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España espera conquistar su segunda estrella frente a Argentina, la actual campeona del mundo. La inmensa mayoría de los españoles dan por hecho el triunfo de su selección nacional. En este ambiente solo cabe una pregunta, ¿por cuánto ganará España? Con todo, un grupo reducido de observadores busca la respuesta a otra. Si el equipo liderado por Lamine Yamal gana este domingo en Nueva York, ¿qué hará el Ibex 35 cuando abra el lunes?

El portal Estrategias de Inversión, especializado en análisis bursátil, afirma que la experiencia muestra que los mercados juegan con reglas distintas a las del deporte, aunque el contexto económico de 2026 abre un debate que no existía en 2010, año en el que España conquistó en Sudáfrica su hasta ahora único Mundial.

Cuando el lunes vuelva a sonar la campana de apertura de la Bolsa española, la euforia deportiva dará paso a otra realidad. Los inversores volverán a mirar hacia los factores que realmente condicionan los mercados: el impacto de la situación geopolítica, los resultados empresariales, la evolución de la inflación y las decisiones de los bancos centrales”, vaticina el portal.

Estrategias de Inversión recuerda que la historia demuestra que levantar una Copa del Mundo no garantiza una subida bursátil, pero también que el contexto en el que llega un título puede marcar una diferencia decisiva. En esta línea de razonamiento, el medio reconoce que ahora mismo el IBEX 35 atraviesa un momento especialmente favorable.

“El selectivo español”, enumera, “acumula una revalorización cercana al 11% en 2026 y cotiza alrededor de los 19.300 puntos, impulsado por el buen comportamiento de los bancos, las compañías energéticas y una mejora general del sentimiento hacia los activos europeos”.

Para muchos, un gran éxito deportivo puede mejorar el ánimo de un país, reforzar su imagen internacional y generar un sentimiento de confianza que podría trasladarse a la economía.

La selección española busca su segunda estrella el domingo contra Argentina.EFE

¿Pero la lógica funciona de esa manera?

Un análisis publicado por Manuel Pinto, Jefe del departamento de análisis de XTB España, y reproducido por Estrategias de Inversión, muestra que el efecto a corto plazo de ganar un Mundial sobre la Bolsa suele ser prácticamente inexistente.

De hecho, el informe, que revisa el comportamiento de los principales índices bursátiles de los países campeones durante este siglo, concluye que desde 2002 el mercado del país ganador avanzó de media apenas un 0,12% durante la primera sesión posterior a la final.

“Además”, aclara Pinto, “el resultado está completamente dividido: tres campeones registraron subidas y otros tres terminaron la jornada con pérdidas”.

Curiosamente, el mejor comportamiento se produjo después del triunfo de uno de los protagonistas de la finalísima del domingo. El analista recuerda que el mejor comportamiento se produjo después del triunfo de Argentina en Qatar 2022, cuando su mercado avanzó un 2,34% en la sesión posterior al título; “mientras en el extremo contrario aparece Brasil, cuya Bolsa cayó un 2,21% tras proclamarse campeona en 2002”.

La explicación que encuentra Pinto a este comportamiento dispar es que cada Mundial se disputa dentro de una realidad económica diferente. “El trofeo puede cambiar el estado de ánimo de una sociedad, pero rara vez modifica por sí solo las expectativas de beneficios de las empresas”, sostiene el analista de XTB.

Es más, la propia España experimentó esa contradicción en 2010 ya que el Ibex 35 no respondió el gol de Iniesta con una celebración bursátil, que cayó un 0,68%. De hecho, durante los doce meses siguientes acumuló un descenso del 4,5%.

La cotización de las acciones más destacadas en el IBEX.Pixabay

La crisis financiera mundial la culpable

Por aquellos días los mercados afrontaban una crisis financiera que amenazaba la estabilidad de Europa. Grecia acababa de solicitar su primer rescate, aumentaban las dudas sobre las cuentas públicas españolas y el sistema financiero seguía condicionado por el estallido de la burbuja inmobiliaria.

Por su parte, la prima de riesgo española, que se situaba alrededor de los 206 puntos básicos durante la final, terminó superando los 280 puntos un año después. Acontecimientos que demuestran que un Mundial no puede cambiar el rumbo de una economía golpeada por la crisis. “La Bolsa siempre acaba mirando a los beneficios, no a los goles”, sentencia Pinto.

¿Y qué sucedió con el subcampeón? A Dan Coatsworth, director de mercados de AJ Bell, también le ganó la curiosidad. El experto dice que España levantó la Copa, pero Países Bajos, la selección finalista, registró un mejor comportamiento bursátil durante los cuatro años posteriores. “El Ibex 35 avanzó un 24% en ese periodo, frente al 42% del mercado neerlandés”, compara.

Otro punto a destacar es qué sucede a nivel individual de cada empresa. El impacto de un Mundial tampoco afecta de la misma manera a todas las compañías. La reacción de los valores españoles después del título de 2010 fue muy desigual.

¿Qué empresas ganaron y cuáles perdieron?

Mientras algunas empresas cerraron la primera sesión bursátil posterior al campeonato con avances, otras terminaron en negativo. Grifols subió un 1,99%; Naturgy avanzó un 0,73%; Indra ganó un 0,60%; y Sacyr, un 0,52%. En cambio, CaixaBank cayó un 2,07%; Bankinter perdió un 1,91%; ArcelorMittal retrocedió un 1,67%; e Inditex cedió un 1,43%.

La diferencia, de acuerdo a Pinto, se amplió todavía más al mirar el comportamiento de un año completo. “Durante los doce meses posteriores al Mundial, las compañías que mejor evolución tuvieron fueron Sacyr, con una subida del 81%; Grifols, con un avance del 70%; Ferrovial, con un 49%; e Inditex, con un 30%.

En el lado contrario se situaron entidades y empresas más expuestas a la crisis financiera y al mercado inmobiliario: Banco Sabadell cayó un 35%; Santander perdió un 24%; BBVA retrocedió un 19%; y Colonial se desplomó un 62%.

“Los inversores no compraban acciones por el resultado de la selección, sino por la capacidad de cada empresa para generar beneficios en un entorno económico concreto”, concluye el analista de XTB.

España ante un escenario financiero más amable

Estrategias de Inversión subraya que hace dieciséis años, España conquistó el Mundial en medio de una tormenta financiera. Hoy, dice, la situación es muy diferente. El Ibex 35 cotiza este 2026 en zona de máximos históricos y a comienzos de este mes de julio rozaba los 19.900, con el foco puesto en los ansiados 20.000 puntos.

En el lado macro, la inflación dejó atrás sus niveles más elevados y los bancos centrales su lado más hawkish. “Además, las empresas españolas llegan con balances más sólidos y con una percepción internacional más positiva que durante la crisis de deuda europea”, para luego añadir que “aunque una victoria mundialista no vaya a provocar por sí sola una subida automática del mercado, sí podría actuar como un impulso adicional en términos de confianza y sentimiento del inversor”.

“El fútbol no mueve la bolsa de manera permanente. Pero en determinadas circunstancias puede contribuir a mejorar la percepción de un país, reforzar su imagen exterior y acompañar una tendencia económica favorable”, concluye el portal.