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En España, los jóvenes tienen hoy más formación, menos desempleo y una mayor estabilidad laboral que hace algunos años. Sin embargo, estas mejoras no se han traducido en una mayor independencia económica, ya que cada vez son menos los que consiguen independizarse y abandonar el hogar familiar.

Según un informe elaborado por la Confederación Sindical de Comisiones Obreras (CCOO) y difundido por EFE, la tasa de emancipación entre las personas de 18 a 34 años cayó del 41% en 2016 al 31% en 2025. Esto supone una reducción de diez puntos porcentuales en nueve años y sitúa a España muy por debajo de la media europea, que alcanza el 50%.

El estudio destaca un desfasaje entre la evolución del empleo juvenil y el acceso a la vivienda. Mientras que los indicadores laborales han mejorado, los precios del alquiler y las dificultades para reunir el ahorro necesario para comprar una vivienda continúan retrasando la salida del hogar familiar.

Los jóvenes experimentan indicadores positivos de desempleo, estabilidad laboral y poder adquisitivo

La generación joven actual es una de las más formadas de la historia de España. Mientras que hace menos de cuatro décadas solamente el 21% de la población joven tenía estudios superiores, actualmente el 54,2% cuenta con formación profesional superior o estudios universitarios.

La proporción es todavía mayor entre las mujeres, ya que alcanza el 61%, frente al 48% registrado entre los hombres.

Al mismo tiempo, el desempleo juvenil también ha descendido de forma considerable. Según los datos recogidos en el informe, la tasa de paro entre los jóvenes de hasta 29 años pasó del 40% en 2013 al 16% durante el primer semestre de 2026.

La brecha entre hombres y mujeres también se redujo de manera significativa, con una tasa de desempleo del 15,8% entre los hombres y del 16,4% entre las mujeres.

Confirmado | Los jóvenes necesitan destinar hasta el 96% de su salario al alquiler y cada vez cuesta más vivir solo
Confirmado | Los jóvenes necesitan destinar hasta el 96% de su salario al alquiler y cada vez cuesta más vivir soloFuente: ShutterstockShutterstock

Además, los jóvenes de entre 25 y 29 años son uno de los grupos que más ha incrementado su poder adquisitivo desde 2018, impulsados por las subidas del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), el crecimiento del empleo a tiempo completo y una mayor estabilidad contractual.

La tasa de temporalidad también pasó de aproximadamente el 56% en 2018 al 32% durante el primer semestre de 2026. Sin embargo, el informe advierte que el empleo temporal sigue siendo especialmente elevado en el sector público, donde alcanza el 64% entre los jóvenes, frente al 28% del sector privado.

El alquiler obliga a destinar hasta el 96% del salario y retrasa la emancipación

A pesar de estas mejoras en el mercado laboral, la capacidad de los jóvenes para independizarse continúa retrocediendo.

La tasa de emancipación pasó del 41% en 2016 al 31% en 2025 y las dificultades ya no afectan solamente a quienes tienen entre 25 y 29 años, sino que se extienden también al grupo de 30 a 34 años.

El principal obstáculo es el acceso a la vivienda. Según explicó la secretaria confederal de Juventud de CCOO, Pau García Orrit, un joven puede llegar a necesitar destinar el 96% de su salario al pago del alquiler.

Confirmado | Los jóvenes necesitan destinar hasta el 96% de su salario al alquiler y cada vez cuesta más vivir solo
Confirmado | Los jóvenes necesitan destinar hasta el 96% de su salario al alquiler y cada vez cuesta más vivir soloFuente: ShutterstockShutterstock

Además, para acceder a la compra de una vivienda en las grandes ciudades sería necesario contar con alrededor de 70.000 euros de ahorro, una cantidad que dificulta considerablemente el acceso a una hipoteca para buena parte de la población joven.

“Lo que está impidiendo que la gente joven pueda tener un proyecto de vida autónomo es este mercado del alquiler desbocado y un mercado inmobiliario que, si ha tenido intervención política, no ha sido para nada al servicio de la clase trabajadora”, afirmó García Orrit.

De esta forma, el informe muestra que la mejora de los salarios, la reducción del paro y la mayor estabilidad laboral no están siendo suficientes para compensar el encarecimiento de la vivienda. Como consecuencia, una generación con mejores condiciones académicas y laborales tiene cada vez más dificultades para acceder a una vivienda y construir un proyecto de vida independiente.