

Confirmado | La DGT multará a quienes circulen con la ITV caducada aunque tengan cita previa: sanciones de hasta 500 euros en España
La inspección vencida sigue siendo motivo de multa y los controles continúan en carreteras de todo el país.
Pasar la Inspección Técnica de Vehículos (ITV) es obligatorio en España. Esta revisión comprueba que el coche reúne las condiciones técnicas y medioambientales exigidas para circular con seguridad, además de verificar que ciertos elementos básicos funcionan de forma correcta.
La DGT recuerda de forma periódica que llevar la ITV al día evita sanciones y problemas durante un control. Tener una cita reservada para fechas posteriores no corrige por sí solo una inspección ya caducada si el vehículo sigue circulando por la vía pública.

La DGT multa a quienes circulan con la ITV caducada aunque tengan cita
Cuando vence la ITV, el vehículo puede ser sancionado si circula por carreteras, calles o cualquier vía abierta al tráfico. Por eso conviene revisar con antelación la fecha que figura en la documentación técnica o en el distintivo colocado en el parabrisas.
Muchos conductores creen que pedir cita basta para evitar una multa. Sin embargo, contar con una reserva posterior no elimina automáticamente la posible multa ITV caducada. Lo determinante es que el vehículo tenga la inspección en vigor en el momento de circular.
La recomendación habitual es adelantar la gestión y solicitar cita antes del vencimiento, especialmente en periodos con alta demanda. En algunas estaciones ITV, las fechas disponibles pueden demorarse varios días o semanas, sobre todo en vacaciones o cambios estacionales.
Las sanciones por ITV vencida pueden alcanzar los 500 euros
Circular con la ITV caducada suele conllevar una multa de 200 euros. Se trata de la sanción más habitual cuando el vehículo ha superado la fecha límite y continúa circulando sin haber renovado la inspección obligatoria.
En otros supuestos más graves, como incumplir restricciones tras una inspección desfavorable o negativa, la cuantía puede ascender hasta 500 euros. En esos casos, el vehículo puede estar limitado para circular salvo desplazamientos concretos autorizados por la normativa.
La legislación general no establece retirada automática de puntos del permiso de conducir por llevar la ITV vencida. El impacto principal suele ser económico y administrativo, aunque también puede producirse la inmovilización del coche si los agentes detectan riesgos evidentes para la seguridad vial.
Los fallos en las luces provocan muchos suspensos en la ITV
Uno de los problemas más frecuentes en la ITV afecta al sistema de iluminación. Bombillas fundidas, luces mal reguladas, pilotos dañados o intermitentes defectuosos figuran entre las incidencias habituales detectadas en las estaciones de inspección.
También generan suspensos otros fallos comunes como neumáticos desgastados, limpiaparabrisas en mal estado, emisiones contaminantes elevadas, cinturones defectuosos o placas de matrícula deterioradas. Son elementos sencillos de revisar y que suelen pasar desapercibidos hasta el momento de la cita.

Antes de acudir a la revisión conviene comprobar luces de posición, cruce, carretera, freno e intermitentes. También ayuda revisar neumáticos, niveles básicos, estado de los retrovisores y funcionamiento del claxon. Una preparación mínima puede ahorrar tiempo, dinero y una segunda visita a la estación ITV.













