En esta noticia

La Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) 29/1994 establece las condiciones que debe cumplir un inquilino que quiere poner fin al contrato antes de la fecha prevista. El plazo transcurrido desde la firma y el preaviso al propietario son dos de los elementos que determinan si puede abandonar la vivienda y qué costes puede asumir.

Además, existe una condición que puede cambiar la situación económica del arrendatario: la indemnización por desistimiento debe estar recogida expresamente en el contrato. El abogado Alberto Sánchez explica qué ocurre cuando esa cláusula (artículo 11) aparece y qué sucede si el contrato no la incluye.

¿Cuándo puede el inquilino rescindir el contrato antes de tiempo?

El inquilino puede desistir del contrato una vez que hayan transcurrido al menos seis meses desde su firma, aunque la duración pactada sea superior. Para ello, debe comunicar su decisión al propietario con un preaviso mínimo de 30 días, según la explicación ofrecida por Alberto Sánchez.

Si el arrendatario abandona la vivienda antes de cumplir esos seis meses, el propietario puede reclamar las mensualidades que correspondan hasta alcanzar ese periodo mínimo. Por tanto, la fecha en la que se produce la salida resulta determinante para conocer las consecuencias económicas.

¿Cuándo puede el inquilino rescindir el contrato antes de tiempo?Shutterstock

Una vez superado el sexto mes, la situación cambia. El inquilino puede ejercer su derecho de desistimiento, pero puede existir una indemnización si así se pactó expresamente en el contrato de alquiler.

¿Cuánto puede cobrar el propietario si el inquilino se marcha antes?

La indemnización prevista por la normativa alcanza una mensualidad de renta por cada año que reste por cumplir del contrato. Los periodos inferiores al año se calculan de forma proporcional. Así, si quedan dos años y medio, la compensación máxima sería equivalente a dos mensualidades y media.

¿Cuánto puede cobrar el propietario si el inquilino se marcha antes?Shutterstock.

Sin embargo, esta compensación no se aplica automáticamente. Según Alberto Sánchez, debe aparecer expresamente pactada en el contrato para que el propietario pueda reclamarla. Si el documento no incluye esa cláusula, el arrendador no podría exigir esa indemnización por el desistimiento anticipado.

Por este motivo, revisar el contrato antes de firmarlo resulta especialmente importante para ambas partes. El propietario puede comprobar si ha incluido la cláusula de indemnización y el inquilino puede conocer de antemano el coste que tendría abandonar la vivienda antes de que finalice el periodo pactado.