

Cuidar de los padres cuando superan los 65 años tiene un impacto directo en la economía familiar. La normativa fiscal española contempla esa realidad y permite reducir la carga tributaria a quienes sostienen o conviven con ascendientes mayores.
La Ley del IRPF regula el llamado mínimo por ascendientes, una ventaja fiscal que puede traducirse en un ahorro superior a 500 euros en la declaración de la Renta, dependiendo del tipo impositivo del contribuyente. No se trata de una ayuda directa en efectivo, sino de una reducción de la base imponible que disminuye el impuesto final a pagar.

Quienes podrán deducirse 1150 euros en la Renta por cuidar a padres mayores de 65 años
El artículo 59 de la Ley 35 2006 del IRPF, publicada en el Boletín Oficial del Estado, recoge expresamente el mínimo por ascendientes. La norma establece que los contribuyentes pueden aplicar una reducción de 1150 euros anuales por cada ascendiente mayor de 65 años que cumpla los requisitos legales. Si el padre o la madre tiene más de 75 años, el mínimo se eleva hasta 2550 euros anuales.
La Agencia Tributaria explica en su guía oficial de campaña que esta cantidad no se abona como ingreso, sino que reduce la base liquidable del IRPF, lo que genera un ahorro efectivo en función del tramo fiscal del contribuyente.
Qué requisitos exige Hacienda para aplicar la deducción por cuidado de padres mayores
La Agencia Tributaria exige que exista convivencia con el ascendiente durante al menos la mitad del año natural. También se admite que el padre o la madre dependan económicamente del contribuyente, incluso si residen en un centro especializado.
Además, el ascendiente no puede haber obtenido rentas superiores a 8000 euros anuales, excluidas las exentas. Tampoco debe presentar declaración del IRPF con ingresos superiores a 1800 euros, salvo situaciones concretas previstas en la normativa.
En caso de que varios hijos tengan derecho al mismo mínimo por el mismo ascendiente, el importe se prorratea entre ellos por partes iguales.
Cuánto pueden ahorrar realmente los hijos en la declaración de la Renta
El ahorro real depende del tipo medio aplicado en el IRPF. Al tratarse de una reducción en la base imponible y no de una deducción directa sobre la cuota, el efecto varía según los ingresos del contribuyente.
Si se aplica el mínimo general de 1150 euros y el tipo medio es del 24 por ciento, el ahorro aproximado rondaría los 276 euros. Cuando el ascendiente supera los 75 años y el mínimo asciende a 2550 euros, el impacto fiscal puede superar los 600 euros.

El Reglamento del IRPF desarrolla este sistema de mínimos personales y familiares y refuerza el principio de que la renta destinada a cubrir necesidades básicas no debe tributar en la misma medida.
Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística, más del 20 por ciento de la población española tiene más de 65 años
En un contexto de envejecimiento sostenido, conocer y aplicar correctamente esta deducción por cuidado de padres mayores puede marcar una diferencia relevante en la factura fiscal anual.














