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En las últimas décadas, las herencias atraviesan uno de los momentos de mayor actividad en España. Según los registros del Instituto Nacional de Estadística, el número de inmuebles transmitidos mediante una sucesión superó las 208.000 operaciones durante 2025, lo que supone un máximo histórico y un incremento del 3% respecto al año anterior.

A este aumento de las sucesiones se suma un cambio demográfico producto del fallecimiento de la primera gran generación de propietarios del país, un fenómeno que se prevé que continúe durante los próximos años.

Las viviendas son uno de los bienes que forman parte de una herencia con mayor frecuencia, aunque el patrimonio también puede incluir dinero en cuentas bancarias, vehículos, participaciones empresariales, acciones, fondos de inversión, joyas e incluso deudas.

Cuando una persona fallece, los herederos deben obtener el certificado de defunción, solicitar el certificado de actos de última voluntad para verificar si existe un testamento y acudir al notario para aceptar y repartir la herencia.

Sin embargo, una de las preguntas más frecuentes surge sobre quién recibe la herencia cuando el fallecido no deja hijos, nietos ni cónyuge y tampoco ha otorgado testamento.

¿Quién recibe la herencia cuando el fallecido no tiene hijos ni cónyuge?

Aunque muchos creen que en estos casos el patrimonio pasaría a ser gestionado automáticamente por el Estado, el Código Civil establece un orden sucesorio concreto antes de llegar a esa situación.

En la mayor parte de España, si el fallecido no tiene hijos ni otros descendientes, los primeros llamados a recibir la herencia son los ascendientes, es decir, los padres. En caso de que estos hayan fallecido, podrán heredar los abuelos.

Confirmado | Estas son las personas que pueden quedarse con tu herencia si no tienes hijos ni cónyuge (foto: Freepik).
Confirmado | Estas son las personas que pueden quedarse con tu herencia si no tienes hijos ni cónyuge (foto: Freepik).Freepik

Solo cuando no existen descendientes, ascendientes ni cónyuge, la ley amplía el círculo familiar antes de establecer al Estado como heredero. En esta instancia, la prioridad corresponde a los hermanos del fallecido.

Sin embargo, en caso de que estos tampoco existan, el derecho sucesorio corresponde a los sobrinos y, posteriormente, a los restantes parientes colaterales hasta el cuarto grado de parentesco. Por ejemplo, dentro de este grupo pueden encontrarse los primos.

Solo cuando no existe ninguna persona con derecho a heredar dentro de ese límite familiar puede producirse la sucesión a favor del Estado. Si bien es una circunstancia prevista por la normativa, resulta poco habitual en la práctica.

¿Qué pasa si el fallecido no ha dejado testamento?

En caso de que el difunto no deje un testamento, esto no significa que la herencia no tenga destinatario, dado que el Código Civil establece un sistema de reparto para los casos de sucesión intestada.

En la mayor parte de España, los primeros llamados a heredar son los hijos y demás descendientes. En el caso de que no existan descendientes, los herederos serán los ascendientes, es decir, los padres. En su defecto, los herederos del patrimonio podrán ser los abuelos.

Asimismo, el cónyuge viudo conserva los derechos hereditarios que le reconoce la legislación. Aunque algunas comunidades autónomas equiparan a las parejas de hecho con los cónyuges, esta igualdad no se aplica con carácter general en todo el territorio español.

Confirmado | Estas son las personas que pueden quedarse con tu herencia si no tienes hijos ni cónyuge (foto: Freepik).
Confirmado | Estas son las personas que pueden quedarse con tu herencia si no tienes hijos ni cónyuge (foto: Freepik).drazen_zigic

La importancia de hacer un testamento

Para evitar malentendidos, los expertos insisten en que otorgar testamento es la herramienta más eficaz para garantizar que el patrimonio termine en manos de quien realmente desea el propietario.

De esta manera, se evita que el reparto dependa exclusivamente del orden establecido por la ley o que, en caso de ausencia de familiares con derecho sucesorio, el beneficiario finalmente sea el Estado.

Aunque estos casos son excepcionales, planificar la sucesión con anticipación también puede agilizar los trámites para los futuros herederos y reducir la posibilidad de que se produzcan conflictos familiares.