- Eclipse total de Sol: por qué alcanzar el 100% será completamente diferente al 99%
- Begoña Vila explica qué pasará con la temperatura y la luz durante el eclipse
- Del eclipse total de Sol a los nuevos telescopios que buscan otros planetas
- Begoña Vila, del James Webb al Nancy Grace Roman
- El eclipse en Galicia cerrará el documental sobre Begoña Vila y el nuevo telescopio
La astrofísica gallega Begoña Vila, ingeniera de la NASA vinculada al desarrollo de algunos de los grandes telescopios espaciales de las últimas décadas, espera con especial ilusión el eclipse total de Sol de este miércoles.
El fenómeno permitirá observar cambios que van mucho más allá de ver cómo la Luna oculta progresivamente el disco solar. Durante la totalidad caerá la temperatura, cambiará la tonalidad de la luz e incluso los animales pueden modificar su comportamiento al interpretar que ha llegado la noche.
Vila, que ya ha contemplado otros dos eclipses, resume la experiencia con una frase contundente: “Nadie lo cree hasta que lo ve. Es una experiencia increíble”.
La científica considera además que el eclipse total de Sol ofrece una oportunidad para recordar “lo pequeños que somos” dentro de un universo del que, según explica, “solo conocemos un 5%”.
Eclipse total de Sol: por qué alcanzar el 100% será completamente diferente al 99%
Uno de los aspectos en los que más insiste Begoña Vila es en la enorme diferencia que existe entre contemplar un eclipse prácticamente total y encontrarse exactamente dentro de la franja de totalidad.
Cuando la Luna cubra por completo el disco solar, quienes estén situados en la zona del 100 % podrán contemplar la corona del Sol. Ese escenario, según advierte la astrofísica de la NASA, no puede reproducirse alcanzando únicamente un 99 %.
“En el 99% aún hay luz porque el Sol es una estrella muy brillante y no es lo mismo que ver la totalidad”, recuerda Vila.
El eclipse total de Sol permitirá así experimentar durante unos instantes unas condiciones completamente distintas a las habituales. La desaparición del disco solar provocará cambios visibles y perceptibles en el entorno.
Para Vila será, además, una ocasión personal. La astrofísica ha regresado estos días a Galicia y podrá contemplar el fenómeno junto a su familia, algo que considera “muy especial”.
Begoña Vila explica qué pasará con la temperatura y la luz durante el eclipse
La oscuridad no será el único cambio perceptible durante el eclipse total de Sol. A medida que la Luna avance frente al disco solar, también comenzará a modificarse la temperatura.
“La temperatura va a empezar a bajar a medida que se va tapando el Sol”, explica Begoña Vila sobre uno de los efectos que podrán percibir quienes sigan el fenómeno.
También cambiará la propia apariencia del entorno. La luz adquirirá “una tonalidad diferente”, otro de los elementos que convierten la totalidad en una experiencia distinta a contemplar simplemente un Sol parcialmente oculto.
La transformación temporal del ambiente puede incluso afectar al comportamiento animal. Según explica Vila, los animales reaccionarán “porque piensan que es de noche”.
Son cambios que ayudan a entender por qué la científica de la NASA, pese a haber contemplado ya dos eclipses, sigue considerando extraordinaria la experiencia de observar un eclipse total de Sol.
Del eclipse total de Sol a los nuevos telescopios que buscan otros planetas
La posibilidad de bloquear la intensa luz del Sol durante un eclipse tiene un paralelismo directo con uno de los grandes desafíos de la astronomía moderna: conseguir observar objetos que permanecen ocultos por el enorme brillo de sus estrellas.
Ese reto conecta el eclipse total de Sol con el trabajo que desarrolla actualmente Begoña Vila en el Centro Goddard de la NASA, donde participa en el desarrollo del telescopio espacial Nancy Grace Roman.
El Roman llevará un coronógrafo, un instrumento diseñado para bloquear la luz procedente de las estrellas y facilitar así la detección de planetas más pequeños y situados cerca de ellas.
El objetivo científico que describe Vila es ambicioso: “Lo que realmente queremos es encontrar un planeta como la Tierra, un planeta rocoso, pequeño, que tenga agua líquida y señales de que allí podría haber vida”.
Detrás de esa búsqueda aparece una de las preguntas fundamentales de la astronomía. Para Vila, una de las grandes incógnitas pendientes es “descubrir si estamos solos”.
Begoña Vila, del James Webb al Nancy Grace Roman
La trayectoria de Begoña Vila está directamente relacionada con algunos de los proyectos espaciales más importantes de las últimas décadas. La científica estudió Astrofísica en Santiago y se doctoró en 1989 en la Universidad de Manchester.
Posteriormente inició su carrera profesional en Canadá, donde trabajó en el diseño y construcción del Fine Guidance Sensor del telescopio James Webb. En 2012 se incorporó al proyecto como ingeniera de sistemas de la NASA y participó en las pruebas y desarrollo de varios de sus instrumentos.
Vila define al James Webb como “el telescopio más grande y complejo” lanzado al espacio hasta la fecha. Ahora, su trabajo mira hacia la siguiente generación con el Nancy Grace Roman.
Además de buscar y estudiar planetas, el Roman tendrá un papel relevante en la investigación de dos de los mayores enigmas de la cosmología: la materia y la energía oscura.
“Sabemos que el universo se está expandiendo, pero cada vez se expande más rápido”, explica la astrofísica.
Esa aceleración se atribuye a la energía oscura. Sin embargo, Vila recuerda que “no sabemos qué es” y que únicamente conocemos “su efecto”.
El eclipse en Galicia cerrará el documental sobre Begoña Vila y el nuevo telescopio
El trabajo de la astrofísica y el salto tecnológico que representan estos instrumentos protagonizan el documental Rumbo a las estrellas (Después del eclipse), presentado estos días por Vila en Galicia.
La producción muestra cómo se construyen estos telescopios espaciales, las pruebas que deben superar y el trabajo desarrollado por los equipos responsables de hacer posibles las misiones.
El documental mira especialmente hacia el Nancy Grace Roman, cuyo lanzamiento está previsto para el próximo 30 de agosto, según la información proporcionada por EFE.
Pero antes de mirar nuevamente hacia el espacio, el eclipse total de Sol tendrá un papel protagonista. El fenómeno será rodado este miércoles en Galicia y servirá como cierre del documental.
La imagen completa así un círculo particular: mientras telescopios como el James Webb y el Nancy Grace Roman intentan responder algunas de las mayores preguntas sobre el cosmos, millones de personas podrán mirar directamente hacia el cielo y experimentar durante unos instantes el fenómeno que Vila define como “una experiencia increíble”.