Poner la lavadora por la noche no es raro. Muchas personas lo hacen porque llegan tarde a casa, porque quieren dejar la ropa tendida antes de dormir o porque intentan aprovechar las tarifas eléctricas más baratas.
Pero si el aparato hace demasiado ruido, especialmente durante el centrifugado, una tarea doméstica habitual puede derivar en una sanción económica real.
La clave está en un detalle que muchos desconocen: no se sanciona el simple hecho de usar la lavadora de noche, sino el exceso de ruido y su impacto en el descanso de otros vecinos.
Lo que determina si hay infracción es si el sonido supera los límites de decibelios fijados por la ordenanza de cada municipio.
Qué dice la ley sobre el ruido nocturno en casa
La Ley del Ruido establece el marco general para prevenir y reducir la contaminación acústica, pero deja margen a los ayuntamientos para regular los ruidos vecinales según sus ordenanzas locales.
En la práctica, la mayoría distingue entre periodo diurno y nocturno, con límites más estrictos durante las horas de descanso.
En Madrid, la Ordenanza de Protección contra la Contaminación Acústica y Térmica establece que el ruido transmitido a una vivienda colindante no puede superar durante la noche los 30 decibelios en estancias y los 25 decibelios en dormitorios.
Durante el día y la tarde, los límites son de 35 y 30 decibelios respectivamente. El periodo nocturno comienza a las 23:00 horas y se extiende hasta las 7:00, ampliado hasta las 8:00 en días festivos.
Cuándo puede llegar la multa y a cuánto asciende
Para que el ayuntamiento sancione, no basta con una molestia puntual. Lo habitual es que exista una queja formal, una intervención de la Policía Local o de los servicios municipales y una comprobación de que se han superado los niveles previstos en la ordenanza.
También influye la reiteración: no es lo mismo un centrifugado aislado que una conducta repetida durante la madrugada.
Las cuantías varían según el municipio. En Madrid, las infracciones relacionadas con actividades domésticas y ruidos vecinales pueden sancionarse con hasta 750 euros si son leves, hasta 1.500 euros si son graves y hasta 3.000 euros si son muy graves.
Qué puede hacer la comunidad de vecinos
Además de la vía municipal, la comunidad de propietarios puede actuar si el ruido se repite y afecta al descanso. La Ley de Propiedad Horizontal permite reclamar el cese de actividades molestas dentro de una vivienda cuando existe una alteración real de la convivencia.
Lo habitual es empezar por hablar con el vecino, comunicar el problema al presidente de la comunidad o trasladarlo al administrador de fincas.
Si la situación continúa, puede tratarse en junta y, en último término, acudir a la vía judicial.
Cómo evitar problemas sin renunciar a la lavadora nocturna
Para usar la lavadora de noche sin riesgo de sanción conviene revisar que el aparato esté bien nivelado, no programar el centrifugado en las horas de mayor silencio, activar los programas silenciosos cuando estén disponibles y consultar la ordenanza municipal del propio municipio para conocer los horarios de descanso exactos que aplican en cada caso.