

Cuando recibió la semana pasada una visa para trabajar en Brasil, el ex activista italiano Cesare Battisti fue apenas la punta más famosa de un movimiento que en 2011 camina hacia un record -la concesión de permisos de trabajo para extranjeros.
Según datos obtenidos por Valor, el número de extranjeros que recibieron visa de trabajo en el país aumentó 11,5% en los primeros tres meses del año, en relación a igual período de 2010.
En el primer trimestre del año, 13.000 extranjeros recibieron, del Consejo Nacional de Inmigración (Cnig), vinculado al Ministerio de Trabajo, una visa para trabajar en Brasil, frente a 11.500 en el primer trimestre del año pasado y 9.800 en igual intervalo de 2009.
Los datos muestran que los extranjeros autorizados a ejercer ocupación asalariada en el país, en este primer trimestre, tienen menor nivel de escolaridad que el año pasado. A pesar de que el número de extranjeros con doctorado, master y enseñanza superior completa que consiguieron visa en el trimestre haya aumentado, en comparación con igual período de 2010-7.200 y 6.500, respectivamente-la proporción en el total de inmigrantes cayó de 58% a 55%.
Parte de los extranjeros menos calificados que obtuvieron autorización para trabajar en el país fue absorbida por un mercado en expansión.
En tanto, la mayor parte de las visas se refiere a trabajos temporarios -apenas 6,7% del total de extranjeros que legalizaron su situación en el mercado de trabajo en el trimestre obtuvieron una visa permanente. En los tres primeros meses del año, 4.200 extranjeros recibieron la visa de trabajo por 90 días, casi el doble en relación a igual período del año pasado.
En esa categoría están los técnicos y especialistas en funciones específicas (de ingenieros a consejeros de CEOs de multinacionales) que vienen a Brasil para iniciar o finalizar una operación y se quedan menos de tres meses en el país.
Otros 2.900 extranjeros obtuvieron la visa para trabajar por un año en el país, principalmente para realizar tareas a bordo de embarcaciones o plataformas extranjeras.
La visa concedida a Battisti la semana pasada se inscribe en la categoría "extranjero en condición de artista o deportista, sin vínculo de trabajo", porque el italiano no tenía, hasta la semana pasada, un contrato de trabajo en una empresa brasileña.
Estados Unidos continuó siendo el principal país de donde provienen los inmigrantes, con 1.800 trabajadores, pero el principal salto lo dieron los chinos. Mientras 404 chinos recibieron autorización de trabajo en el primer trimestre del año pasado (2.100 en todo 2010), el número pasó a 505 entre enero y marzo de este año. Según el Cnig, ese aumento prosigue en el segundo trimestre, como reflejo de la llegada de empresas chinas a Brasil.
Entre los países ricos, como Estados Unidos, Filipinas, Reino Unido y Alemania, de donde salieron poco más de 4.800 inmigrantes cuya situación fue legalizada a inicios de año, la principal ocupación fue la de especialista.
El doble incentivo dado por el cambio valorizado y por las promociones de precios concedidas por los fabricantes en los países ricos, que están sin demanda interna, amplió la importación de máquinas y equipos. De esa forma, creció la llegada de técnicos extranjeros para implementar los aparatos y hacer el mantenimiento.
El ritmo de concesión de visas a extranjeros de parte del Cnig se aceleró a comienzos de año también por dos aspectos curiosos. Cerca de 200 haitianos recibieron autorizaciones para permanencia humanitaria (166 se instalaron en Amazonas y 15 en Acre), y se concedieron otras 700 visas a artistas extranjeros que llegaron en el primer trimestre para realizar presentaciones en el país.
Las primeras estimaciones indican que en 2011 terminará con más de 6.000 extranjeros con su situación legalizada en el mercado de trabajo, nivel record para el Cnig, creado en 1980.










