

El Banco Central Europeo (BCE) mantendrá previsiblemente los tipos de interés de la facilidad de depósito en el 2,25% en su próxima reunión, después de que la inflación descendiera hasta el 2,8% en junio gracias, en parte, a la caída de los precios de la energía tras el alto el fuego acordado entre Estados Unidos e Irán.
No obstante, el recrudecimiento del conflicto en Oriente Medio durante julio ha vuelto a elevar la incertidumbre sobre la evolución de la inflación y el crecimiento económico. Por ello, los mercados y los analistas consideran que el organismo optará por esperar a disponer de nuevas proyecciones macroeconómicas en septiembre antes de decidir si vuelve a subir el precio del dinero.
La caída de la inflación refuerza la opción de una pausa
Los mercados y analistas pronostican que el BCE mantendrá el precio del dinero este jueves, después de haberlo subido en junio por primera vez en casi tres años. Desde aquella reunión, los datos económicos publicados han sido positivos.
La inflación general cayó en junio hasta el 2,8%, frente al 3,2% registrado en mayo, mientras que el crecimiento económico mantiene su resistencia. La reducción de los precios de la energía tras el alto el fuego entre Estados Unidos e Irán del 18 de junio llevó a los mercados y a varios miembros del Consejo de Gobierno del BCE a considerar que quizá no serían necesarias nuevas subidas de los tipos de interés.

Oriente Medio vuelve a presionar los precios de la energía
El escenario cambió en julio con la escalada del conflicto entre Irán y Estados Unidos y los ataques cruzados registrados en Oriente Medio durante las últimas dos semanas.
“El recrudecimiento de las hostilidades en Oriente Medio, junto con los ataques ucranianos contra infraestructuras energéticas rusas, han vuelto a presionar al alza los precios de la energía”, advierte Niall Scanlon, gestor de carteras de renta fija en MIFL (Mediolaum International Funds).
Aunque el precio del petróleo continúa cerca de niveles relativamente moderados, el incremento del precio del gas natural representa una preocupación mayor para la evolución de la inflación.
Los analistas prevén que el BCE espere hasta septiembre
El BCE contará en septiembre con nuevas proyecciones macroeconómicas y más datos sobre la inflación, por lo que podría aumentar entonces los tipos de interés si fuera necesario.
El director de Estrategia y Análisis Macro de la gestión de activos de Santalucía, Luis Merino, no espera cambios en los tipos directores, lo que permitirá al BCE “ganar tiempo hasta tener mayor claridad sobre la situación geopolítica para su próxima reunión”.
“En el lado positivo tenemos la publicación de un dato de inflación menor de lo esperado: 2,8%, desde el 3,2% anterior, con la inflación subyacente en una zona confortable, 2,4%, que permitiría que el BCE se pueda tomar una pausa en esta reunión”, afirma Merino.
Pero “por el lado negativo, en el estrecho de Ormuz se han recrudecido los ataques por parte de ambos lados, elevándose la tensión bélica en la zona, rompiendo la tregua firmada en junio, lo que ha incrementado de nuevo la volatilidad en el precio del crudo, que ha vuelto a cotizar en la zona de los 90 dólares, provocando incertidumbre sobre su impacto tanto en crecimiento como en inflación”, añade Merino.

Pimco también anticipa una posible subida de tipos tras el verano
El gestor de carteras de Pimco Konstantin Veit también espera que el BCE mantenga sin cambios el tipo de la facilidad de depósito. “Al no estar previstas nuevas proyecciones del equipo técnico hasta septiembre, es probable que el Consejo de Gobierno considere conveniente esperar, especialmente teniendo en cuenta los cambios significativos registrados en los mercados energéticos desde junio”, señala Veit.
“La caída de los precios de la energía, una inflación de junio más moderada de lo esperado, un crecimiento de los salarios compatible con el objetivo de inflación y un débil crecimiento económico sugieren que los riesgos se inclinan hacia un menor número de subidas de tipos de las que actualmente descuentan los mercados”, aunque la incertidumbre sigue siendo elevada, según Veit. Pese a ello, Veit contempla una subida adicional de los tipos de interés en septiembre.














