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La hostelería en España reúne a más de 1,7 millones de trabajadores, una cifra que refleja el peso de un sector ligado estrechamente al turismo y que representa alrededor del 7,5% del empleo total del país.

Dentro de esta actividad, los camareros ocupan una parte importante de los puestos de trabajo, en un mercado que mantiene además dificultades para cubrir determinadas vacantes, especialmente durante las temporadas de mayor actividad.

El salario de un camarero en España depende de factores como la experiencia, la comunidad autónoma, el tipo de establecimiento y los complementos previstos por convenio.

Según los datos de Talent.com, el salario medio de un camarero se sitúa en 20.183 euros brutos al año, unos 10,35 euros por hora, aunque existen diferencias entre los trabajadores que comienzan en el sector y quienes cuentan con mayor experiencia.

La cifra parte de un promedio elaborado sobre unos 10.000 salarios. Talent.com sitúa en 19.200 euros anuales el salario de los puestos de nivel inicial, mientras que los trabajadores con mayor experiencia pueden alcanzar los 24.012 euros al año.

A estas cantidades pueden sumarse complementos por nocturnidad, festivos, antigüedad u otras condiciones previstas en el convenio colectivo que corresponda.

¿Cuánto cobra un camarero según la comunidad autónoma?

Los salarios publicados por Talent.com muestran diferencias entre las comunidades autónomas. Canarias y La Rioja aparecen con una media de 19.760 euros anuales, mientras que la Comunidad Valenciana registra unos 19.510 euros. Castilla y León se sitúa en 18.720 euros, mientras que Galicia, Andalucía, Asturias, Extremadura y Cataluña aparecen en torno a 18.000 euros.

Los salarios publicados por Talent.com muestran diferencias entre las comunidades autónomas.Fuente: ShutterstockShutterstock

La Comunidad de Madrid figura con una media de 17.564 euros anuales en esta clasificación, seguida de Castilla-La Mancha, con 17.500 euros, Aragón, con 17.200 euros, Murcia, con 16.200 euros, y Cantabria, con 15.600 euros.

Estas cifras deben interpretarse como referencias salariales y no como el importe mínimo que una empresa puede pagar. El salario que corresponde a cada trabajador depende del convenio colectivo aplicable y de su categoría profesional.

En Madrid, el convenio de hostelería contempla una estructura salarial propia para los trabajadores de bares, cafeterías y restaurantes.

Según la información publicada por Qamarero sobre las tablas de 2025, que continúan como referencia en 2026 mientras se negocia un nuevo convenio, un camarero encuadrado en el Nivel III parte de un salario base de 1250,91 euros brutos mensuales. Con el plus de convenio y la manutención, el importe fijo puede situarse alrededor de los 1500 euros brutos mensuales en 14 pagas, antes de otros complementos.

¿Qué complementos puede cobrar un camarero además del salario base?

El salario final de un camarero no depende únicamente del saldo base. Los convenios colectivos pueden establecer complementos vinculados a las condiciones concretas del trabajo, especialmente en un sector con horarios nocturnos, jornadas en fines de semana y actividad durante los días festivos.

Entre los conceptos que pueden elevar el salario aparecen la nocturnidad, el trabajo en festivos, la antigüedad, las horas extraordinarias y otros pluses establecidos por convenio. Por este motivo, dos trabajadores con la misma categoría pueden terminar con nóminas diferentes.

El sueldo de un camarero en España depende de factores como la experiencia, la comunidad autónoma, el tipo de establecimiento y los complementos previstos por convenio. Fuente: ShutterstockShutterstock

El convenio de hostelería de Madrid sirve como ejemplo de esta estructura. Según las tablas de 2025 recogidas por Qamarero, un camarero parte de 1250,91 euros de salario base, a los que se añaden un plus de convenio de 191,22 euros y, cuando corresponde, una cantidad de 57,82 euros en concepto de manutención. El importe final aumenta si existen complementos vinculados a las condiciones de la jornada.

La cantidad que llega finalmente a la cuenta bancaria también es inferior al salario bruto, ya que de la nómina se descuentan las cotizaciones correspondientes a la Seguridad Social y la retención de IRPF.