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El uso del teléfono móvil para pagar cenas, regalos o enviar dinero a familiares se ha convertido en una costumbre diaria para millones de ciudadanos. Aplicaciones como Bizum han sustituido casi por completo al dinero en efectivo en las pequeñas transacciones cotidianas, pero este rastro digital no pasa desapercibido para las autoridades fiscales del país.

Ante el aumento exponencial de estos movimientos, la Agencia Tributaria ha intensificado la vigilancia sobre las transferencias instantáneas. El objetivo principal es detectar ingresos no declarados y prevenir el fraude fiscal, obligando a los usuarios a justificar el origen y el destino de ciertos envíos de dinero que superen los límites establecidos por la ley.

Cuándo interviene Hacienda en las transferencias por Bizum

La normativa vigente establece que los bancos están obligados a informar a Hacienda sobre cualquier movimiento bancario que supere los 10.000 euros, ya sea mediante transferencia tradicional o a través de Bizum. Aunque el límite por operación en la aplicación suele ser mucho menor (generalmente 1000 euros), el fisco también rastrea la acumulación de pequeños ingresos.

Si un usuario recibe múltiples transferencias de forma constante que sumen cantidades elevadas, la Agencia Tributaria puede interpretar que se trata de una actividad económica encubierta o de ventas no declaradas. En estos casos, el organismo exigirá al titular de la cuenta que justifique el motivo de esos ingresos, debiendo demostrar que se trata de dinero familiar o regalos puntuales y no del cobro de servicios profesionales.

Dos personas consultan una transferencia desde el móvil en una fotografía utilizada para ilustrar los pagos compartidos y el control fiscal de Hacienda sobre los movimientos realizados mediante Bizum en España.Fuente: ShutterstockShutterstock

¿Qué pasa si no declaro el dinero recibido por la aplicación?

Ocultar información al fisco o no poder justificar el origen de los fondos recibidos a través del móvil conlleva sanciones económicas severas. La Ley General Tributaria clasifica estas omisiones como infracciones que pueden variar según la cantidad de dinero involucrada y la intencionalidad del usuario.

Las multas por no declarar transferencias sujetas a control pueden alcanzar hasta el 150% del importe no justificado, llegando fácilmente a sanciones de 2500 euros o más en los casos más graves. Además de la penalización económica, Hacienda procederá a liquidar los impuestos correspondientes sobre ese dinero, aplicando los recargos e intereses de demora pertinentes.

El límite exento para regalos y préstamos entre familiares

Para tranquilidad de la mayoría de los usuarios, enviar dinero para pagar a medias una cena o hacer un regalo de cumpleaños no supone ningún riesgo fiscal. Hacienda entiende estas operaciones como donaciones exentas en la práctica cotidiana, siempre que las cantidades sean razonables y acordes al nivel de vida del contribuyente.

Sin embargo, si se utiliza Bizum para hacer un préstamo familiar importante, la operación debe formalizarse legalmente. Aunque los préstamos entre particulares están exentos del pago del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales, es obligatorio registrar el movimiento mediante el modelo 600 de la Agencia Tributaria para evitar que el fisco lo considere una donación encubierta y exija el pago del impuesto correspondiente.