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El color del pollo puede influir en la percepción de los consumidores a la hora de elegir entre una pieza de tono blanco o amarillo. Durante años, el color amarillento se ha asociado con una crianza más natural, con animales de corral o incluso con una carne de mayor calidad.

Sin embargo, el ganadero Carlos Porta asegura en sus redes sociales que esta relación no es necesariamente correcta. “Que no os engañen”, advierte al explicar que el color del pollo no determina su calidad, sino que depende principalmente de la alimentación y de determinados factores genéticos.

El especialista, que también es CEO de Carnes de Corral, sostiene que un pollo blanco puede tener la misma calidad que un pollo amarillo. Por este motivo, recomienda no utilizar únicamente el aspecto exterior de la carne como criterio para decidir qué producto comprar.

La explicación tiene respaldo científico. Diferentes investigaciones sobre producción avícola señalan que el tono amarillo de la piel está relacionado, entre otros factores, con la acumulación de carotenoides procedentes de la alimentación y con la capacidad genética del animal para depositar estos pigmentos.

Carlos Porta, ganadero: “El color del pollo blanco o amarillo no depende de su calidad”
Carlos Porta, ganadero: “El color del pollo blanco o amarillo no depende de su calidad”Fuente: ShutterstockShutterstock

¿Por qué algunos pollos son amarillos y otros blancos?

Una de las principales diferencias se encuentra en la alimentación del pollo. Los carotenoides presentes en determinados alimentos pueden acumularse en la piel y provocar una tonalidad amarilla más intensa.

El maíz, por ejemplo, contiene pigmentos que pueden contribuir a este color. Porta explica que la cantidad de alimento ingerida también puede influir y señala que durante los meses más fríos los animales pueden consumir más y acumular una mayor cantidad de pigmentos.

Sin embargo, la dieta no es el único elemento que interviene. La genética del pollo también determina la capacidad del animal para depositar los carotenoides en la piel, por lo que dos ejemplares alimentados de manera similar pueden presentar tonalidades diferentes.

De esta forma, la piel amarilla no demuestra por sí misma que un pollo haya recibido una alimentación mejor o que su carne sea superior. El color es principalmente una característica visual condicionada por diferentes factores de la crianza.

¿El pollo amarillo es de mejor calidad que el pollo blanco?

Porta rechaza la idea de que el pollo amarillo sea automáticamente mejor. Según explica, el color de la piel no permite determinar por sí solo cuestiones como la calidad nutricional, el sabor o las condiciones en las que fue criado el animal.

Carlos Porta, ganadero: “El color del pollo blanco o amarillo no depende de su calidad”
Carlos Porta, ganadero: “El color del pollo blanco o amarillo no depende de su calidad”Fuente: ShutterstockShutterstock

De hecho, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) ha estudiado diferentes carotenoides utilizados en alimentación avícola y confirma su capacidad para modificar la pigmentación de la piel de las aves. Esto refuerza la idea de que el tono puede estar directamente relacionado con la dieta.

A la hora de comprar carne de pollo, resulta más útil revisar otros datos disponibles en el etiquetado, como su procedencia, el sistema de producción, la fecha de caducidad y las condiciones de conservación, en lugar de basarse únicamente en el color.