

El Gobierno ha dado luz verde a la jornada docente con un proyecto de ley que busca transformar el sistema educativo. La norma plantea menos alumnos por clase y una reducción en las horas lectivas del profesorado.
La medida, aprobada en Consejo de Ministros, marca un cambio estructural en la educación. Sin embargo, todavía debe superar su trámite parlamentario antes de entrar en vigor.
“Dijimos que esta iba a ser la legislatura del profesorado y hoy verán que lo estamos cumpliendo”, afirmó Milagros Tolón.
Este nuevo marco sitúa la jornada docente como eje central para mejorar la calidad educativa. El objetivo es ofrecer una enseñanza más personalizada y eficaz.

Cómo será la nueva jornada docente y cuántos alumnos habrá por clase
La reforma introduce cambios concretos en la jornada docente y en las ratios de estudiantes. En Primaria, el máximo pasará de 25 a 22 alumnos por aula.
En Secundaria, la cifra bajará de 30 a 25 estudiantes. Esta reducción busca mejorar la atención individual y facilitar el trabajo en el aula.
En cuanto a la jornada docente, se fija un límite de 23 horas semanales en Infantil, Primaria y Educación Especial. En Secundaria y Bachillerato, el máximo será de 18 horas.
Además, el alumnado con necesidades educativas especiales contará como doble plaza. Esta medida pretende equilibrar la carga en las aulas y reforzar la inclusión.
Cuándo se aplicará la reducción de la jornada docente y las nuevas ratios
La aplicación de la jornada docente será progresiva. Los cambios en horas lectivas comenzarán en el curso 2026-2027.
Por su parte, la reducción del número de alumnos se implementará en varias fases.
- Primero en Infantil y Primaria durante el curso 2027-2028.
- Luego llegará a Secundaria en 2028-2029 y a Bachillerato en 2029-2030.
La implantación completa se prevé para el curso 2031-2032.
Este calendario busca facilitar la adaptación del sistema educativo. También responde a las demandas de algunas comunidades autónomas que piden más tiempo.
Qué impacto tendrá la jornada docente en profesores y alumnos
La reducción de la jornada docente busca mejorar las condiciones laborales del profesorado. El objetivo es dar más tiempo para preparar clases y atender al alumnado.
Según la ministra, esta medida permitirá “desarrollar su trabajo en condiciones dignas”. También apunta a una mejora directa en la calidad educativa.
El proyecto también contempla un índice de vulnerabilidad socioeconómica. Este instrumento ayudará a identificar centros con mayor complejidad.

Debate político y retos para aplicar la nueva jornada docente
Esta nueva modalidad deberá superar el debate parlamentario. El texto pasará por el Congreso y el Senado, donde se prevén enmiendas.
Algunas comunidades autónomas han solicitado una memoria económica. Consideran que la reducción de horas y ratios tendrá un coste elevado. También existen demandas dentro de la comunidad educativa. Se pide ampliar el cómputo doble a más alumnos vulnerables.
A pesar de las críticas, el Gobierno defiende la reforma. Sostiene que la jornada docente “revierte los recortes de 2012 y garantiza un tratamiento homogéneo”.











