Sorprendió ayer la alta demanda por el nuevo BONAR 2027 lanzado en el marco de las licitaciones quincenales del Tesoro: por el papel en dólares con vencimiento el 30 de octubre del 2027 se adjudicaron los u$s 150 millones ofertados con ofertas por u$s 868 millones, a una tasa del 5,89% efectiva anual (5,74% TNA).
El diseño sedujo a los ahorristas: el nuevo BONAR vence durante la actual gestión de Javier MIlei, lo que elimina la incertidumbre de las elecciones presidenciales del 2027. También ofrece pagos mensuales de interés lo que da un flujo, como si fuera la renta de un alquiler, al inversor. Hoy, hasta las 13 horas se concretará la segunda ronda con una oferta por u$s 100 millones más al mismo precio de corte.
“El debut del BONAR 2027 fue tremendamente auspicioso para el gobierno y una señal clara de recomposición de la confianza del mercado local en el crédito soberano. La estructura de cupones mensuales atractiva para el inversor local y el hecho que sea a un año (lo paga este gobierno) jugó a favor para que la demanda sea muy fuerte, la cual multiplicó varias veces el monto adjudicado y permitió emitir sobre la par, a una tasa de 5,89% que sorprendio incluso a los mas optimistas”, destacó ayer a El Cronista el asset manager Franco Tealdi.
“Esperábamos un rendimiento más cerca del 6%, cifra que ya lucía optimista considerando que implicaba un pricing mucho más alineado con la curva de los Bopreal que con la de los Bonares. Sin embargo, el instrumento se colocó a una tasa del 5,74%, todavía más cerca de los comparables del Banco Central de lo que habíamos previsto”, destacó al cierre un informe de Puente.
“Hacia adelante, la estrategia parece ser insistir con emisiones bajo ley nacional en un entorno donde se busca fomentar el crecimiento y la profundidad del sistema financiero local en dólares. Bajo esta lógica, creemos que el objetivo de alcanzar el programa previsto de u$s 2000 millones luce plenamente alcanzable. La acumulación de estos fondos permitirá al Tesoro cubrir sus necesidades financieras en moneda extranjera de los próximos meses, incluyendo los vencimientos de bonos globales de julio”, agregó.
También ayer el ministro Caputo concretó la licitación de deuda pesos, sobre la cual había mucha expectativa por el rumbo de las tasas. Hubo una adjudicación de $ 6,74 billones en papeles frente a vencimientos por $ 7,3 billones, lo que significa un rollover del 93,3%. “Esta cifra sugiere un sutil cambio de marcha: el gobierno parece sentirse cómodo dejando algo de liquidez en el sistema en un contexto de dinámicas cambiarias que vienen mejorando de forma sostenida, algo ya insinuado con intervenciones de mercado para dar liquidez y bajar las tasas cortas en las jornadas previas a la licitación”, agregó Puente.
La demanda se concentró hacia los instrumentos indexados de corto plazo. Recuérdese que no se ofrecieron instrumentos a tasa fija de corto plazo lo que ya marcaba la intención oficial de no absorber pesos y presionar sobre las tasas. La de caución ayer se desplomó a un promedio ponderado por volumen del 24% anual. “Los resultados validan nuestra preferencia por la curva ajustable por inflación. La fuerte demanda por el tramo 2026 y 2027 indica que el mercado sigue encontrando valor en estos niveles de protección, especialmente considerando que los break-evens de inflación siguen operando en niveles relativamente moderados”, concluye Puente.
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