Los viajes en aviones privados, que durante la recesión se evitaban por ser considerados una señal de ostentación, están despegando nuevamente. Parece que las personas más ricas del mundo empezaron a gastar su dinero con mayor libertad.

La cantidad de estos vuelos, que son los contratados por celebridades, altos funcionarios públicos y empresarios, se incrementó 5,5% el año pasado en el espacio aéreo de Europa y de Estados Unidos, según cifras de Eurocontrol, el coordinador de gestión de tráfico aéreo, y Argos International, una compañía de investigación de mercado.

Si bien los viajes en jets privados todavía no alcanzaron los niveles de 2007, el aumento de 9% en Europa en lo que va de este año comparado con enero de 2010 sugiere que vuelve la moda de los vuelos de lujo.

Esta modalidad de transporte aéreo tuvo gran auge en los años anteriores a la crisis, cuando los ejecutivos y millonarios buscaban evitar salas de preembarque atestadas de pasajeros de clase económica. Pero la industria se vio perjudicada durante la crisis económica y las críticas a quienes viajaban en jet privado, en particular debido a los incidentes como los vuelos que tomaban los ejecutivos del sector automotriz para llegar a Washington y asistir a las audiencias por los rescates financieros a sus compañías.