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Viajar a España, Italia o cualquier otro país del Espacio Schengen requiere cumplir con una condición esencial. Presentar un pasaporte válido y en vigor. En los aeropuertos de Madrid-Barajas, Barcelona-El Prat, Roma-Fiumicino y Milán-Malpensa, las autoridades fronterizas y las aerolíneas pueden impedir el embarque o denegar el ingreso a quienes no cumplan con los requisitos establecidos por la normativa europea.

Retrasar la renovación del pasaporte puede convertirse en un problema incluso antes de abordar el avión. Además de los documentos migratorios exigidos según la nacionalidad del viajero, el estado y la vigencia del pasaporte son revisados de forma obligatoria antes de autorizar el viaje.

¿Qué controlan las aerolíneas antes del embarque?

En la mayoría de los casos, el inconveniente se detecta durante el check-in. Las compañías aéreas están obligadas a verificar que cada pasajero cuente con la documentación necesaria para ingresar al país de destino. Para ello utilizan las bases de datos y manuales de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), que reúnen los requisitos migratorios vigentes de cada Estado.

Si el personal de la aerolínea detecta que el pasaporte está vencido, presenta daños que dificultan su lectura (como páginas desprendidas, datos ilegibles o tapas deterioradas) o no cumple con el período mínimo de vigencia exigido, la empresa puede impedir el embarque.

Las compañías realizan este control porque pueden recibir sanciones económicas si transportan pasajeros que no reúnen la documentación requerida para ingresar al país de destino.

¿Qué exigen las autoridades del Espacio Schengen?

Una vez en el aeropuerto de llegada, el control definitivo corresponde a las autoridades fronterizas de cada país. Tanto España como Italia aplican el Código de Fronteras Schengen (Reglamento UE 2016/399), que establece las condiciones para el ingreso de ciudadanos de terceros países.

¿Qué exigen las autoridades del Espacio Schengen?
¿Qué exigen las autoridades del Espacio Schengen?

Para los viajeros que no pertenecen a la Unión Europea, el pasaporte debe cumplir con dos requisitos fundamentales:

  • Tener una vigencia mínima de tres meses posteriores a la fecha prevista de salida del Espacio Schengen.
  • Haber sido expedido dentro de los 10 años anteriores.

Además, los agentes fronterizos pueden solicitar documentación complementaria, como:

  • Reserva de alojamiento o carta de invitación.
  • Billete de regreso o de continuación del viaje.
  • Demostración de medios económicos suficientes para cubrir la estancia.
  • Documentación que justifique el motivo del viaje cuando corresponda.

¿Qué ocurre con los ciudadanos españoles y de la Unión Europea?

Los ciudadanos de España y del resto de los países de la Unión Europea pueden desplazarse dentro del espacio comunitario utilizando un pasaporte vigente o, en muchos casos, el documento nacional de identidad válido.

Sistema de Entradas y Salidas en los países del Espacio Schengen. Fuente: Shutterstock
Sistema de Entradas y Salidas en los países del Espacio Schengen. Fuente: Shutterstock

No obstante, cuando el viaje implique salir o ingresar desde un país tercero, disponer de un pasaporte en buen estado y dentro de su período de vigencia continúa siendo indispensable. Un documento caducado o deteriorado puede impedir el embarque incluso antes de llegar al control migratorio.

Por ese motivo, las autoridades recomiendan comprobar la fecha de vencimiento con suficiente antelación y realizar la renovación antes de organizar el viaje para evitar inconvenientes en aeropuertos como Madrid, Barcelona, Roma, Milán o cualquier otra terminal del Espacio Schengen.