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Hay economistas que reciben el Nobel y se retiran a los despachos universitarios. Philippe Aghion no es uno de ellos. El francés de 69 años, galardonado con el Premio Nobel de Economía 2025 por su trabajo sobre innovación y destrucción creativa, lleva meses lanzando advertencias que incomodan a los líderes europeos.

Su diagnóstico se basa en explicar que Europa se ha dormido, y el tiempo que le queda para despertar es limitado. “Europa ha sido una especie de Bella Durmiente durante los últimos 30 o 40 años”, declaró en una entrevista con Bloomberg.

“Creyeron que podían depender de EEUU, de otros, y no invertir fuertemente en innovación tecnológica de vanguardia”. Según concluye, si Europa no cambia de rumbo, serán China y Estados Unidos quienes definan las reglas tecnológicas, industriales y económicas del futuro.

Las claves para que la Unión Europea le compita de igual a igual a China y Estados Unidos.
Las claves para que la Unión Europea le compita de igual a igual a China y Estados Unidos.Fuente: ShutterstockShutterstock

El ultimátum de Aghion para que Europa despierte

El problema, según el Nobel, es estructural y viene de lejos. Tras la Segunda Guerra Mundial, Europa logró reducir la brecha económica con Estados Unidos hasta mediados de los años ochenta. Desde entonces, esa distancia volvió a ampliarse, y la razón principal es que el continente no ha logrado implementar innovaciones tecnológicas de gran envergadura.

“Nos hemos limitado a avances medios, porque carecemos de políticas e instituciones adecuadas para innovar en el ámbito de las tecnologías avanzadas”, explicó en sus primeras declaraciones tras recibir el galardón. Para Aghion, el problema no es de talento, sino de decisiones políticas.

En concreto, señala que la Unión Europea ha priorizado durante años la política de competencia y el control normativo sobre una auténtica estrategia industrial. “Las normas de la UE no están diseñadas para impulsar la innovación. En nombre de la política de competencia hemos dejado de lado la política industrial”, afirmó en el Foro Económico de Bruselas.

Europa, dice, se ha centrado demasiado en herramientas regulatorias y no lo suficiente en construir industrias tecnológicas capaces de competir globalmente.

Las claves para el desarrollo industrial de Europa, según el Premio Nobel de Economía.
Las claves para el desarrollo industrial de Europa, según el Premio Nobel de Economía.Fuente: ShutterstockShutterstock

La propuesta de Aghion para que Europa compita con las grandes potencias

Aghion no se limita al diagnóstico. También tiene una propuesta, y no es menor: crear un grupo central de países europeos dispuestos a avanzar más rápido en integración económica, innovación y desarrollo tecnológico, sin esperar al resto.

“Quienes quieran avanzar más rápido deberían poder hacerlo”, dijo en Bruselas. Ese núcleo podría incluir socios internacionales afines como Canadá o Singapur, países con valores similares dispuestos a coordinar inversión en sectores estratégicos como inteligencia artificial, energía y semiconductores.

Para que ese salto sea posible, Aghion señala dos carencias estructurales de Europa: la falta de un verdadero mercado único para bienes y servicios, y la ausencia de mercados de capitales integrados.

Necesitamos más capital riesgo para que las startups asuman riesgos y más inversores institucionales. Ese es el ecosistema que necesitamos construir”.

Por qué Aghion no es pesimista, pero sí urgente

Pese a la dureza del diagnóstico, Aghion no cierra la puerta. “Podemos lograrlo porque contamos con científicos muy buenos”, afirma. Y añade que la actual crisis geopolítica y energética puede convertirse en una oportunidad para acelerar la transición hacia renovables y reducir la dependencia exterior. “Espero que esta crisis sirva como una nueva llamada de atención”.

Pero el tiempo importa. Mientras China acelera su dominio industrial y EEUU lidera la inteligencia artificial y las grandes tecnológicas, Europa sigue debatiendo normas internas. Para Aghion, la pregunta ya no es económica. Es geopolítica. “Si no innovamos, serán China y EEUU quienes tomen las decisiones”. Y cuando eso ocurra, Europa habrá perdido algo que va más allá del PIB.