

Llegó la tan esperada luz verde. Banco Santander y Webster Financial Corporation informaron hoy que recibieron la aprobación requerida de la Junta de Gobernadores del Sistema de la Reserva Federal para la adquisición, anunciada el pasado 4 de febrero, de Webster, la sociedad matriz de Webster Bank, un banco minorista y comercial diversificado de Estados Unidos.
La entidad cántabra explicó que esta aprobación se produce tras la del Contralor de la Moneda (OCC) el 12 de junio de 2026 y la autorización otorgada por el Banco Central Europeo el 21 de julio de 2026. Se prevé que la transacción se cierre el 20 de agosto de 2026.
Vale destacar que previamente la Reserva Federal analizó con muchísimo cuidado la operación que Banco Santander le presentó a comienzos de abril para ver los beneficios y problemas que la misma podría generar. Lo que más preocupó a los técnicos del banco central estadounidense es el posible impacto que tendría la operación sobre la competencia.
De hecho, la Fed se muestra convencida en el texto donde autoriza la compra de que “la propuesta no tendría un impacto adverso significativo en la competencia o en la concentración de recursos en ningún mercado relevante”. Es más, paso seguido destaca que el análisis realizado por el Departamento de Justicia al respecto tampoco encontró reparos ni nada que impida su consecución.
Una combinación perfecta
Así, y con el camino despejado y la nueva buena sobre su escritorio, Ana Botín, presidenta de la entidad cántabra, valoró la decisión de las autoridades estadounidenses, remarcando la combinación perfecta que forman la unión de Banco Santander y Webster.
“Juntos, respaldados por las plataformas globales, la tecnología y la experiencia de Santander, crearemos un banco más sólido con la capacidad de escalar para servir mejor a nuestros clientes y comunidades. Esta fusión fortalecerá nuestra posición en uno de los mercados bancarios más atractivos del mundo y nos encaminará firmemente a convertirnos en uno de los bancos con mejor desempeño entre nuestros competidores estadounidenses”, afirmó Botín.
En la misma dirección se mostró Christiana Riley, Directora Ejecutiva y Presidenta de Santander Estados Unidos, quien calificó la operación como una importante adquisición estratégica que ampliará la escala y completará el modelo de negocio en Estados Unidos.
“Al unir estas dos empresas altamente complementarias, Santander estará en una posición privilegiada para brindar un mejor servicio a nuestros clientes y, al mismo tiempo, contribuir al desarrollo de las comunidades locales”, remató.

El plan para fortalecer la presencia en Estados Unidos
Así las cosas, la alta dirección espera que la transacción fortalezca la presencia de Banco Santander en Estados Unidos y acelere el logro de sus objetivos financieros. Una vez integrada, el principal banco español prevé que su negocio en el mercado estadounidense alcance una rentabilidad sobre el capital tangible (RoTE) de alrededor del 18 % para 2028, mientras que se espera que la transacción genere un incremento de las ganancias por acción de aproximadamente el 7-8 % y una rentabilidad estimada del 15 % sobre el capital invertido, todo ello para 2028.
El banco también informó que, tras el cierre de la operación, la mayoría de los negocios de Webster pasarán a formar parte de Santander Bank, la filial bancaria de Santander en Estados Unidos. Hasta que se complete la transacción, Santander y Webster seguirán operando de forma independiente.
Por su parte, los clientes no necesitan realizar ninguna gestión por el momento, y sus cuentas, productos y servicios continuarán funcionando como hasta ahora. “Cualquier cambio futuro se comunicará con antelación a su implementación”, avisó el banco.
El presidente y consejero delegado de Webster, John Ciulla, remató que es “un hito muy importante que les permitirá unir muy pronto a las dos organizaciones en beneficio de sus clientes y de las comunidades en las que operan”.
Banco Santander entre los top ten de la banca estadounidense
Banco Santander colocó en su punto de mira a Webster Bank por tratarse de una entidad especializada en banca minorista que encaja como guante al dedo con el objetivo de los cántabros de expandirse en el suculento mercado de la primera economía mundial a través de los préstamos al consumo.
Y los planes expansionistas no dejan lugar para pequeñeces. Apuntan a lo grande. Porque gracias a la unión con Webster, el banco cántabro se convertirá en una de las diez principales entidades de banca minorista y de empresas de Estados Unidos por activos, con un balance conjunto en el país de unos 357.000 millones de dólares. Número que surge de la suma de los 185.000 millones en préstamos con los 172.000 millones en depósitos.
Por otra parte, la adquisición supone un 4% de los activos totales del grupo español y espera que el negocio en la primera potencia mundial aporte entre el 7% y el 8% del beneficio del grupo en dos años.
Otro dato. La fusión no provocaría un aumento preocupante de los riesgos, debido a la dimensión de la operación. Aunque Banco Santander incrementará un 33% su tamaño en Estados Unidos con la compra de Webster, hasta situar su balance en 335.300 millones de dólares, “los activos de la entidad representarán solo el 1% del sistema financiero del país”, de acuerdo a la Fed.
Historia de la operación
El mismo 4 de febrero, día en el que Banco Santander anunció un beneficio récord en el ejercicio 2025 de 14.100 millones de euros, la entidad anunció la compra de Webster Bank en Estados Unidos por 12.000 millones de dólares y disparó muchas dudas, y algunas certezas entre los analistas e inversores.
Lo cierto es que entre las dos noticias prevaleció la adquisición de la entidad estadounidense sobre los números del ejercicio 2025, lo que se tradujo en una apertura del mercado con un descenso del 4% en la cotización de Banco Santander, caída que con el correr de las horas se fue ralentizando hasta el 2,20% al promediar la tarde.
La hemeroteca nos cuenta que, si bien los analistas previeron una reacción inicial negativa ante la compra de Webster Bank, también consideraron lógica la operación.
Por caso, Renta 4 sostuvo que esta transacción está alineada con la estrategia de Banco Santander de realizar adquisiciones complementarias para acelerar el crecimiento orgánico en sus mercados principales, “manteniendo una estricta disciplina en la asignación de capital”.
“Mejora significativamente la franquicia de Santander US, posicionando a la entidad resultante en el top 3 por eficiencia y top 5 por rentabilidad entre los 25 principales bancos de Estados Unidos en 2028”, concluyó.
Hoy, la historia de la compra de Webster escribió su último capítulo. Y como en toda historia que se precie, lo hizo con sorpresa. Prueba de ello es que pocos días atrás, en ocasión de la presentación de los resultados correspondientes al primer semestre del año, el consejero delegado de Banco Santander, Héctor Grisi, apuntó a finales de este 2026 como fecha probable para el cierre de la compra.
Es sabido que al ejecutivo no se le pasó por la cabeza que la operación podría tomar semejante ímpetu en medio de los fuertes calores de agosto. Sí, final sorpresivo, pero también feliz.















