esto desprioriza el que debería ser el objetivo central del Tesoro: asegurar los pagos de su deuda en moneda extranjera”.
Cabe recordar que este viernes 9 de enero el Tesoro debe pagar u$s 4200 millones, lo que es un fuerte desafío en un contexto en el que no ha logrado reunir los dólares necesarios y sigue sin anunciar el cierre del repo que había prometido.
Noticia en desarrollo.-
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