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Síndrome del Trabajador Quemado: qué es y cómo evitarlo

La OMS lo reconoce como un riesgo laboral desde 2019. Todo lo que tenes que saber sobre el Síndrome del Trabajador Quemado.

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En los últimos meses se ha popularizado un concepto conocido como "síndrome del trabajador quemado" (burnout en inglés). Sin embargo, no es nuevo. Ya en 2019, la Organización Mundial de la Salud (OMS) lo reconoció como un riesgo laboral.

Dos años y una pandemia después, el problema no ha hecho más que empeorar. La pandemia empezó a cambiar las normas tradicionales del mundo laboral, dando lugar a que muchos trabajadores evalúen su relación con el trabajo y la forma en la que lo realizan.

Y, como apunta la psicoterapeuta, presentadora de podcasts y escritora belga, Esther Perel, la solución va mucho más allá de encontrar un buen equilibrio entre la vida personal y laboral.

Qué es el Síndrome del trabajador quemado

El mundo del trabajo actual está sobrecargado de expectativas. El síndrome del trabajador quemado hace referencia a la "cronificación del estrés laboral". Se manifiesta a través de un estado de agotamiento físico y mental que se prolonga en el tiempo y llega a alterar la personalidad y autoestima del trabajador.

El trabajo cumple múltiples funciones en la vida de las personas. Crea un sentido de pertenencia, un propósito e incluso permite el autodesarrollo, todo ello dictado por un "tremendo mandato de felicidad", como señala Esther Perel.

El síndrome del trabajador quemado hace referencia a la "cronificación del estrés laboral". 

Es así que el resultado de estas expectativas poco realistas operan de manera contraproducente, generando una predisposición al fracaso. Según la profesional, los "sentimientos como el desafío o la dificultad no tienen permiso para existir en el trabajo o en la vida".

En ese sentido, Perel considera necesario no responsabilizar a las personas del síndrome del trabajador quemado, centrándose en analizar ese problema desde un punto de vista cultural. No se trata tanto de que la gente trabaje más que cuando lo hacía en una granja, como de que el trabajo moderno representa un sentido de propósito y, sobre todo, "el deseo de más".

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Cómo saber si padezco el síndrome del trabajador quemado

Este síndrome no se define como una condición médica, se trata más bien un fenómeno laboral caracterizado por la sensación de agotamiento, apatía y reducción de eficacia, según la OMS.

Uno de los síntomas más comunes de este agotamiento laboral es el insomnio. El estrés crónico interfiere con el sistema neurológico y hormonal encargado de regular el sueño y, a su vez, la falta de sueño afecta negativamente a dicho sistema. Un círculo vicioso que podría no hacer más que agravar este síndrome, señala Lotte Dyrbye, médica y científica que estudia el agotamiento laboral en la Clínica Mayo a The New York Times.

Otro de los síntomas clave es la fatiga y los cambios en los hábitos alimentarios. En momentos de estrés, es frecuente abandonar hábitos saludables en pos de alimentos "reconfortantes" que hacen sentir mejor y que varían en función de la persona.

Asimismo, puede afectar directamente al apetito, haciendo que las personas bajo presión tengan menos hambre de lo habitual y más una vez haya pasado el periodo de estrés.

El desgaste laboral también se puede manifestar en forma de jaquecas y dolores de estómago. El 67% de los participantes en un estudio realizado en Suecia con personas que sufrían trastorno de agotamiento (similar al síndrome del trabajador quemado) tenía náuseas, gases o indigestión, mientras que el 65% sufría dolores de cabeza.

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El síndrome del trabajador quemado puede desarrollarse al mismo tiempo que una depresión o un cuadro de ansiedad y comparten síntomas físicos. Por un lado, la depresión puede provocar dolor de estómago, problemas de sueño, cambios en el apetito y dolores musculares. La ansiedad, por su parte, se relaciona con dolores de cabeza, náuseas y problemas para respirar.

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