Donald Trump calificó de “inaceptable” la respuesta de Irán a la última propuesta de paz estadounidense, el domingo, mientras ambas partes mantenían un frágil cese al fuego sin que se vislumbre un fin para la guerra.
Irán presentó su respuesta a la propuesta estadounidense para poner fin al conflicto de dos meses a través de Pakistán el domingo, según la agencia de noticias IRNA.
“Acabo de leer la respuesta de los llamados ‘representantes’ de Irán”, escribió Trump en Truth Social. “No me gusta. ¡TOTALMENTE INACEPTABLE!”
El presidente estadounidense no brindó detalles sobre el contenido de la respuesta iraní. Sin embargo, sus declaraciones impulsaron una suba en los precios del petróleo: el crudo Brent, el referente internacional, trepó un 3% hasta u$s 104,35 el barril el lunes.
Los operadores también reaccionaban ante las advertencias de funcionarios estadounidenses que señalaban que un colapso en las negociaciones podría derivar en la reanudación de las hostilidades abiertas, según analistas.
“‘Totalmente inaceptable’ se traduce en un sentimiento algo alcista”, señaló Kevin Book, director de investigación de ClearView Energy Partners. “Si avanzan hacia un enfrentamiento armado y las conversaciones no se reanudan, los precios podrían subir mucho más.”
El vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán, Esmaeil Baghaei, afirmó que las demandas de Teherán no eran “excesivas” sino “razonables, responsables y generosas”.
La respuesta iraní exigía el levantamiento de las sanciones estadounidenses, el fin de la guerra “en todos los frentes” —una clara referencia a los ataques israelíes en el Líbano— y la “gestión de Irán” sobre el estrecho de Ormuz, según un funcionario anónimo citado por la agencia Tasnim News, cercana a los Guardianes de la Revolución.
También reclamaba el fin del bloqueo estadounidense a las importaciones y exportaciones de Irán a través de sus ciudades portuarias del sur, e indicaba que el país busca una suspensión de 30 días de las sanciones petroleras, durante la cual podrían liberarse sus activos congelados. No mencionó ninguna propuesta iraní relacionada con cuestiones nucleares.
Baghaei señaló que Irán prefería concentrarse en estas prioridades “en lugar de hablar de cuestiones que anteriormente han desembocado en guerras al menos dos veces”, en aparente referencia a las negociaciones nucleares. Israel y EE.UU. atacaron a Irán tanto en junio como en febrero mientras esas negociaciones estaban en curso.
Un diplomático iraní, sin embargo, afirmó que la república islámica había sugerido que las negociaciones sobre el programa nuclear del país podrían comenzar tras un período de “confianza mutua” de 30 días.
La administración Trump exigía que Irán accediera a una moratoria prolongada sobre su programa de enriquecimiento de uranio, transfiriera al exterior su reserva de uranio enriquecido cercano al nivel necesario para fabricar armas, y desmantelara sus tres principales instalaciones nucleares: Natanz, Fordow e Isfahán.
El diplomático iraní indicó que la república islámica había expresado una apertura inicial a negociar una moratoria sobre el enriquecimiento y a transferir las reservas de uranio enriquecido al exterior. Pero agregó que la exigencia estadounidense de una prohibición de 20 años sobre el enriquecimiento, sin una cláusula de vencimiento definida, era inaceptable.
Trump acusó el domingo a Irán de “estar jugando” con EE.UU., antes de lanzar una andanada contra el acuerdo nuclear de 2015 firmado entre el gobierno iraní, la administración Obama y otras potencias mundiales.
“Durante 47 años los iraníes nos han estado ‘entreteniendo’, haciéndonos esperar, matando a nuestra gente con sus bombas en las carreteras, destruyendo protestas y, recientemente, aniquilando a 42.000 manifestantes inocentes y desarmados, riéndose de nuestro país, que ahora vuelve a ser GRANDE. ¡Ya no se van a reír más!”
Las declaraciones de Trump llegaron después de que el programa 60 Minutes de CBS publicara fragmentos de una entrevista con Benjamin Netanyahu en la que el primer ministro israelí afirmó que el conflicto con Irán “no ha terminado”.
Netanyahu dijo que Irán aún no había entregado el material que Israel teme que algún día pueda utilizarse para fabricar un arma nuclear.
