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Magyar Vagon presentó la OPA sobre Talgo y espera la respuesta del Gobierno

Mientras los accionistas del fabricante de ferrocarriles español aprueban la oferta del grupo húngaro, el Ejecutivo se opone por la vinculación de la empresa con Viktor Organ y Vladimir Putin

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No hubo sorpresas de último momento. Ayer, al cierre del mercado, el grupo húngaro Magyar Vagon comunicó a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) la decisión de presentar una oferta pública de adquisición (OPA) sobre el 100% del fabricante de ferrocarriles Talgo, jugada que involucra 123,8 millones de acciones y que los potenciales compradores ofrecen 5 euros por título. Así, la oferta valora al fabricante especializado en trenes de alta velocidad en 619 millones de euros.

La ingeniería financiera que estableció el valor de los títulos parte del precio de la oferta que supone un 14,42% de prima del precio de cierre del 7 de febrero de 2024, día en que se filtró a prensa el interés de los húngaros en hacerse con la compañía española, lo que implica un 27.71% contra el precio del 15 de noviembre de 2023, cuando Talgo comunicó oficialmente el interés de Magyar Vagon por la empresa y un 35,70%, un 36,06% y un 41,37% de los precios medios a 1,3,6 meses, respectivamente, previos al 15 de noviembre.

Asimismo, la oferta está supeditada a la aceptación del 50% más una acción del total de las acciones de Talgo, ya que se trata de una OPA amistosa como se encargó de aclarar la empresa compradora a fin de generar tranquilidad.

También, la empresa que lidera András Tombor, se comprometió a que Talgo continuara cotizando en España, incluso si se alcanzan los umbrales para ejercer el derecho de venta forzosa.

En tanto, el consejo de administración de Talgo, tras estudiar los planes industriales de Magyar Vagon, consideró la OPA como amistosa, tal como aseguró en todo el proceso de negociación Magyar Vagon.

Talgo podría pasar a manos del grupo húngaro Magyar Vagon (Fuente: Shutterstock)

Pero hay más. Como es sabido, el grupo comprador consiguió el visto bueno de los 18 bancos acreedores, después de mantener negociaciones bilaterales con cada uno de ellos. El acuerdo con las entidades financieras no es un dato menor ya que cuentan con capacidad para exigir la amortización anticipada de créditos por 227 millones de euros en caso de producirse un cambio de control.

A este hecho de relevancia, indispensable para cerrar el acuerdo por la compra, se le suma otro no menos importante: Pegaso International, entidad gestionada por Trilantic, a la sazón mayor accionista de Talgo con un 40,033% del paquete accionarial del fabricante, se comprometió a aceptar la oferta de Magyar Vagon

Y no sólo eso. La compañía, cuyo accionista de referencia es la familia Oriol, "prestará al oferente toda la asistencia que este razonablemente requiera para el buen fin de la oferta, en particular en lo se refiere a la preparación y tramitación de las autorizaciones y consentimientos necesarios para su efectividad", según consta en el documento enviado por Magyar Vagon a la CNMV.

Así las cosas, podríamos fantasear con sonrisas e incluso algún corcho de una botella de champán pegando con fuerza en el techo del despacho de Tombor, una vez cumplido el trámite ante la CNMV. Las sonrisas seguramente sí las hubo, ¿champán descorchado también? Con esto último no podemos arriesgarnos que efectivamente haya sucedido.

¿Es que algo puede salir mal? La respuesta está en la oposición efectiva que puede ejercer el Gobierno para que la OPA quede en nada.

Cuál fue la reacción del Gobierno

El Ejecutivo encabezado por Pedro Sánchez mostró su malestar por el probable ingreso de los húngaros en Talgo, principalmente por la desconfianza que le despertaba el empresario Tombor por su cercanía con el primer ministro húngaro Viktor Orban, sospechas más que fundadas ya que Tombor fue el asesor de seguridad durante el primer mandato del líder centroeuropeo. 

También existe la posibilidad de que detrás de Magyar Vagon haya dinero ruso. En este sentido, los españoles tienen muy presente que la sociedad de Tombor se creó tras la invasión a Ucrania, ordenada por Vladimir Putin.

Lo cierto es que tras la presentación del conglomerado húngaro a la autoridad regulatoria, el Gobierno no tardó en dejar en claro que va trabajar para garantizar la estabilidad futura de Talgo, como también que estará vigilante ante esta operación y que va analizar todos los detalles de la OPA, bajo el argumento que la empresa actúa en un sector estratégico "que tiene un papel fundamental en la movilidad ferroviaria, y siempre vamos a defender los proyectos industriales estratégicos y los puestos de trabajo".

