

Los resultados de PISA 2025 vuelven a encender las alarmas sobre la educación en España. La lectura registra su peor evolución, las matemáticas continúan retrocediendo y las ciencias sitúan al alumnado español por debajo de la media de la OCDE.
El dato más preocupante aparece en ciencias: el 50% de los alumnos de 15 y 16 años presenta un nivel bajo y solo el 28% alcanza el mínimo de competencias necesario para desenvolverse en situaciones vinculadas a la vida cotidiana y al futuro laboral.
La caída también se acelera en lectura. España perdió 23 puntos respecto de 2022 y acumula un retroceso de 45 puntos en diez años. En matemáticas, el descenso acumulado durante la última década alcanza los 29 puntos.
Ante este escenario, los sindicatos educativos reclaman más profesores, menos alumnos por aula, una mayor inversión pública y medidas estables que permitan responder a una realidad escolar marcada por el absentismo, la digitalización y una mayor diversidad en las aulas.
PISA 2025 confirma una caída histórica en lectura, matemáticas y ciencias
Las pruebas realizadas a unos 30.000 alumnos muestran una caída “considerable” en lectura y matemáticas que equivale, según los datos divulgados, hasta a un curso escolar de retraso en los últimos tres años.
La comprensión lectora es la competencia que más preocupa. El responsable de la coordinación del estudio PISA en la OCDE, Tue Halgreen, advirtió que “los alumnos no son capaces de comprender textos largos y hacen una lectura apresurada, es un desafío global”.
El retroceso no es exclusivo de España. Portugal, Francia y Alemania también muestran caídas relevantes en lectura. Sin embargo, en el caso español el deterioro se ha intensificado y alcanza mínimos de la última década.
En ciencias, España obtuvo 477 puntos, frente a los 482 de la OCDE y los 481 de la Unión Europea. El descenso fue de siete puntos respecto de 2022 y de 16 en diez años.
Además, solo el 5 % del alumnado español alcanza niveles excelentes en ciencias. PISA advierte de que el país presenta un déficit notable en los tramos más altos de rendimiento.
Los sindicatos piden más profesores, menos alumnos por aula y más inversión
CC. OO., UGT y CSIF coinciden en que los malos resultados no pueden separarse de la falta de recursos en los centros educativos. CC. OO. reclama más profesorado, reducción de ratios, refuerzo de la orientación y mejores condiciones laborales para el conjunto del personal educativo.
UGT advierte que “el profesorado está haciendo frente diariamente a una realidad cada vez más compleja, con más necesidades y demandas y en muchas ocasiones sin recursos o material necesarios”.
El sindicato vincula el deterioro educativo con cambios en los hábitos de lectura, una mayor presencia de dispositivos digitales, un aumento del absentismo y una mayor diversidad en las aulas.
“No podemos pretender dar respuesta a nuevos problemas con las mismas herramientas y recursos de hace años”, subraya UGT, que reclama más financiación pública y políticas estables.
CSIF, por su parte, plantea un “gran pacto de Estado por la educación” y propone una inversión mínima de 7.000 euros anuales por estudiante, una reducción de la temporalidad docente al 8 %, un Estatuto Docente y medidas para reducir la brecha territorial.
Pantallas, lectura apresurada y absentismo: qué está fallando
Otro de los grandes debates que deja PISA 2025 es el impacto de la digitalización sobre el aprendizaje.
STEs-i sostiene que el alumnado muestra “una lectura apresurada y fragmentaria que lastra de forma severa la comprensión de textos complejos”. Por ese motivo, reclama una lectura pausada y pedagogías “lentas” frente a “la velocidad e inmediatez impuesta por el capitalismo digital”.
“Exigimos frenar la imposición indiscriminada de pantallas en etapas tempranas e intermedias”, señala el sindicato. ANPE también apunta a factores que, a su juicio, ya eran conocidos. Su secretario estatal de acción sindical, Ramón Izquierdo, recuerda que se había anunciado un plan de matemáticas y lectura “que no ha llegado a los centros”.
“Ya se sabía y no se han tomado medidas necesarias”, sostiene. ANPE también alerta por el elevado absentismo escolar, el uso de inteligencia artificial y los cambios frecuentes en las leyes educativas. El sindicato resume su crítica con una frase: “muchas medidas son efectistas y no estables”.
Madrid, Castilla y León y Asturias se despegan de la media
Pese al retroceso general, los resultados muestran diferencias importantes entre comunidades autónomas.
En ciencias, Madrid lidera con 495 puntos, seguida por Castilla y León con 493 y Asturias con 492. Cantabria obtiene 490 puntos y también destacan Galicia, Castilla-La Mancha y La Rioja.
En lectura, Asturias logra la mejor puntuación con 471 puntos, por delante de Madrid con 469 y Castilla y León con 466. En matemáticas, Madrid vuelve a ocupar el primer lugar con 477 puntos, seguida por Castilla y León con 472 y Cantabria con 470.
En el extremo contrario se sitúan Melilla y Ceuta, con 405 y 420 puntos en ciencias. También presentan resultados más bajos Comunidad Valenciana, País Vasco, Andalucía, Canarias, Murcia, Baleares, Navarra y Extremadura.
El secretario de Estado de Educación, Abelardo de la Rosa, aseguró que el Gobierno analizará los casos de las comunidades con mejores datos para comprobar si algunas de sus políticas pueden trasladarse a otros territorios.
El Ministerio, además, rechaza que el deterioro pueda atribuirse directamente a la LOMLOE. De la Rosa aseguró que “no es atribuible para nada” y señaló otros factores como una mayor diversidad en las aulas, la incertidumbre y los nuevos desafíos digitales.
Los datos de Cataluña, Murcia y Baleares, sin embargo, deben interpretarse con cautela. La OCDE considera que Cataluña no es comparable con el resto por una tasa de exclusión del 23%, mientras Murcia registra un 13% y Baleares un 7,5%.












