La fragata Álvaro de Bazán ha zarpado este martes desde su base en Ferrol (A Coruña) para dirigirse a aguas del Pacífico, donde tomará parte en dos ejercicios internacionales de gran envergadura.
El buque partió de la estación naval de A Graña en un acto de despedida presidido por el comandante de la 31 Escuadrilla de Superficie de la Armada, Jesús González-Cela.
Aunque los despliegues en los que participará se extenderán hasta finales de julio, fuentes militares han precisado a EFE que la embarcación no regresará hasta fechas próximas al inicio de septiembre. Se trata de uno de los viajes más largos que afronta el buque en los últimos años.
En qué consisten el Rimpac y el Pac Dragon-26
La fragata se sumará en primer lugar al Rimpac, considerado el mayor ejercicio naval multinacional del mundo y promovido por Estados Unidos.
La edición de este año congregará a 31 países, con unas 40 unidades navales, 140 aeronaves, cinco submarinos y alrededor de 25.000 efectivos en total, todos ellos operando en el entorno de Hawái.
A continuación participará en el Pac Dragon-26, un ejercicio centrado en la interoperabilidad y la seguridad marítima en aguas del Índico y el Pacífico.
Ambos ejercicios forman parte de la estrategia de la OTAN y sus países aliados para reforzar la coordinación táctica en zonas de creciente tensión geopolítica.
La misión actual de la fragata Victoria
Un día antes de la partida del Álvaro de Bazán, otra unidad de la Armada española protagonizó una misión de relevancia en aguas europeas.
La fragata Victoria, perteneciente a la 41 Escuadrilla de Escoltas, escoltó al portaaviones estadounidense USS Gerald R. Ford durante su tránsito por el estrecho de Gibraltar, junto a los destructores USS Winston S. Churchill y USS Bainbridge.
La operación fue conducida por el Mando de Operaciones, a través del Mando Operativo Marítimo, y permitió aportar, según ha destacado la Armada, “un conocimiento experto del entorno local” y una coordinación directa con autoridades civiles y militares españolas para garantizar un tránsito “seguro y ordenado” por uno de los puntos más estratégicos del tráfico marítimo internacional.
El regreso de la Victoria tras cinco meses en el Índico
La participación de la Victoria en la escolta del Gerald R. Ford supone además su regreso a misiones de escolta después de más de cinco meses desplegada en aguas del océano Índico en operaciones de lucha contra la piratería marítima. La Armada ha destacado que esta operación refuerza la coordinación táctica y la capacidad de integración de sus unidades con fuerzas aliadas en escenarios de alta complejidad operativa.
Con información de: EFE