

El submarino Galerna (S-71) de la Armada Española volvió a la bahía de Cádiz tras completar con éxito su primer despliegue dentro de la Operación Noble Shield de la OTAN. Esta unidad, la más antigua en servicio de la flota submarina española, demostró una vez más su relevancia operativa y su valor estratégico para la defensa nacional y aliada.
Construido en España por los astilleros que hoy forman parte de Navantia, el Galerna representa el orgullo de la industria naval nacional. Su regreso a puerto no solo marca el fin de una misión exitosa, sino que resalta la capacidad de la Armada para mantener operativos activos veteranos de gran fiabilidad, incluso en entornos de alta exigencia como el Mediterráneo.

La nueva misión en la que participó el submarino español
El S-71 Galerna es la primera unidad de la clase S-70 de la Armada Española. Tras décadas de servicio, continúa siendo una pieza clave en la proyección de poder naval español. Su participación en la Operación Noble Shield se produjo tras relevar al moderno submarino Isaac Peral (S-81) de la clase S-80, el 13 de abril. Este relevo subraya la complementariedad entre las plataformas más antiguas y las de última generación.
Durante su despliegue, el Galerna encabezó tareas de vigilancia, control y seguridad marítima en el Mediterráneo. Estas actividades forman parte de los objetivos de la OTAN para reforzar la cooperación multilateral, garantizar la libertad de navegación y mantener una presencia creíble en rutas estratégicas que conectan el Mediterráneo oriental, el norte de África y el Mar Rojo.
La Operación Noble Shield integra esfuerzos combinados de las fuerzas aliadas con foco en la seguridad marítima. En este contexto, el submarino español contribuyó a la recolección de inteligencia, vigilancia de unidades de superficie y submarinas, y ejercicios antisubmarinos. Su experiencia operativa en el flanco sur de la Alianza resalta el compromiso firme de España con la defensa colectiva.
El submarino que se convirtió en un orgullo de la industria
Producido íntegramente en el país, el Galerna es un ejemplo concreto del talento y la capacidad tecnológica de Navantia y los astilleros nacionales. Su mantenimiento y modernización permiten que un submarino con décadas de servicio siga cumpliendo misiones de primer nivel junto a las unidades más avanzadas de la flota.

Este regreso a Cádiz se produce después de una intensa participación en ejercicios OTAN, donde demostró su preparación y la profesionalidad de su tripulación. Próximamente, el submarino se incorporará a las maniobras FLOTEX, dentro del ciclo de adiestramiento de la Flotilla de Submarinos española.
¿Cómo es el submarino más antiguo de la Armada española?
El submarino Galerna (S-71) es un sumergible diésel-eléctrico de la clase Agosta, vital para la Armada española, con más de 40 años de servicio y base en Cartagena. Tras una gran modernización (2018-2022), sigue operando en misiones de seguridad marítima.
Mide 68 metros de eslora, alcanza 300 metros de profundidad y es conocido por su capacidad de sigilo. Se trata del único de la serie S-70 que sigue en activo, operando con dotación experimentada en condiciones de alta exigencia.












