

El PSOE reconoció este miércoles el fuerte impacto político que generó el caso Leire dentro de la formación socialista. Tras conocerse los detalles del auto judicial del juez Santiago Pedraz, dirigentes de la Ejecutiva admitieron que la situación es “fea, preocupante y desmotivante”.
Sin embargo, desde Ferraz intentan encapsular la crisis en la etapa de Santos Cerdán al frente de la Secretaría de Organización del partido, marcando distancia con la actual conducción socialista.
La dirección del PSOE sostiene además que ya actuó hace un año contra el exdirigente y contra Leire Díez, mientras insiste en que la justicia debe continuar la investigación antes de establecer responsabilidades definitivas.

El PSOE intenta contener el impacto político del caso Leire
Fuentes de la Ejecutiva socialista explicaron que los hechos investigados “se corresponden a la etapa de Cerdán” y remarcaron que el partido ya había tomado medidas internas anteriormente.
Dentro del PSOE reconocen el desgaste que provoca ver a antiguos dirigentes vinculados a una supuesta trama para atacar causas judiciales, aunque insisten en que todavía no existen sentencias firmes.
“Antes de sentenciar a nadie de manera pública, se espere a que haya pruebas y sentencias contra los imputados”, señalaron fuentes socialistas tras la difusión del auto judicial.
La estrategia del partido pasa ahora por limitar el daño político y sostener el relato de que se trata de actuaciones vinculadas a personas concretas y no a una estructura orgánica del PSOE.
El caso Leire aumenta la presión judicial sobre el PSOE
El impacto del caso Leire llega en un momento especialmente delicado para los socialistas, marcado por varias investigaciones judiciales que afectan al entorno del partido.
Dentro del grupo parlamentario reconocen que el auto del juez Santiago Pedraz “agrega peso a la compleja situación” que atraviesa actualmente el PSOE.
Además, en Ferraz admiten que existe un fuerte desgaste interno provocado por la acumulación de causas judiciales y la intensidad de la cobertura mediática.
“Hay momentos en los que ni siquiera ellos son capaces de seguir la información sobre los casos judiciales que les afectan”, reconocen fuentes de la formación.
Pese a ello, desde la Ejecutiva consideran que existe una “campaña de acoso y derribo” contra el PSOE y aseguran que esa presión política y judicial no logrará “amedrentarles”.
El PSOE defiende la presunción de inocencia y pide esperar a la justicia
La dirección socialista también salió en defensa de Ana María Fuentes, gerente del partido e investigada por un supuesto delito de falsedad de documentación mercantil.
Desde el PSOE pidieron que se le permita ofrecer explicaciones y remarcaron que, en todo caso, “operaba siguiendo la jerarquía de Cerdán”.
Otras fuentes de la Ejecutiva sostienen que Ana María Fuentes actuaba bajo instrucciones de quien entonces era su superior directo y que no realizaba comprobaciones sobre las órdenes recibidas.
También aseguran que Juan Francisco Serrano, considerado una de las personas más cercanas a Santos Cerdán dentro del aparato socialista, se encuentra “tranquilo” pese a los indicios encontrados por el juez.
La línea argumental del PSOE pasa por insistir en que “los informes policiales no son sentencias judiciales” y por mantener la presunción de inocencia mientras avance la investigación.
Ferraz descarta paralizar su agenda política pese a la crisis
Tras superar el “susto” inicial provocado por las primeras informaciones que apuntaban a una presunta financiación ilegal del partido, el PSOE asegura que seguirá adelante con su agenda legislativa.
“La única alternativa” al actual Gobierno progresista sería, según remarcan desde Ferraz, un Ejecutivo conformado por PP y Vox.
En paralelo, el inicio del juicio contra David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno, tampoco genera especial preocupación dentro de la formación socialista.

“Uno más”, resumen algunas voces internas consultadas tras el inicio de la nueva causa judicial vinculada al entorno del PSOE.
Pese al desgaste político y mediático, la dirección socialista insiste en mantener la actividad parlamentaria y trasladar una imagen de resistencia frente a la crisis.








