Cortes de luz: cuáles son los trucos que preparan los supermercados y tiendas de Francia

El gobierno galo ha pedido a las empresas que preparen planes de contingencia de ahorro energético de cara al invierno.

La cadena de supermercados Carrefour ha dado con una novedosa idea para combatir el peor escenario de cortes de electricidad que podría producirse este invierno en Francia: conectar los hornos que utiliza para asar los pollos una hora antes por la mañana.

Es uno de los muchos cambios que el grupo planea o ya está implementando en sus 1700 tiendas francesas -todos dirigidos a consumir menos energía o minimizar el uso en horarios de alta demanda. Según el acuerdo firmado con la eléctrica RTE, Carrefour reducirá el consumo de energía cuando reciba una alerta naranja o roja que signifique riesgo de apagones por sobrecarga de la red.

"No hay mucha diferencia entre conectar los hornos a las 7 de la mañana, pero RTE nos dice que estas medidas pueden ayudar cuando hay mucha demanda", afirma Bertrand Swiderski, director de sostenibilidad de Carrefour. "Puede que no haya suficiente electricidad para todo el mundo este invierno; tenemos que estar preparados".

Aunque los minoristas no usan tanta energía como los fabricantes, también están siendo incluidos en los preparativos de Francia en caso de escasez de suministro de energía y gas como resultado de la invasión rusa de Ucrania. El sector terciario, que incluye tiendas, entidades financieras y empresas de servicios, fue el responsable del 16% del consumo de energía en Francia el año pasado, comparado con el 20% de la industria y el 30% de los hogares. Emmanuel Macron advirtió recientemente que se necesita una "movilización general" de empresas, hogares y organismos públicos ante la probable interrupción de la exportación rusa de gas a Europa.

Se trata de un cambio respecto al anterior mensaje del gobierno en el que aseguraba que la producción de energía nuclear era menos vulnerable a las alteraciones que países como Alemania e Italia, que dependen más de las importaciones de gas ruso.

Pero con los apagones que está sufriendo este año la flota nuclear operada por la empresa estatal EDF, la producción ha caído a mínimos y ha forzado al país a empezar a importar electricidad en lugar de exportarla como hace normalmente.

Se está pidiendo a una amplia red de sectores que preparen planes de contingencia e informen al ministro de Energía. El gobierno también se ha fijado un nuevo objetivo para reducir el uso de energía en toda la economía y en el sector público un 10% para 2024.

Emmanuel Macron advirtió recientemente que se necesita una "movilización general" de empresas, hogares y organismos públicos ante la probable interrupción de la exportación rusa de gas a Europa.

Nicolas Goldberg, de Colombus Consulting, afirma que el gobierno está presionando al sector terciario porque ahí existe un potencial ahorro de energía, especialmente durante las horas de más demanda, de 8 de la mañana a 6-8 de la tarde. Ya han empezado las conversaciones entre EDF y sus clientes minoristas corporativos sobre cómo gestionar los picos de demanda de la red. "Llamaron para preguntar si podían cortar la luz de nuestras tiendas una hora al día", afirma un ejecutivo del sector minorista. Esto dificultaría a los empleados prepararse para la apertura, así que declinaron la propuesta.

Los proveedores de electricidad utilizan contratos por lo que las compañías acuerdan recortar su consumo durante los picos de demanda a cambio de una compensación financiera. Pero estos contratos han sido siempre comunes en sectores como el automóvil, el aeroespacial y la industria química. "Haremos más este invierno para ayudar a nuestros clientes a modular su uso de energía durante las horas de más demanda, pero aún no sé cómo funcionará para el sector terciario", afirma Nelly Recrosio, ejecutiva de EDF.

"Una fábrica puede apagar una línea de producción o una caldera por un día en invierno para aliviar las tensiones en la red, pero un hotel no puede apagar las luces con los clientes dentro".

El ahorro energético abre un interrogante sobre la iluminación nocturna de la torre Eiffel

El acuerdo de Carrefour para reducir el consumo cuando RTE lance las alertas naranja o roja no incluye una compensación financiera. En una tienda en el centro de París, los ejecutivos muestran una herramienta de software que les permite controlar los sistemas de calefacción, refrigeración e iluminación de todas sus tiendas desde un iPad. Si recibe una alerta de RTE, resulta muy sencillo cortar el consumo usando el software.

Además de los hornos para asar los pollos, se puede producir antes el hielo que se despliega en las pescaderías y después almacenarlo para no conectar las máquinas en las horas de más uso eléctrico", afirma

Perifem, un grupo formado por 11 grandes minoristas, como Leclerc, Carrefour, Monoprix y Lidl, y también centros comerciales, acordó en julio un protocolo de ahorro de energía voluntario desde mediados de octubre, como apagar los carteles luminosos al cierre, limitar la calefacción en invierno a 17 grados y atenuar las luces un 50%.

El consumo de energía de los minoritas de alimentación varía mucho dependiendo del formato de la tienda, combinación de productos y equipo utilizado para la preparación, conservación y exposición de los alimentos en la tienda. Los analistas afirman que el sistema de refrigeración representa entre un 30% y una 60% del consumo de energía, la iluminación del 15% al 25% y la calefacción y aire acondicionado el resto.

Los minoristas no solo están haciendo cambios por un deseo de contribuir a la causa nacional. Algunos pagarán facturas desorbitadas cuando expiren los contratos el próximo año. Para un supermercado de 1000 m2 las facturas de la luz se duplicarán en 2023 hasta los 160.000 a 200.000 euros, lo que fulminará "la mayoría de los beneficios", afirma Thierry Cotillard, propietario de tres tiendas Intermarché. 

Las tiendas de congelados Picard probaron pintando los tejados de blanco para atraer la luz y reducir la necesidad de refrigeración, pero no funcionó. Encontró una solución más prometedora: las tiendas pueden subir la temperatura de sus congeladores dos grados -hasta menos 20 grados- por la noche sin dañar los productos porque nadie los abre en ese tiempo. Concientizar a los empleados para que hagan pequeños cambios es otra clave.

Tags relacionados
Noticias del día

Compartí tus comentarios

Formá parte de El Cronista Member y sumate al debate en nuestros comentarios