Una deuda que empezó en 7000 euros y terminó en 20.000, después de siete años de litigio y dos infartos de por medio. El caso del matrimonio holandés Gerard Span y Michelle Span-Van Dorp, jubilados en Chiclana de la Frontera desde hace dos décadas, no es una excepción: el abogado internacional Robert Amsterdam dice tener ya 500 expedientes similares contra la Agencia Tributaria española, todos protagonizados por ciudadanos extranjeros que creían haber cumplido con sus obligaciones fiscales.
“He recopilado casos en muchos países a lo largo de mi carrera, pero nunca he visto uno donde los inspectores fiscales operen tan al margen de la ley como en España. El comportamiento rapaz no tiene límites”, declaró Amsterdam al diario holandés De Telegraaf, que publicó la investigación el pasado 6 de marzo.
Jubilados holandeses en España: reclamaciones retroactivas y multas de Hacienda
El perfil de los afectados es consistente: son en su mayoría jubilados con pensiones neerlandesas que residen en España y que, según los tratados fiscales bilaterales entre ambos países, tributan en los Países Bajos y no aquí. Esa distinción, que debería protegerlos, se convierte en el punto de partida del conflicto cuando los inspectores locales la cuestionan o directamente la ignoran.
El colectivo no es pequeño: unos 14.500 jubilados holandeses con pensión neerlandesa viven en España, y en 2023 pagaron colectivamente 151 millones de euros en contribuciones al sistema de salud neerlandés, además de tributar como residentes españoles.
Gerard Span se jubiló anticipadamente del ejército neerlandés a los 46 años y se instaló con su mujer en Andalucía, donde su pensión -denominada en holandés wachtgeld- tributaba en los Países Bajos conforme al convenio de doble imposición.
En 2017, un inspector de Hacienda se presentó en su domicilio después de que la Agencia Tributaria hubiera estado enviando notificaciones a dos direcciones donde el matrimonio nunca había vivido y, al no recibir respuesta, fuera acumulando sanciones hasta llevar una reclamación inicial de 7000 euros hasta los 20.000. “Amenazaron con embargar nuestra casa si no pagábamos”, relató Michelle Span-Van Dorp a De Telegraaf.
Dos infartos y siete años de lucha contra la Agencia Tributaria española
La disputa se prolongó siete años, durante los cuales Gerard Span sufrió dos infartos que su mujer atribuye directamente al estrés del proceso. “De eso responsabilizo a Hacienda”, afirmó. El matrimonio ganó finalmente el caso, aunque el coste en salud, tiempo y dinero no tiene restitución posible.
Herman Kooke, de 67 años, siguió un camino parecido: se mudó en 2020 a la región de Burgos y recibió poco después una liquidación tributaria de miles de euros que no esperaba ni podía justificar. “Se me nubló la vista”, declaró al mismo medio.
La Agencia Tributaria rechazó las acusaciones y las calificó de campaña de difamación, sin ofrecer datos sobre el número de procedimientos abiertos contra ciudadanos holandeses ni sobre los importes reclamados. Amsterdam, por su parte, sostiene que el patrón es sistemático: reclamaciones desproporcionadas contra contribuyentes con patrimonio visible y escasa capacidad de litigar en un sistema que no es el suyo.
El miedo a Hacienda entre los jubilados extranjeros en España
Entre los expatriados holandeses en España el miedo se ha instalado con una nitidez que pocas instituciones logran generar. Uno de los afectados, que no quiso dar su nombre, lo resumió para De Telegraaf: “Todo el mundo en España le tiene miedo a Hacienda.”