

El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, anunció este viernes que el Ejecutivo iniciará la tramitación de un nuevo real decreto para reforzar los requisitos de calidad de las titulaciones impartidas por universidades públicas y privadas.
La propuesta todavía no ha sido aprobada. Según explicó Sánchez durante una visita al Instituto de Ciencias Matemáticas (ICMAT), el texto será trabajado con la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE) y con representantes de los estudiantes antes de avanzar en su tramitación. La información fue adelantada por EFE y está recogida también en la transcripción oficial publicada por La Moncloa.
Entre los cambios anunciados se encuentran nuevas exigencias para el profesorado y mayores requisitos de presencialidad en aquellas titulaciones en las que el Gobierno considere necesaria la formación presencial, especialmente en áreas sanitarias.
“Un título universitario debe tener valor se estudie donde se estudie”, sostuvo Sánchez al justificar la iniciativa. El presidente señaló que el objetivo del Ejecutivo es que las titulaciones mantengan estándares comunes de calidad con independencia de la universidad en la que se cursen.
Qué cambiará para los profesores universitarios con el nuevo real decreto en tramitación
La propuesta anunciada por el Gobierno plantea que, en cada titulación universitaria, al menos el 50% de los docentes tenga el título de doctor y que un 40% cuente con un contrato a tiempo completo.
Los nuevos porcentajes anunciados se aplicarían a cada titulación, mientras que la normativa aprobada en 2025 para la creación y reconocimiento de nuevas universidades ya estableció que estas instituciones contaran con un mínimo del 50% de docentes doctores y que destinaran al menos un 5% de su presupuesto a investigación.
Sánchez afirmó que la medida pretende reforzar la calidad docente y reducir la precariedad laboral dentro del sistema universitario. No obstante, los detalles definitivos dependerán del contenido que adopte el real decreto durante su tramitación.
Más presencialidad en determinados grados y másteres
El segundo eje anunciado afecta a la enseñanza a distancia. El Gobierno quiere exigir presencialidad “allí donde sea necesaria”, con especial atención a las titulaciones vinculadas al ámbito sanitario.
Sánchez vinculó la medida con el crecimiento de determinadas ofertas universitarias online y sostuvo que algunas universidades privadas podrían aprovechar la elevada demanda y la falta de plazas públicas para ampliar su enseñanza a distancia sin mantener, a juicio del Ejecutivo, suficientes estándares de presencialidad y calidad.
El jefe del Ejecutivo utilizó además una de las frases más contundentes de su intervención para defender una mayor regulación: “Un centro universitario no puede ser un chiringuito ni una franquicia expendedora de títulos universitarios”. Añadió que las instituciones deben ofrecer docencia, investigación y formación adecuadas.
Por qué el Gobierno quiere endurecer los requisitos universitarios
Sánchez enmarcó el anuncio en el crecimiento de la universidad privada registrado durante la última década. Según los datos citados por el Gobierno, el número de estudiantes matriculados en las universidades públicas aumentó alrededor de un 3%, frente a un 128% en las privadas.
El Ministerio de Ciencia había ofrecido cifras prácticamente coincidentes en 2025, cuando situó la evolución en un 2% y un 129%, respectivamente, en función del periodo estadístico utilizado.
El presidente atribuyó ese cambio a tres factores: la que considera una financiación insuficiente de determinadas universidades públicas por parte de algunas comunidades autónomas, la falta de plazas disponibles y la aparición de centros cuya calidad cuestionó durante su intervención.
En el curso 2024-2025, las universidades públicas presenciales recibieron, según los datos expuestos por Sánchez, casi medio millón de solicitudes en primera opción para algo más de 245.000 plazas. El presidente sostuvo que esa diferencia obliga a parte de los estudiantes a recurrir a alternativas privadas.

Frente a este escenario, Sánchez recordó que la financiación directa del Estado a las universidades ha aumentado un 78% desde 2018, que las universidades públicas reciben más de 600 millones de euros para proyectos de investigación de la Agencia Estatal de Investigación y que se destinaron casi 1300 millones de euros a becas en el curso 2025-2026. Según la transcripción oficial, esta última cantidad representa un aumento del 42% respecto de 2018.
La ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant, acompañó a Sánchez durante el acto y defendió el papel de la universidad pública en la investigación y en la formación de talento. El Gobierno iniciará ahora la tramitación de la propuesta, por lo que los requisitos anunciados todavía no están en vigor y pueden sufrir modificaciones antes de que se apruebe el texto definitivo.