Enseguida salió a marcar territorio recordando que España cuenta con un marco reforzado el año pasado para el análisis y control de inversiones, "garantizando que las operaciones no afectan a los intereses de España en materia de salud, seguridad y orden público, y que busca guardar el equilibrio para seguir siendo atractivos como destino inversor".

Las fuentes gubernativas tampoco dejaron escapar la ocasión para recordar que el Consejo de Ministros podría tener capacidad de veto en virtud del escudo antiopas procedentes del extranjero, blindaje que fue activado en los primeros tiempos de la pandemia, y posteriormente ampliado. 

Varios "campeones nacionales" salieron de la crisis del coronavirus con valorizaciones que los hacían muy vulnerables ante ataques hostiles de grupos económicos internacionales. De acuerdo a la norma antiopas, el Ejecutivo puede cerrar la puerta de entrada a partir de la toma de un 10% del capital en empresas cotizantes.

Cuál es el compromiso asumido por Magyar Vagon

Los compradores se comprometen a mantener la marca Talgo, como también sus dos plantas en España, que son las fábricas de Las Matas y Rivabellosa, junto a los empleados que trabajan en ellas.

 A estos compromisos se le añaden la promesa de potenciar la capacidad industrial, mantener la sede y la dirección, además de que Patentes Talgo SLU conserve la titularidad de las patentes y derechos de propiedad intelectual

Recalcan, además, que se trata de una operación puramente industrial destinada a ampliar la capacidad del fabricante para cumplir con su cartera de pedidos, actualmente en máximos y con conversaciones abiertas para ejecutar más solicitudes para FlixTrain, Le Train, Bulgaria o Egipto. 

En rigor, debido precisamente a su pequeño tamaño para competir con gigantes como Alstom, Stadler, la china CRCC o la propia CAF, depende del éxito de la OPA que le dará un impulso industrial para una Talgo especializada en trenes de alta velocidad y que quiere desarrollarse en el segmento del material rodante ligero.

Esta suma de activos les permitirá a ambos fabricantes de trenes ganar músculo para jugar en la liga europea del ferrocarril.

La CNMV podrá aprobar la OPA por Talgo, siempre y cuando considere que la oferta se ajusta a la normativa vigente. (Fuente: Talgo)

Con las cartas sobre la mesa, queda ahora esperar la autorización del Consejo de Ministros, previo informe favorable de la Junta de Inversiones Exteriores. El Gobierno tiene hasta tres meses para autorizar o denegar la operación, que deberá estar suficientemente motivada. 

Una vez cumplido con este requisito, la CNMV podrá aprobar la OPA siempre y cuando considere que la oferta se ajusta a la normativa vigente y el documento presentado reúne toda la información necesaria. A partir de ese momento, comenzará a correr el plazo de aceptación, que finalizará con el consorcio húngaro haciéndose con el control de Talgo.

Qué dicen los analistas

El banco de inversión Renta 4 considera la noticia como positiva y que debería impactar positivamente en la cotización del valor. Sin embargo, las reiteradas declaraciones por parte de diferentes miembros de la ejecutiva del gobierno de España, entre otros del Ministro de Transporte, oponiéndose claramente a esta operación, argumentando el carácter estratégico de Talgo, podría evitar que la cotización se acerque al precio de la oferta.

"Deberemos de estar muy atentos a la decisión final por parte del gobierno ya que es la clave para la viabilidad de esta operación", aclara.

Destaca como dato positivo el compromiso de aceptación por parte de Trilantic (sociedad que controla Pegasus), porque se elimina la posibilidad de que pudiera haber una contra oferta por parte de otro jugador. "Si bien, en el caso de que prosperase una contraoferta con la autorización de la CNMV, Magyar se compromete a pagar un "break-up fee" de 3,1 millones de euros".

"Tras este anuncio cambiamos nuestra recomendación de Sobreponderar a acudir a la OPA. Sin embargo, en el caso de que la acción supere los 4,80 eur/acción (4% por debajo del precio de la oferta), venderíamos en mercado ante el riesgo de que finalmente no fructificase la operación por la oposición del gobierno", concluye.

Por su parte, Bankinter recuerda que el consorcio tiene un mes para presentar la oferta, pero la CNMV, arriesga, no autorizará la oferta hasta la obtención de la autorización del Gobierno. "Se abre por tanto un proceso que podría ser prolongado, ya que deberá ser analizada y autorizada por el Gobierno y alguno de sus miembros manifestaron su oposición".

En opinión de sus analistas, existe una elevada incertidumbre sobre el período de tiempo y el desarrollo de la oferta, "por lo que, a los precios actuales, aprovecharían para ir tomando beneficios en el valor".

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