A sus 84 años, la estadounidense Sharon Albrecht continúa activa en el mercado laboral ante las dificultades para sostener su economía durante la jubilación. La mujer conduce para Uber durante algunas horas al día y también presta servicios de enfermería a domicilio, dos actividades con las que busca cubrir sus facturas y conservar su independencia financiera.
Su historia, publicada por Business Insider y recogida por medios internacionales, refleja las dificultades económicas que afrontan algunos jubilados. Albrecht reconoce que sus ingresos no alcanzan para cubrir todas sus necesidades. Además, admite que una serie de decisiones financieras del pasado perjudicó sus ahorros y condicionó su retiro.
¿Cuánto gana Sharon Albrecht por conducir para Uber a los 84 años?
“Necesito ganar entre 1500 y 2000 dólares al mes para complementar mi pensión y cubrir mis gastos. Tengo algunas inversiones y un piso en propiedad, pero no siento que sea suficiente”, explicó al medio estadounidense.
Por su trabajo como conductora, obtiene unos 20 dólares por hora, aunque los viajes al aeropuerto desde Washington D. C. pueden elevar esa cifra hasta los 30 dólares por hora. Sin embargo, esos ingresos no contemplan todos los gastos asociados al vehículo.
Albrecht organiza sus horarios para evitar los trayectos nocturnos y prioriza los fines de semana y los viajes que considera más rentables. Su jornada suele durar entre tres y cuatro horas, con pausas cuando siente cansancio. “Trabajo tres o cuatro horas al día y paro cuando me siento cansada”, señaló.
¿Por qué necesita seguir trabajando después de jubilarse?
Albrecht atribuye parte de sus dificultades económicas a una planificación insuficiente de su jubilación y a varios reveses financieros. Durante su trayectoria profesional trabajó en enfermería psiquiátrica y tuvo un negocio de masajes en la década de 1970.
Sin embargo, algunas inversiones inmobiliarias que salieron mal, préstamos a conocidos que nunca recuperó y compras impulsivas afectaron su estabilidad financiera.
La mujer también reconoce que disponer de una vivienda en propiedad y contar con algunas inversiones no le garantiza los ingresos necesarios para afrontar todos sus gastos. Por ese motivo, combina la conducción con la enfermería a domicilio, una profesión que ejerció durante décadas y que todavía le permite obtener ingresos adicionales.
Más allá de las necesidades económicas, Albrecht sostiene que la independencia personal es una de sus principales prioridades. “La libertad siempre ha sido mi prioridad absoluta, y esa es una de las razones por las que nunca me casé“, afirmó. Además, tiene previsto escribir un libro sobre salud y nutrición, mientras continúa con una rutina laboral que le permite obtener ingresos adicionales.