En esta noticia

La Armada española se prepara para renovar una de sus capacidades más sensibles: la inteligencia naval. El Gobierno ha confirmado la puesta en marcha del programa para construir un nuevo buque especializado en obtención y análisis de señales electrónicas, una plataforma clave en el contexto actual de guerra tecnológica y ciberdefensa.

El proyecto, valorado en 242 millones de euros, ha sido encargado a Navantia y permitirá sustituir al veterano A-111 Alerta, en servicio desde la década de 1970. Con esta decisión, el Ministerio de Defensa impulsa la modernización de las capacidades SIGINT (Signals Intelligence) de España dentro del entorno OTAN.

El BAM-IS será la nueva unidad de inteligencia de señales de la Armada y contará con sistemas avanzados de captación y análisis electrónico.Navantia

Qué es el BAM-IS y por qué es estratégico para la Armada

El nuevo buque se denomina BAM-IS (Buque de Acción Marítima de Inteligencia y Señales). Aunque se basa en la plataforma de los actuales Buques de Acción Marítima (BAM), su misión será completamente distinta. No estará diseñado para patrulla convencional ni combate directo, sino para la detección, interceptación y análisis de emisiones electromagnéticas.

Este tipo de unidades, conocidas como buques de inteligencia electrónica o SIGINT, permiten captar comunicaciones, señales de radar y otros datos del espectro electromagnético. Esa información se procesa y se convierte en inteligencia operativa útil para la toma de decisiones estratégicas.

El Ministerio de Defensa ha explicado que el objetivo es dotar a la Armada de una plataforma adaptada a los estándares tecnológicos actuales, capaz de integrarse en redes de mando y control conjuntas. En un escenario donde la información es determinante, disponer de capacidades propias de inteligencia electrónica refuerza la autonomía estratégica nacional.

Cómo será el nuevo buque espía español

El BAM-IS tendrá un desplazamiento cercano a las 3.000 toneladas y una eslora aproximada de 94 metros, en línea con la familia BAM ya operativa. La inversión inicial de 14 millones de euros financiará la fase de definición técnica antes de la construcción completa del buque.

Estará equipado con sistemas avanzados de captación y análisis de señales electrónicas y contará con integración en los sistemas de mando de la Armada. Su diseño también contempla la capacidad de operar sistemas no tripulados, lo que ampliará su alcance de observación.

La previsión oficial sitúa su entrada en servicio en el entorno de 2030-2031, dentro del calendario industrial anunciado por Defensa. Este salto tecnológico permitirá sustituir progresivamente los sistemas del A-111 Alerta, cuya arquitectura responde a otra generación tecnológica.

Además, el programa tendrá impacto en la industria nacional. Navantia actuará como integrador principal y se prevé la participación de empresas españolas del sector tecnológico y de defensa, reforzando el ecosistema industrial vinculado a la electrónica militar y los sistemas de comunicaciones avanzadas.

Del Alerta al BAM-IS: una modernización clave en inteligencia naval

El A-111 Alerta, construido en los años setenta, ha sido durante décadas la principal plataforma española de inteligencia electrónica en el ámbito naval. Sin embargo, la evolución de las amenazas y del entorno digital exige capacidades de procesamiento más rápidas y sofisticadas.

El nuevo buque permitirá trabajar con tecnologías digitales de análisis avanzado, integradas en redes de intercambio de información con otras unidades navales y centros de mando conjuntos. Esto mejora la capacidad de reacción ante amenazas emergentes y consolida la presencia española en operaciones aliadas.

El A-111 Alerta será reemplazado por el BAM-IS tras décadas como principal unidad de inteligencia naval española.Antonio Galán Cees

El Gobierno ha subrayado que este proyecto refuerza el papel de España en el ámbito de la inteligencia naval dentro de la OTAN, donde varios países ya operan plataformas similares. La modernización no solo sustituye a un buque veterano, sino que adapta la Armada a un entorno donde el control del espectro electromagnético es tan relevante como la capacidad de fuego.

Con una inversión de 242 millones de euros, el programa BAM-IS representa uno de los movimientos más relevantes en la transformación tecnológica de la Armada en los próximos años. La inteligencia de señales deja de ser un apoyo secundario y pasa a ocupar un lugar central en la arquitectura de defensa marítima española.