SpaceX cayó el miércoles por debajo de su precio de salida a bolsa de u$s 135 por acción, extendiendo una caída que borró más de u$s 1 billón del valor del conglomerado de Elon Musk desde el pico alcanzado poco después de su IPO récord.
Las acciones de SpaceX tocaron un máximo intradiario de u$s 225 a mediados de junio, lo que llevó la capitalización de mercado de la empresa deficitaria de Musk a superar a la de Amazon en los días posteriores a que la compañía recaudara u$s 86.000 millones a una valuación superior a u$s 2 billones, en la mayor IPO de la historia mundial.
Pero las acciones cayeron un 40% desde entonces, lo que redujo el valor de la participación del 42% de Musk a alrededor de u$s 760.000 millones desde u$s 1,2 billones en el mismo período. Los bonos que SpaceX emitió a fines de junio también sufrieron una fuerte liquidación.
“Es un momento un poco complicado para la acción”, dijo un banquero de inversión de una de las entidades que trabajó en la IPO.
“Pero no dejamos demasiado dinero sobre la mesa y los que están comprando la acción son en realidad inversores muy inteligentes, así que me siento muy bien respecto de quién la tiene”, agregó la misma fuente.
Los más de 20 bancos de Wall Street que trabajaron en la operación de SpaceX se repartieron un pool de comisiones de u$s 500 millones, por lejos la mayor ganancia extraordinaria por una IPO de toda la historia. Varios de los mayores bancos de EE.UU. reportaron esta semana ganancias trimestrales récord, impulsadas en parte por un boom de trading especulativo concentrado en acciones ligadas a la inteligencia artificial.
La posterior caída en el precio de la acción de SpaceX se da en un contexto en el que las acciones tecnológicas de valuaciones elevadas vienen sufriendo en el último mes por la preocupación en torno a mayores tasas de interés en EE.UU. y la rentabilidad de las enormes inversiones en inteligencia artificial de las grandes tecnológicas.
Goldman Sachs, uno de los bancos colocadores de la oferta de SpaceX, espera que los ingresos de la compañía vinculados a la inteligencia artificial se multipliquen por 100 hacia 2030. Morgan Stanley, que se quedó con el codiciado rol de “left lead” en la IPO —que implica estabilizar el desempeño de la fabricante de cohetes tras la salida a bolsa—, reportó el miércoles ingresos de u$s 6.300 millones en el segundo trimestre por trading de acciones, un 70% más que un año atrás.
SpaceX había recaudado hace tres semanas alrededor de u$s 25.000 millones en deuda. Desde entonces, sus bonos figuran entre los de peor desempeño del mercado de deuda de grado de inversión.
Alrededor del 20% de la oferta de u$s 75.000 millones de junio fue a parar al ejército de inversores minoristas de Musk, una proporción inusualmente alta para una colocación de una empresa de gran capitalización.
Los hedge funds estuvieron limitados a alrededor del 10% de la operación, mientras que el resto fue a gestores long-only, fondos soberanos y aliados de Musk. Varios inversores que entraron antes de la IPO acumulan ganancias no realizadas por miles de millones de dólares.
Los insiders tienen restringida la venta de acciones por el lock-up posterior a la IPO, pero podrán desprenderse de un enorme paquete de sus acciones después de que SpaceX presente su primer balance trimestral en agosto.
Nuevos bloques de acciones quedarán disponibles en las semanas y meses siguientes, aunque Musk y otros grandes inversores están sujetos a un lock-up de 366 días desde la salida a bolsa en junio.
SpaceX fue incorporada la semana pasada al índice tecnológico Nasdaq 100, beneficiándose de los cambios de reglas que el operador de la bolsa implementó a principios de este año, que le dieron una vía rápida de ingreso al índice y miles de millones de dólares en inversiones pasivas para las empresas recién listadas.
